El humo negro que emergió de la Capilla Sixtina este miércoles indica que ningún candidato alcanzó los dos tercios necesarios para suceder al papa Francisco.
Ciudad del Vaticano, 7 de mayo de 2025 — La primera jornada del cónclave para elegir al nuevo Papa concluyó sin éxito este miércoles, al emitirse una fumata negra desde la chimenea de la Capilla Sixtina, señal de que ninguno de los cardenales electores alcanzó la mayoría requerida de dos tercios en la votación.
La señal de humo negro apareció a las 21:01 (hora local), ante la mirada expectante de miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, quienes esperaban ansiosos la posible elección del nuevo Pontífice, sucesor del papa Francisco, fallecido el pasado 21 de abril.
El cónclave, integrado por 133 cardenales menores de 80 años con derecho al voto, se realiza bajo un estricto protocolo de confidencialidad.
Durante cada jornada pueden celebrarse hasta cuatro votaciones —dos en la mañana y dos en la tarde— hasta que se alcance el consenso necesario.
Las papeletas de votación son quemadas al final de cada ronda junto a productos químicos que generan humo negro si no hay elección, o blanco cuando se ha elegido un nuevo Papa.
Este antiguo ritual continúa siendo la forma oficial con la que el Vaticano comunica al mundo el estado de la elección papal.
Está previsto que las deliberaciones continúen este jueves 8 de mayo, y se espera que en las próximas votaciones comiencen a perfilarse candidatos con mayores probabilidades de ser elegidos.
Hasta ahora, no se ha filtrado información sobre posibles favoritos, en medio del riguroso hermetismo que caracteriza al proceso.
Mientras tanto, la atención del mundo católico sigue centrada en Roma, a la espera de la esperada fumata blanca que anunciará el inicio de un nuevo pontificado.