El operativo aéreo dejó múltiples muertos en Teherán y elevó la tensión en Medio Oriente
Israel/Oriente Medio– Israel lanzó en la madrugada de este miércoles un ataque militar de gran escala contra Irán, dirigido principalmente a instalaciones nucleares y objetivos estratégicos en Teherán y otras zonas del país persa.
La ofensiva, denominada Operación León Ascendente, fue confirmada por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien aseguró que el objetivo es “neutralizar la amenaza nuclear iraní antes de que sea irreversible”.
Según medios internacionales, el bombardeo provocó fuertes explosiones en las cercanías de la planta nuclear de Natanz, así como en bases militares y centros de mando de la Guardia Revolucionaria Islámica.
La televisión estatal iraní informó que entre las víctimas se encuentra el comandante Hossein Salami, jefe de esa poderosa fuerza militar.
Además de los objetivos militares, algunos misiles impactaron zonas residenciales, provocando la muerte de civiles, entre ellos varios niños.
Autoridades iraníes han prometido responder “con firmeza” al ataque.
En reacción a la operación, Israel declaró estado de emergencia nacional y activó su sistema de defensa aérea ante un posible contraataque con misiles o drones desde Irán o sus aliados en la región.
Mientras tanto, Estados Unidos aclaró que no participó en el ataque.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que su país busca evitar una escalada mayor en la región, aunque defendió el derecho de Israel a actuar en defensa propia.
El ataque ha provocado una inmediata reacción en los mercados internacionales: el precio del petróleo subió más de un 12 % y las bolsas globales registraron caídas.
Países como Japón, Australia y Alemania han expresado su preocupación por la escalada militar y han llamado a una salida diplomática al conflicto.
El mundo permanece en alerta ante la posibilidad de una respuesta militar por parte de Irán, lo que podría desatar una guerra de mayor alcance en Medio Oriente.