UOC destaca que esta intervención segura y ambulatoria permite mantener autonomía y calidad de vida en la adultez
Santo Domingo, RD.– Cada vez más dominicanos eligen la cirugía de catarata para disfrutar de una vida activa en la adultez. Aunque durante años existieron temores sobre dolor, riesgos y recuperación, la innovación tecnológica y las técnicas modernas han convertido esta operación en una de las más seguras de la medicina, con índices de satisfacción superiores al 98%.
Mitos y realidades sobre la cirugía de catarata
El miedo al dolor ya no tiene fundamento. La intervención se realiza con anestesia local asistida y equipos de alta tecnología, lo que permite un procedimiento ambulatorio sin molestias.
La mayoría de los pacientes vuelve a casa el mismo día con visión más clara.
La recuperación es rápida: en la Unidad de Oftalmología y Catarata (UOC) se constata que los pacientes suelen notar mejoras visuales al día siguiente, pudiendo retomar actividades como leer, trabajar o conducir con seguridad en poco tiempo.
La catarata no regresa
Un mito frecuente es que la catarata “vuelve” después de la cirugía.
Especialistas de la UOC aclaran que, una vez reemplazado el cristalino opaco por un lente intraocular, la catarata no puede reaparecer.
En casos de opacificación de la cápsula, se resuelve con un procedimiento láser ambulatorio.
El costo de postergar la cirugía
Esperar a que la catarata “madure” aumenta riesgos y limita la calidad de vida.
Según la UOC, retrasar la cirugía puede generar caídas, pérdida de autonomía e inseguridad emocional. Operar a tiempo permite preservar la visión y el bienestar.
Compromiso con la salud visual
La UOC, bajo la dirección del doctor Servando Santana Rodríguez, cuenta con más de 15 años de experiencia en servicios oftalmológicos y cirugía de catarata.
El centro mantiene un enfoque integral en diagnóstico preventivo, innovación y educación sobre salud visual.
«Envejecer no debe ser sinónimo de resignarse a ver menos. Cada cirugía es una oportunidad de devolver claridad y abrir un nuevo ciclo de vida activa y plena», destacan desde la Unidad de Oftalmología y Catarata.