Los perros son considerados parte de la familia por muchos, gracias al vínculo único que han compartido con los humanos a lo largo de la historia. Recientemente, un estudio publicado en Nature ha arrojado nueva luz sobre este vínculo, gracias al análisis del ADN de un cachorro que vivió hace 15.800 años en Turquía. Este descubrimiento no solo retrasa la línea temporal de la domesticación de los perros, sino que también revela la profunda conexión emocional que existía entre humanos y perros en el Paleolítico.
Además, se ha demostrado que los perros ya se habían expandido por Eurasia occidental durante el Paleolítico Superior Tardío, como lo evidencian restos encontrados en diferentes yacimientos. Estos hallazgos confirman que los perros modernos tienen ancestros comunes con los perros paleolíticos, cuyas firmas genéticas han perdurado a lo largo de los milenios. Este nuevo panorama desafía la idea tradicional de que la domesticación de los animales fue un proceso posterior al surgimiento de la agricultura, mostrando que la alianza entre humanos y perros se remonta a épocas de cazadores-recolectores.
Source: www.xataka.com






