El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, condenó este martes declaraciones del presidente nicaragüense Daniel Ortega, quien descartó cualquier posibilidad de elecciones en su país que permitan a la oposición en el exilio llegar al gobierno.
Ortega gobernó en la década de 1980 y volvió a la presidencia en 2007. Desde entones ejerce el poder con medidas que anularon a sus rivales.
- «La declaración de Daniel Ortega de que bajo su dictadura familiar Nicaragua no volverá a celebrar elecciones muestra su verdadera naturaleza autoritaria», declaró Rubio en un comunicado en el cual pidió a la comunidad internacional «unir fuerzas» para demostrarle a la «dictadura que no puede seguir haciendo como si nada pasara».
«El pueblo nicaragüense tiene derecho a elegir a sus propios líderes mediante elecciones democráticas«, añadió Rubio.
Elecciones generales
Nicaragua iba a celebrar elecciones generales en noviembre, pero hace año y medio una profunda reforma constitucional amplió el mandato presidencial de cinco a seis años, por lo que los comicios deberían realizarse en noviembre de 2027.
«Que se olviden, aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder», declaró Ortega el domingo al referirse a sus opositores en un acto por el 47° aniversario de la revolución sandinista, celebrado en Managua.
Ortega, de 80 años, y su esposa Rosario Murillo, nombrada copresidenta, gobiernan Nicaragua con poder absoluto y un fuerte control sobre la sociedad nicaragüense, sobre todo tras las protestas de 2018 cuya represión dejó más de 300 muertos, según la ONU.
Los opositores fueron encarcelados o forzados al exilio, despojados de su nacionalidad y bienes. Similar destino corrieron periodistas, intelectuales y religiosos críticos del gobierno. Miles de nicaragüense viven refugiados en Costa Rica, España y Estados Unidos.
Fuente: www.diariolibre.com






