
Mons. Carlos Horacio Ponce de León | Crédito: Ministerio Público Fiscal.
A casi 50 años de la muerte de Mons. Carlos Horacio Ponce de León, Obispo de San Nicolás (Argentina), y en nuevas instancias del juicio por presunto homicidio, referentes de la Iglesia local pidieron que se sepa la verdad sobre lo sucedido.
El fallo judicial que en 1978 determinó que la muerte del obispo había sido producto de un accidente fue anulado en 2024 por vicios en la investigación, permitiendo un nuevo juicio con pruebas que apuntarían a un asesinato perpetrado por la dictadura militar, por lo que se trataría de un crimen de lesa humanidad.
El expediente, que había quedado trabado durante un largo tiempo, fue reasignado recientemente al juez federal de Rosario Carlos Alberto Vera Barros, quien dispuso las primeras indagatorias del proceso a Luis Antonio Martínez, conductor del vehículo que embistió al obispo, y Sergio Carlos Bottini, titular registral de ese vehículo, fijadas para el próximo 29 de septiembre.
Ante las novedades del caso, el Equipo de Sacerdotes de Villas y Barrios Populares del país convocó a las comunidades y a toda la Iglesia en Argentina a “un tiempo fuerte de oración por la verdad y la justicia sobre su muerte”.
Los sacerdotes recordaron que “Ponce de León fue un pastor del pueblo, comprometido hasta el fondo con los sacerdotes y comunidades que intentaron renovar la Iglesia argentina desde la cercanía con los más humildes”.
Este “pastor con olor a oveja”, destacaron, respondió con el Evangelio al desafío del tiempo histórico que le tocó vivir. En concreto, “acompañó a familiares de detenidos y desaparecidos y denunció ante el Vaticano las violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura. Sufrió la persecución del poder militar y murió el 11 de julio de 1977 en la Ruta Nacional 9, en un hecho que en su momento se presentó como un accidente de tránsito”.
Anhelando “saber la verdad sobre su muerte” y próximos a cumplirse 50 años de su entrega ocurrida el 11 de julio de 1977, subrayaron que el legado del prelado “sigue siendo un llamado de Dios, aquí en Argentina, a estar al lado de los que padecen injusticias y exclusión”.
Por eso, prontos a la llegada del Papa León XIV al país, toman sus palabras para decir: “El cristiano no puede considerar a los pobres solo como un problema social; estos son una ‘cuestión familiar’, son ‘de los nuestros’”, al tiempo que abrazan a quienes esperan justicia, anhelando “que la investigación judicial en curso permita, finalmente, esclarecer las circunstancias de su muerte y abrir camino a su reconocimiento como mártir y testigo de la fe del pueblo argentino”.
El Arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Mons. Marcelo Colombo, también se hizo eco de las novedades del caso, con una carta dirigida a quienes trabajan por el esclarecimiento de la causa, agradeciéndoles por “su dedicación y constancia” y valorando a quienes, en el transcurso de los años, “han custodiado el valor de la persona del Obispo y su entrega admirable a su pueblo”.
“La actuación del Poder Judicial, cuando eficaz y tempestiva, colabora a mantener viva la memoria del Obispo Ponce de León que asumió el lema de Jesús como propio: ‘No he venido a ser servido, sino a servir’”, aseguró el presidente del episcopado.
Mons. Colombo distinguió además en Mons. Ponce de León “una actitud de permanente servicio tejida en el cruce entre la cercanía humana y la evangelización integral de la persona y las comunidades”.
“Gracias por mantener vivo el testimonio servicial del Obispo Ponce de León y ruego a Dios para que la justicia realice su tarea con honestidad y veracidad y que en atención al tiempo transcurrido y a la urgencia de alcanzar la verdad en el pleno cumplimiento de la ley, no se produzcan dilaciones que alejen el pleno esclarecimiento de lo acontecido”, concluyó Mons. Colombo.
Fuente: www.aciprensa.com






