Durante años, la respuesta a la pregunta de cuál era la mejor tecnología de imagen para un televisor parecía sencilla: OLED. Sin embargo, 2026 está siendo el año en el que esa idea empieza a tambalearse. La llegada de los primeros paneles RGB MiniLED supone el mayor salto tecnológico que ha vivido el mercado de televisores en bastante tiempo y Hisense ha sido una de las primeras compañías en apostar decididamente por esta tecnología.
He estado probando el Hisense UR9S con tecnología RGB MiniLED y cada vez estoy más convencido de estar ante el primero de una serie de televisores que va a empujar a los OLED a evolucionar o a extinguirse como los dinosaurios.
Cómpralo sí…
- Buscas una calidad de imagen HDR sobresaliente.
- Quieres un televisor para un salón muy luminoso.
- Te interesa dar el salto al RGB MiniLED con un precio razoble.
No lo compres si…
- Ves principalmente contenido SDR o emisiones de baja calidad.
- Valoras especialmente los ángulos de visión.
- Buscas el mejor procesado de imagen del mercado.
Lo esencial en 30 segundos
El Hisense UR9S no solo es uno de los primeros televisores en incorporar tecnología RGB MiniLED, también se presenta como una de las mejores alternativas en relación calidad-precio para acceder a esta tecnología. Su principal baza es una calidad de imagen HDR extraordinaria, con niveles de brillo capaces de rivalizar con cualquier televisor del mercado y un volumen de color capaz de mirar cara a cara al OLED más pintón.
Sin embargo, ser la opción con el precio más asequible de su especie ha obligado a Hisense a renunciar a determinadas prestaciones en el procesado de imagen SDR que marcan distancia con sus principales rivales. En cambio, su HDR cumple con creces con lo que se espera de un televisor de gama alta.
Índice de Contenidos (12)
- Cómpralo sí…
- No lo compres si…
- Lo esencial en 30 segundos
- Ficha técnica del Hisense UR9S
- Hisense UR9S, nuestra experiencia
- Diseño: más premium…que los premium
- Conectividad: pero, ¿y este sistema operativo?
- Calidad de imagen: dos televisores en uno
- Sonido: Devialet le ha encontrado el punto a esta Hisense
- Gaming: lo bueno del OLED sin ninguna de sus desventajas
- Hisense UR9S, la opinión de Xataka
- ¿Te lo recomiendo?
Ficha técnica del Hisense UR9S
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Hisense UR9S |
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panel |
Tipo VA, RGB MiniLED 4K UHD de 65 pulgadas, 8 bits + FRC, 170 Hz y 16:9 |
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resolución |
3.840 X 2.160 puntos |
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hdr |
Dolby Vision IQ, Dolby Vision 2 Max, HDR10+ y HLG |
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procesador de imagen |
Hi-View AI Engine RGB (MediaTek Pentonic 800) |
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sistema operativo |
VIDAA U9.5 |
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sonido |
Potencia total: 90 W, 4.1.2 ch |
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conectividad |
3x HDMI 2.1, USB 3.0, USB, 2.0, USB-C (DisplayPort), IF (satélite), coaxial, Ethernet, CI+ |
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conectividad inalámbrica |
Wi-Fi 6 |
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prestaciones para juegos |
4K120 Hz, VRR, ALLM, mapeado de tono HDR automático y Dolby Vision, FreeSync Premium Pro |
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dimensiones |
1.448 x 45 x 838 mm (sin soporte) 1 448 x 290 x 914 mm (con soporte) |
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peso |
29,2 kg (con soporte) 24,4 kg (sin soporte) |
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precio |
Hisense UR9S de 65″: 2.199 euros (oficial) |
Hisense UR9S RGB MiniLED de 65″
Hisense UR9S, nuestra experiencia
Tras tres semanas usándolo como televisor principal en un salón especialmente luminoso, la sensación que me ha dejado el UR9S es que Hisense ha conseguido fabricar uno de los televisores más interesantes de su categoría. No es perfecto. Tiene sus puntos débiles frente a sus principales rivales como Sony, Samsung o TCL, especialmente en el procesado de contenidos SDR. Pero cuando el contenido está a la altura del panel, el resultado es sencillamente espectacular.
Diseño: más premium…que los premium
Con el UR9S, Hisense ha conseguido algo poco habitual en un televisor MiniLED: que no parezca especialmente grueso. A diferencia de los televisores OLED, la necesidad de incorporar una matriz de retroiluminación tras el panel LCD acostumbra a traducirse en televisores con un perfil más grueso. En el caso del UR9S mantiene un perfil de solo 45 mm que se han aprovechado para instalar los altavoces en ambos laterales dibujando una hendidura para inclinarlos y orientar el sonido más hacia el frente.

Los altavoces laterales se orientan hacia el frente
La peana sigue la misma filosofía sobria, pero efectiva, que encontramos en cada detalle del televisor. Es robusta y transmite la suficiente seguridad como para confiarle una pantalla de 65″ desde un anclaje central. La peana puede instalarse a dos alturas diferentes para facilitar la colocación de una barra de sonido bajo la pantalla.
Donde sí encuentro margen de mejora es en la gestión de cables de la trasera. La ranura situada en la parte trasera de la peana es demasiado estrecha y apenas permite ocultar un par de cables, y estos quedan colgando entre el conector y la ranura para cables. Funciona, pero queda lejos de los sistemas más elaborados que ocultan por completo los cables.

El mando merece una mención especial porque Hisense ha hecho un gran trabajo en él. Cuenta con carga por USB-C, pero en realidad no la necesitas porque tiene una célula solar en la parte frontal, lo cual es un doble acierto. Como propietario de un mando solar de Samsung (que monta una celda solar en la trasera) sé que tener un mando con carga solar significa despreocuparte para siempre de su carga de batería. Pero ponerlo en el frontal evita, además, tener que acordarte de poner el mando boca abajo para que se cargue.
Ese añadido deja un mando algo más alargado de lo habitual, aunque también más práctico y con una calidad de construcción excelente. Además, tiene botones retroiluminados que permite usarlo incluso a oscuras y cuenta con seis botones de acceso directo, aunque solo cuatro de ellos son a plataformas (Disney+, Netflix, Prime Video y YouTube), siendo los otros dos para los canales gratuitos y contenidos propios.

Conectividad: pero, ¿y este sistema operativo?
Llevaba bastante tiempo sin utilizar un televisor de Hisense y una de las sorpresas más agradables ha sido comprobar la evolución que ha tenido el sistema operativo VIDAA de Hisense. Durante años ha sido un sistema funcional, pero claramente por detrás de Google TV, webOS o Tizen. Para mi sorpresa, eso ya no es así.
La navegación por los distintos menús y pantallas del televisor es muy rápida y responden con agilidad. Me ha gustado que en las opciones de configuración se ofrecen pequeñas explicaciones que ayudan a entender qué hace cada ajuste de la configuración.
Además, incluye un espacio exclusivo para niños y otro para juegos. Lo que me ha parecido algo confuso y que duplica las funciones es el espacio Home, que viene a se como un espacio más personalizado dentro del sistema, cuando ya existe el espacio de Inicio que también cumple esa función. Son pequeños detalles que necesitan pulirse en el futuro.

No he echado en falta ninguna aplicación importante en cuanto a plataformas de vídeo o audio, incluyendo las de los grandes grupos de televisión en España: RTVE Play, Atres Player, Mitele, etc. Mi única ausencia destacable ha sido Amazon Luna, una plataforma que utilizo con frecuencia (llámame raro) para jugar en streaming directamente desde el televisor.
Otro aspecto mejorable es el tiempo de encendido del televisor. No es especialmente lento, pero tarda cuatro o cinco segundos en arrancar y no emite ningún sonido que indique que el televisor se está encendiendo. Casi me da vergüenza reconocerlo, pero varias veces he dudado si el televisor había recibido la orden de encendido, he vuelto a pulsar el botón del mando, justo a tiempo para ver cómo se apagaba de nuevo.

En cuanto a conectividad, encontramos tres puertos HDMI 2.1 con completos, con el añadido de un puerto USB-C con función DisplayPort en borde lateral de la pantalla que permite conectar una consola portátil, un ordenador o una tableta directamente desde el cable USB, así como un conector USB 2.0 y otro USB 3.0.
Calidad de imagen: dos televisores en uno
En el apartado de la calidad de imagen es donde el Hisense UR9S se juega todas sus cartas. La tecnología RGB MiniLED cambia radicalmente la forma en la que trabaja la retroiluminación de un televisor LCD convencional.
En lugar de utilizar pequeños LEDs azules y filtros de color para filtrar esa luz y convertirla en color, son los propios diodos LED los que generan directamente los colores rojo, verde y azul. El resultado es una mejora muy evidente en brillo, pero sobre todo, del volumen de color y la precisión cromática.

No obstante, durante las pruebas tuve constantemente la sensación de estar utilizando dos televisores distintos. El «primer televisor» aparece cuando reproducimos contenido SDR como el que habitualmente encontramos en los canales TDT o en los planes más asequibles de plataformas como Netflix.
En ese escenario se aprecia con claridad el trabajo del procesador y los algoritmos de mejora de imagen. Estas retransmisiones tienen una resolución HD (en el mejor de los casos) y el televisor tiene que aplicar el escalado a 4K, mejorar la nitidez y ajustar la calidad de imagen. En este sentido, el Hisense UR9S hace un trabajo correcto, pero no alcanza el nivel de refinamiento que ofrecen algunos de sus rivales.

Con el contenido adecuado, el panel RGB MiniLED se acerca a la pureza en los negros de un OLED.
Las texturas del contenido escalado aparecen algo más suavizadas de lo deseable, en determinadas escenas oscuras pueden apreciarse macrobloques o transiciones menos naturales y el contraste deja unos negros que, en el mejor de los casos, era un gris muy oscuro. En este caso, el modo FilmMaker o Cine no aporta gran cosa, a mejorar el resultado.
Sospecho que uno de los responsables de ese «matizado» de negros es el panel antirreflejos que recubre la pantalla. Es cierto que hace un gran trabajo dispersando la luz de la enorme balconera que tengo a la derecha del televisor, pero ese tratamiento también contribuye a que se diluya parte del contraste. En este sentido, Sony obtuvo un resultado más equilibrado con la Bravia 9 II.

Como referencia utilicé el tercer episodio de la octava temporada de ‘Juego de Tronos’. Un contenido especialmente exigente para cualquier televisor debido a su resolución original y a la enorme cantidad de información en sombra. El resultado fue bueno, pero no extraordinario. Los negros tendían a aplastarse eliminado buena parte del detalle en sombra, aunque el control de artefactos hizo un buen trabajo.

Con los deportes la historia cambia y se entiende por qué la marca ha sido uno de los patrocinadores principales del Mundial de fútbol. El sistema de detección automática de contenido hace un excelente trabajo ajustando el procesado del movimiento y potenciando los colores sin generar artefactos ni distorsiones en la imagen. El seguimiento de la acción resulta muy limpio y es fácil recomendar este televisor a quienes ven mucho deporte.
El «segundo televisor» entra en juego cuando reproducimos un contenido en HDR. Es entonces cuando desaparecen prácticamente todas las reservas, y eso que albergaba mis dudas sobre cómo se comportaría al mostrar los degradados por montar un panel de 8 bits con FRC (Frame Rate Control) y no uno de 10 bits nativos.

En cualquier caso, estamos ante un panel rápido y se aprecia un buen trabajo en el procesado del movimiento, con unas transiciones muy fluidas con el modo Película y se configura con un perfil más agresivo para aportar mayor nitidez en los movimientos cuando detecta que estás viendo deporte.
La calibración de color de fábrica es excelente y apenas requiere ajustes. Los modos HDR Cineasta y Cine (en sus variantes para HDR) ofrecen una representación muy natural del color. En mi caso, prefería el modo HDR Cineasta para ver contenido en penumbra, pero para ver películas o series en un salón tan luminoso, el modo HDR Cine e incluso el HDR Estándar ofrecía un extra de brillo sin alterar en exceso la representación de color.

Durante las pruebas recurrí a varios contenidos de referencia. ‘Interstellar‘ sigue siendo una de las mejores demostraciones posibles de contraste y control de la iluminación. La profundidad del negro del espacio, el brillo de los reflejos sobre las viseras y el nivel de detalle en las zonas más oscuras ponen a prueba cualquier panel. El Hisense UR9S respondió de forma sobresaliente mostrando negros profundos y unos reflejos especulares muy bien controlados.
La sensación de pureza en los negros es tan alta que es fácil olvidar que estamos ante un televisor LED con retroiluminación y no ante un OLED. No aprecié blooming durante el uso real y el comportamiento se acerca mucho más al de un OLED que al de un MiniLED tradicional.

No obstante, la gran diferencia la marca el contenido en Dolby Vision. Cabe mencionar que el UR9S es de los primeros modelos en incorporar soporte Dolby Vision 2 Max gracias a su procesador MediaTek Pentonic 800, aunque por el momento solo tenemos disponible contenido en Dolby Vision.
Con Dolby Vision realmente se aprecian los casi 3.500 nits que promete Hisense (en una ventana del 10%), dejando unos colores vibrantes y un control en luces bajas espectacular.
Al igual que sucedía con los modos HDR, en el contenido en Dolby Vision también hay dos modos de imagen que permiten disfrutar de la máxima precisión con la sala en penumbra con Dolby Vision Referencia, y Dolby Vision Estándar para darle un extra de brillo para habitaciones más iluminadas.

En ‘El Gran Showman‘ en Dolby Vision el panel desplegó todo su potencial cromático. El rojo intenso de la casaca de Hugh Jackman bajo los focos en la primera escena y el brillo de la pedrería del vestido durante la interpretación de Rebecca Ferguson, son ejemplos perfectos del nivel de detalle que es capaz de representar este panel cuando se le aporta el contenido adecuado.
También me impresionó la gestión de las bajas luces en ‘Dune: Parte II‘. La secuencia del Barón Harkonnen postrado ante el trono del Emperador mostró un equilibrio excelente entre la cruz de luz que destaca la escalera hasta el trono y los detalles de los guardias y testigos del encuentro ocultos entre las sombras. El gran mérito de Hisense es haber conseguido una imagen espectacular con el ajuste de fábrica, sin necesidad de configurar ningún parámetro.

Algo que me ha incomodado durante mi prueba del Hisense UR9S es que, pese a haber desactivado todas las opciones de ahorro energético para extraer máximo rendimiento y brillo del televisor, no hay forma de eliminar el mensaje que advierte del incremento del consumo de energía cuando se cambian los modos de imagen HDR.
Es decir, la barra de ajustes pone todas las facilidades para cambiar el modo de imagen con una sola pulsación, pero el sistema de ahorro energético añade un mensaje a toda pantalla que te obliga a hacer más pulsaciones incluso cuando, teóricamente, debería estar desactivado.
Sonido: Devialet le ha encontrado el punto a esta Hisense
Al igual que sucede con las cámaras de los móviles, los fabricantes de televisores han descubierto que lo más inteligente para mejorar la calidad de una función, es dejarlo en manos de los expertos. Para ello, Hisense ha echado mano de una colaboración los especialistas franceses en audio Devialet y les han pedido que afinen el sistema de sonido de la UR9S.

El resultado es un audio con un rendimiento que se sitúa por encima de la media del mercado y mira cara a cara a rivales que duplican el precio de este televisor.
La configuración de altavoces es de 4.1.2 canales que se distribuyen en dos altavoces de rango completo de 15W; dos laterales de 10W ligeramente inclinados hacia el frente para mejorar la sensación de sonido envolvente; un subwoofer de 20W con dos pasivos en la trasera, y otras dos unidades de 10W orientados hacia el techo que se encargan de potenciar el efecto de Dolby Atmos. En total, 90W de potencia perfectamente domesticados por los expertos de Devialet.
Durante el primer encendido, el televisor propone un calibrado de la estancia, de forma que adapta el sonido en función de la distancia con las paredes o muebles del salón. Después, el modo Inteligente se encarga de procesar el sonido para ofrecer unos diálogos muy claros y controlar los cambios bruscos de volumen que suelen aparecer entre las conversaciones de los personajes y las escenas de acción.

Debo decir que mi favorito para ver cine y series ha sido, sin duda, el modo Teatro por ser el que mejor aprovecha las capacidades del sistema. Vaya por delante que este modo no llega a crear un sonido envolvente real, pero sí consigue expandir la escena sonora mucho más allá de los límites físicos de la pantalla. Se aprecia un sonido mucho más amplio y abierto, mientras que el resto de modos se centran en ofrecer una mayor claridad en diálogos, pero el sonido se concentra en la zona de la pantalla.
La diferencia se nota especialmente en películas como ‘Interstellar’, donde la atmósfera asfixiante que genera su banda sonora en algunas escenas hace que el audio cobre un papel decisivo en el disfrute de la película.
Los graves tienen cuerpo y, aunque no es equiparable a la calidad de un subwoofer dedicado o una barra de sonido, se dejan notar sin generar distorsiones. Aun así, sigue siendo un televisor pensado para quienes valoran el cine. Y cuando la imagen alcanza este nivel, una barra de sonido sigue siendo una inversión muy recomendable.
Gaming: lo bueno del OLED sin ninguna de sus desventajas
Los televisores RGB MiniLED están siendo como agua de mayo para quienes utilizan el televisor como pantalla para jugar. El UR9S llega muy bien preparado para jugar y para representar los colores y el HDR tan bien como un OLED, pero sin los riesgos de quemado de esta tecnología.
Cuenta con tres puertos HDMI 2.1 con soporte completo y funciones de tasa de refresco variable (VRR), modo de ultrabaja latencia (ALLM) y soporte FreeSync Premium Pro. Al activarse el modo Juego el procesador puede elevar la frecuencia de refresco hasta los 170 Hz (180 Hz para los modelos de 75″ y 85″), dejando margen para incrementar la tasa de fps.

El modo Juego permite representar los juegos en HDR y se activa la Game Bar que permite modificar rápidamente ajustes de imagen y sonido sin abandonar la partida. Lo he utilizado conectado a un PC equipado con una Nvidia RTX 2070 y las sensaciones han sido muy buenas, aunque la falta de soporte con G-Sync me ha obligado a hacer alguna configuración adicional para activar el modo HDR y desbloquear la tasa de refresco variable.
Además, si al activarse el modo Juego está seleccionado un modo de imagen distinto al Estándar, luego no me dejaba seleccionar los modos de imagen HDR para los juegos.

Aparte de esas pequeñas desavenencias con la GPU de mi equipo, el input lag es lo suficientemente bajo como para resultar imperceptible durante el juego. No he detectado retrasos ni problemas de sincronización y la gestión del HDR aporta una estética más cinematográfica a los juegos.
Hisense UR9S, la opinión de Xataka
La tecnología RGB MiniLED ha llegado para quedarse y el Hisense UR9S es una de las mejores demostraciones de que es posible obtener una calidad de imagen cercana al OLED, sin pagar un alto precio por ello.
Su calibrado de color en HDR es muy acertado. El brillo, el volumen de color, la precisión cromática y el control de la iluminación lo sitúan en una categoría donde hasta hace poco solo encontrábamos a los buques insignia de cada marca.

Su mayor punto débil es cuando no hay unos metadatos detrás que le digan al panel cómo comportarse en cada escena y llega la hora de poner a trabajar a sus algoritmos de mejora de imagen. Ahí no se acusa la falta de potencia de su procesador, sino que se pone de relieve la falta de años de afinación de sus algoritmos, mientras que marcas como Sony, Samsung o LG llevan décadas desarrollando esa tecnología, y explican alianzas como la de Sony y TCL.
Su mayor baza es, sin duda, la relación calidad-precio que, por el momento, no tiene rival en el segmento de los televisores RGB MiniLED. Y ahí está precisamente la clave de este televisor. Hisense ha conseguido acercar una tecnología que parecía reservada a los modelos más exclusivos del mercado, a un rango de precios mucho más razonable.
El Hisense UR9S de 65″ que he estado probando se puede comprar por unos 1.499 euros, el de 75″ por unos 2.199 euros y el de 85″ por unos 2.699 euros. Por ponerlo en perspectiva con algunos de sus rivales con tecnología RGB MiniLED, el TCL RM9L de 85″ cuesta unos 4.999 euros y la Sony Bravia 9 II de 85″ se vende por 4.499 euros.
8,9
9,2
8,8
9,0
8,5
A favor
- Excelente calibración HDR de fábrica.
- Diseño y construcción muy cuidados.
- Fluidez y funciones de VIDAA.
En contra
- Procesado SDR mejorable.
- El modo de ahorro energético no termina de desactivarse por completo.
- Los ángulos de visión siguen siendo mejorables.
¿Te lo recomiendo?
La respuesta es un sí rotundo. Especialmente si buscas un televisor para un salón luminoso y consumes habitualmente contenidos de deportes, películas y series en HDR. Es cierto que actualmente existen alternativas con mejor procesado de contenidos SDR, como los OLED de LG o los RGB MiniLED de TCL o de Sony. Sin embargo, el precio de estas alternativas puede llegar a duplicar al de este Hisense y la calidad de imagen que ofrecen no es el doble de buena.
Si gran parte del contenido que ves procede de emisiones SDR, plataformas configuradas en resoluciones bajas o contenidos antiguos, probablemente un OLED de Samsung o LG siga siendo una compra más equilibrada. Pero si lo que buscas es una experiencia cinematográfica espectacular en HDR sin dejarte un riñón en ello, el Hisense UR9S es una de las compras más inteligentes que puedes hacer ahora mismo.
Hisense UR9S RGB MiniLED de 65″
Imagen | Xataka
Este dispositivo ha sido cedido para la prueba por parte de Hisense. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas.
Fuente: www.xataka.com







