
Virgen del Carmen en el Santuario de La Tirana. Crédito: Conferencia Episcopal de Chile (CECh)
Cada año al culminar el Mes de la Patria, los chilenos dedican el último domingo de septiembre a renovar su devoción a la Virgen del Carmen en el Día de Oración por Chile, celebración que este año cobra especial relevancia por cumplirse 100 años de su coronación como reina y patrona del país.
En ese contexto, el 27 de septiembre, las distintas diócesis convocaron a sus fieles, que se reunieron en gran número para rezar por la patria.
Fue el caso de la Arquidiócesis de Santiago, donde más de 10.000 personas acompañaron la imagen de la Virgen del Carmen en procesión desde la Catedral Metropolitana hasta la Plaza de la Ciudadanía.
El recorrido fue animado por bandas de distintas comunidades y danzas tradicionales, y acompañado por el Cardenal Fernando Chomali, Arzobispo de Santiago y delegaciones religiosas que caminaron rezando el rosario y las letanías a la Virgen.

En su reflexión, el Cardenal destacó que en un contexto de demasiado ruido, «el silencio de María nos ayuda a la oración: ella guardaba todas sus cosas en el corazón. La Virgen era una mujer de reflexión porque escuchaba la palabra de Dios y la ponía en práctica. Nosotros estamos llamados a transmitir a las futuras generaciones el Evangelio».
El Santuario de la Virgen del Carmen en La Tirana también fue centro de celebraciones, que comenzaron el sábado con una concurrida asistencia a la Eucaristía de Vísperas dedicada a la Oración por Chile.
La Misa estuvo presidida por el Obispo de Iquique, Mons. Isauro Covili Linfati, quien destacó que María es madre y refugio espiritual, y pidió a los fieles renovar su compromiso comunitario y social por Chile, fortalecer los vínculos familiares, atender a quienes sufren marginación y promover la fraternidad.
El domingo, Día de Oración por Chile, la imagen de la Virgen descendió desde lo alto del altar para acompañar al pueblo en las celebraciones. La Eucaristía estuvo presidida por el rector del santuario, P. Eduardo Parraguez Fernández, y luego se desarrolló el tradicional «Esquinazo a la Carmelita», un tradicional homenaje folclórico con música y cuecas dedicado a la Virgen del Carmen.

En la Arquidiócesis de Concepción, los fieles comenzaron a congregarse alrededor de las 16:00 horas del domingo en la Parroquia San Agustín, desde donde partió la procesión por las calles de la ciudad, deteniéndose en diferentes estaciones para elevar intenciones por el cuidado de la Casa Común; por los niños, adolescentes y jóvenes; por las familias y personas mayores; por la paz; y por quienes sufren a causa de los desastres naturales.
La procesión culminó en la Catedral de la Santísima Concepción, donde el Arzobispo, Mons. Sergio Pérez de Arce, presidió la Misa e invitó a los presentes a «dar testimonio de nuestra adhesión al Señor y al Evangelio con nuestra vida, obras y actitudes».
«Hoy rezamos y escuchamos la palabra de Dios que nos invita a dar testimonio de nuestra fe en medio del mundo”, alentó, invitando a asumir compromisos reales y pidiendo a Dios «que a todos nosotros los católicos nos dé coherencia, fidelidad en el día a día a aquello que profesamos».
En la Diócesis de Los Ángeles, las condiciones climáticas impidieron que se realice la procesión “Los Ángeles baila a la Virgen del Carmen” y los fieles se congregaron en la Catedral para participar con alegría y profunda devoción en la Eucaristía, presidida por el Obispo, Mons. Cristián Castro Toovey.
En un signo de unión y fraternidad, las tradiciones del norte, centro y sur de Chile fueron representadas a través de la danza, la música y las representaciones culturales.

En su homilía, Mons. Castro invitó a volver la mirada hacia María Santísima y poner nuevamente a Chile bajo su maternal protección. Retomando las palabras de San Pablo a los cristianos de Filipos, llamó a asumir un camino de fraternidad, servicio y búsqueda del bien común, con «un mismo amor, un mismo corazón y un mismo pensamiento».
“Que Chile esté siempre en nuestra plegaria. Que el anhelo de construir una nación más hermosa, más justa, más fraterna, más solidaria sea siempre un motivo para seguir orando”, exhortó.
En la Diócesis de San Bernardo, la jornada de Oración por Chile se desarrolló con una procesión, y se impuso a la Virgen Patrona la banda de Generala del Ejército y la Medalla Estrella de Chile.
Una gran cantidad de fieles recorrió las calles encabezada por la imagen de la Virgen, en un testimonio de fe que fue agradecido luego por el Obispo local, Mons. Juan Ignacio González.
“Le hemos colocado su banda de Generala del Ejército de Chile, como lo hizo el General San Martín hace ya mucho tiempo atrás en Mendoza, cuando la juraron como Patrona del Ejército de los Andes. Y también la hemos condecorado con la Medalla Estrella de Chile, ella que es la estrella de nuestra bandera”, precisó.

En su mensaje a los presentes, Mons. González señaló que «un país como Chile no se puede comprender sin la presencia de la Virgen del Carmen. No puede entenderse en sus alegrías y en sus dolores sin la presencia materna de la Madre que nos cuida. Por eso el pueblo chileno, una y otra vez, vuelve a ella cuando lo necesita, en tiempos de alegría y en tiempos de tristeza”.
A ella le confió el futuro espiritual y social de la nación, pidiéndole “unidad, dignidad y la capacidad de vivir en un Chile donde se respeten los mandamientos de la ley del Señor, que es el Hijo de la Virgen María, Jesucristo, nuestro Señor”.
Talca, Osorno, Chillán, Temuco, San Juan Bautista de Calama y Rancagua fueron otras de las diócesis que salieron a las calles o se congregaron en sus templos para celebrar el Día de Oración por Chile. De este modo, en todo el país se desarrollaron muestras de devoción a la Virgen, con procesiones, misas, interpretaciones artísticas que unieron música y danza, y se elevaron oraciones por la patria.
Fuente: www.aciprensa.com






