El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebrará este miércoles en la Casa Blanca el Mes Nacional de la Herencia Hispana, en el primer acto de este tipo durante su segundo mandato.
La cita llega a poco más de un mes de las elecciones de medio mandato y cuando algunos republicanos han comenzado a advertir sobre el impacto de sus políticas migratorias entre los votantes hispanos.
La Casa Blanca anunció que el evento se realizará a las 13.00 hora local (17.00 GMT), luego de decidir no conmemorarlo en 2025.
El acto se produce después de que la congresista republicana María Elvira Salazar, que representa a un distrito de Florida con una amplia población hispana, lanzara una inusual advertencia pública al presidente.
Reacciones republicanas
Salazar afirmó que algunos de los esfuerzos de aplicación de las leyes migratorias de Trump «han ido demasiado lejos» y aseguró que los mismos hispanos que ayudaron al mandatario a regresar a la Casa Blanca en 2024 «se sienten traicionados«.
Días después, Salazar explicó que había hablado personalmente con Trump y que le pidió conservar el apoyo que los hispanos aportaron al Partido Republicano en las elecciones de 2024.
La población hispana fue un componente importante de la coalición electoral de Trump en 2024. Según datos oficiales, el 48 % de los votantes latinos respaldó al republicano, el porcentaje más alto obtenido por Trump entre este electorado en sus tres campañas presidenciales.
Sin embargo, entre los hispanos que votaron por Trump en 2024, su aprobación cayó al 66 % en abril de este año, 27 puntos menos que al inicio de su segundo mandato.
Trump ya convirtió la celebración de la Herencia Hispana en un escenario para reivindicar su relación con este electorado durante su primer mandato.
En 2017 proclamó oficialmente el mes y la Casa Blanca organizó actos con dirigentes empresariales, religiosos y comunitarios hispanos; en 2018 volvió a celebrar una recepción en la Casa Blanca; y en 2019 encabezó otra en el Salón Este, donde habló de empleo, economía, seguridad fronteriza y del respaldo que, según dijo entonces, estaba aumentando entre los hispanos.
En la recepción de 2019, además, Trump vinculó explícitamente su discurso con la política migratoria y presumió del apoyo que decía estar ganando entre ellos mientras defendía una política de fronteras cerradas.
Este año, su mensaje llega en un escenario más complejo, marcado por el endurecimiento de la política migratoria durante su segundo mandato, que ha incluido un aumento de las detenciones y deportaciones, incluso a terceros países, y por la proximidad de las elecciones legislativas.
Fuente: www.diariolibre.com






