Durante cinco años, cada día 12 del mes, una glorieta de Celaya en el estado mexicano de Guanajuato, se convirtió en un lugar de oración. Frente a la imagen de la Virgen María, Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma se reunió con los fieles para rezar el Rosario, una tradición que llegó a su fin el 12 de octubre.
Alrededor de un centenar de personas se congregaron ese día en la Glorieta de los Fundadores para participar en el último Rosario mensual presidido por el prelado, antes de su partida a la Diócesis de Querétaro, según compartió en sus redes sociales la oficina de comunicación de la Diócesis de Celaya.
El motivo de esta despedida es el nombramiento de Mons. Aguilar Ledesma como nuevo Obispo de Querétaro, una reciente designación del Papa León XIV que abre una nueva etapa en su ministerio episcopal.
La tradición comenzó en 2021 en la Glorieta de los Fundadores, ubicada en uno de los accesos a la ciudad. Allí, la imagen de la Virgen de la Purísima Concepción, patrona de la diócesis, comparte el espacio con esculturas que representan a evangelizadores e indígenas.

La Diócesis de Celaya indicó que, durante el último encuentro, Mons. Aguilar Ledesma agradeció a los fieles que lo acompañaron mes tras mes y recordó los “cinco años ininterrumpidos que tuvimos aquí de oración ante la Madre Santísima”.

El obispo también destacó el significado que adquirió este sitio para la comunidad, la cual se convirtió “en un punto de encuentro para la devoción mariana y la convivencia entre los fieles”.
“Gracias a todos los que estuvieron aquí, de pie, que nunca fallaron”, manifestó.
Fuente: Religion






