
Una custodia con el Santísimo Sacramento / Crédito: Josh Applegate / Unsplash
El Obispo de Saltillo, en el estado mexicano de Coahuila, denunció el robo de un sagrario y del Santísimo Sacramento en la iglesia de San Francisco en la ciudad de Saltillo, y declaró que, quien lo hizo y si es católico, incurrió en excomunión.
Mons. Hilario González García informó que el jueves 7 de mayo una persona ingresó al mencionado templo alrededor de las 5.30 de la mañana, forzando su ingreso, y “extrajo indebidamente de allí el Sagrario que reservaba en un viril, una sagrada forma eucarística”.
El viril es un objeto litúrgico que suele ser de forma circular, hecho de algún metal precioso, donde se coloca la hostia consagrada y que va en la custodia, para la adoración eucarística.
“Las demás hostias consagradas que allí se reservaban quedaron en el suelo. Además, fue robada una bocina que se utilizaba para los servicios religiosos”, agregó el prelado, en un comunicado publicado el viernes 8 de mayo.
El obispo precisó que lo ocurrido, de acuerdo al Código de Derecho Canónico, la ley que regula la Iglesia Católica, es “una vejación al lugar sagrado [el templo]; y un sacrilegio contra las sagradas especies eucarísticas”.
Por ello, y según lo establece el mismo código, “quien lo haya perpetrado, si es católico, ha cometido un delito contra los sacramentos, y se ha hecho merecedor, conforme a derecho (…) de la excomunión latae sententiae”, es decir automática, en la que se incurre en cuanto se comete el delito.
La excomunión es la pena canónica más grave en la Iglesia Católica y tiene un carácter medicinal, pues busca llevar a la persona al arrepentimiento por faltas gravísimas. Con ella se suspende la recepción de los sacramentos o la posibilidad de ejercer funciones eclesiales, para favorecer la conversión personal y la vuelta a la comunión.
Mons. González recuerda además que cuando esto sucede, no se puede usar el lugar sagrado profanado hasta que se haga un acto de reparación, al que invita a todos los fieles y para el cual ha designado al párroco de San Alfonso María de Ligorio, que atiende la iglesia de San Francisco, P. Antonio Rodríguez Carranza.
El prelado pidió a toda la población que, si alguien encuentra la hostia consagrada robada o el viril, se comunique con la parroquia San Alfonso María Ligorio, al teléfono 844 420 6395.
Finalmente instó a los fieles y párrocos “a cuidar con mayor esmero la seguridad de los lugares sagrados y lo que allí se contiene”.
El 23 de marzo de 2026, el Obispo de Saltillo denunció un hecho similar en la Capilla Divina Misericordia, de la parroquia San Miguel. Ese día también robaron el sagrario y el Santísimo Sacramento, alrededor de las 3:00 de la madrugada.
Fuente: www.aciprensa.com






