Proyecto Biodiversidad en Paisajes Productivos fortalece producción sostenible y conservación ambiental en República Dominicana




SANTO DOMINGO (República Dominicana). – La República Dominicana avanza hacia un modelo de desarrollo sostenible que combina conservación ambiental, producción agrícola responsable y planificación territorial, a través del proyecto Biodiversidad en Paisajes Productivos (BPP), una iniciativa liderada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
Implementado en las provincias Independencia, Bahoruco, San José de Ocoa y Monte Plata, el proyecto promovió soluciones concretas para mejorar la calidad de vida de las comunidades rurales, impulsar economías locales y conservar ecosistemas estratégicos para el bienestar de miles de familias.
Producción sostenible y desarrollo económico
Entre los principales resultados se destaca el impulso a la certificación Finca de Café Sostenible, del Instituto Dominicano del Café (Indocafé), considerada la primera certificación de su tipo en el Caribe. Esta herramienta fortalece la competitividad del café dominicano y facilita el acceso a mercados internacionales cada vez más exigentes con productos libres de deforestación.
Asimismo, la iniciativa contribuyó al incremento de la producción de cacao orgánico certificado, con un aumento estimado de 300,000 kilogramos anuales, lo cual consolida la posición del país entre los principales exportadores mundiales de este rubro.
Unos 2,350 productores de café y cacao en 26 comunidades fueron capacitados mediante escuelas de campo orientadas a la adopción de prácticas agrícolas sostenibles, mientras que 788 parcelas recibieron diagnósticos y planes de manejo que abarcan más de 10,112 hectáreas de ambos cultivos, y 4,423 hectáreas de bosque, para un total de 14,535 hectáreas de sistemas de producción sostenible.
El ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, afirmó que los resultados del proyecto demuestran que la conservación ambiental puede convertirse en una oportunidad real de desarrollo para las comunidades.
“Este proyecto demuestra que la protección de nuestros recursos naturales puede convertirse también en una oportunidad para generar desarrollo económico, fortalecer la producción agrícola y mejorar la calidad de vida de las comunidades. Hoy contamos con herramientas de planificación, monitoreo y gobernanza que permiten gestionar nuestros territorios de manera más sostenible y resiliente”, expresó el ministro Henríquez.
Mientras que la representante residente del PNUD, Ana María Díaz, destacó que este proyecto no trata solamente de biodiversidad y protección al medio ambiente. Trata de personas. Trata de cómo proteger la naturaleza también puede significar reducir la pobreza, fortalecer la resiliencia y construir oportunidades para las comunidades rurales de la República Dominicana.
“Detrás de cada bosque protegido hay fuentes de agua que sostienen hogares y cultivos. Detrás de cada suelo restaurado hay familias que pueden producir mejor. Y detrás de cada práctica agrícola sostenible hay menos vulnerabilidad frente al cambio climático y más posibilidades de generar ingresos estables”, indicó.
Conservación ambiental y resiliencia climática
En materia ambiental, el proyecto contribuyó a la declaración de la Reserva de Biosfera Madre de las Aguas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), una zona estratégica que protege 709 ríos y arroyos distribuidos en siete cuencas hidrográficas y que beneficia directamente a más de 1.5 millones de personas.
Además, fortaleció la respuesta ante los efectos del cambio climático mediante la actualización del sistema de alerta temprana para incendios forestales, la formación de siete brigadas especializadas y la entrega de equipos, logrando reducir en 15 % las áreas afectadas a nivel nacional en el periodo 2023 al 2025, y en 38 % en las zonas piloto hasta 2024.
Fortalecimiento institucional y planificación territorial
En el ámbito institucional, la iniciativa permitió elaborar 10 Planes Municipales de Desarrollo, y 10 instrumentos de planificación territorial (tres planes de ordenamiento territorial y siete lineamientos de delimitación de suelo urbano y no urbano), así como implementar un tablero digital de monitoreo forestal basado en tecnología ArcGIS Enterprise.
El monitoreo de biodiversidad realizado en parcelas demostrativas posibilitó que se registrara la presencia de la rana silbadora (Eleutherodactylus wetmorei) en un hábitat donde nunca había sido reportada, siendo una especie endémica de La Española clasificada en peligro crítico, lo que evidencia el valor ambiental de los sistemas productivos sostenibles.
Impacto comunitario y bienestar social
Durante la presentación de resultados, la coordinadora nacional del proyecto, Evaydee Pérez Sarraff, resaltó que los avances alcanzados reflejan el potencial de trabajar junto a las comunidades para producir de forma más sostenible, proteger los recursos naturales y fortalecer la resiliencia de los territorios rurales.
El acto contó además con la participación del viceministro de Áreas Protegidas y Biodiversidad, Carlos Batista; el subdirector del Indocafé, Héctor Jiménez; el director del Departamento de Cacao, Jaime Gómez, y la directora de Cooperación Internacional, Rosa Tejada, del Ministerio de Agricultura; el alcalde de Neiba, Yadel Suberví, y la vicealcaldesa de Yamasá, Guillermina Tolentino, así como productores de las comunidades beneficiadas.
El proyecto Biodiversidad en Paisajes Productivos deja como legado una visión de desarrollo que coloca a las personas y a la naturaleza en el centro de las políticas públicas, fortaleciendo comunidades rurales más prósperas, resilientes y sostenibles en la República Dominicana.
Fuente: ambiente.gob.do






