Muchísimas personas en el mundo no han visto nunca un eclipse solar, a pesar de que suele haber entre 2 y 5 en un año. La razón es que sí, son relativamente frecuentes; pero, al contrario que el eclipse lunar, que se ve en todos los lugares en los que es de noche en ese momento, el solar se ve en una franja muy reducida de territorio. Por lo general, suelen pasar entre 300 y 400 años para que un eclipse se repita en un mismo lugar.
Por eso, que en 2026, 2027 y 2028 vaya a haber tres eclipses solares visibles desde España es de lo más peculiar. Es cierto que no todos serán totales, pues el tercero será anular, y que no se verán desde los mismos puntos del país, pero, aun así, es algo poco frecuente. Ahora bien, que sea poco frecuente no quiere decir que sea imposible, pues en la España peninsular ya tuvimos otro trío de eclipses hace poco más de un siglo. El primero fue en 1900, el segundo en 1905 y el tercero en 1912. No fueron tres años consecutivos, como ocurrirá con este trío ibérico, pero fueron fechas muy cercanas para lo que suele ser normal.
28 de mayo de 1900: un eclipse solar total que dejó el ferrocarril sin billetes
El primero de estos eclipses solares tuvo lugar el 28 de mayo de 1900, con el inicio de la totalidad a las 14:53 UTC. La franja de totalidad, en la que se pudo ver la ocultación completa del Sol, midió 70 kilómetros de ancho y se extendió desde el norte de Extremadura hasta Elche. Si bien aún quedaba mucha superstición en torno a los eclipses, ya comenzaban a verse como algo positivo y, sobre todo, como un espectáculo que valía la pena vivir. Por eso, miles de personas se desplazaron a las ubicaciones de la franja de totalidad para poder presenciarlo.

La franja de totalidad fue desde el norte de Extremadura hasta Elche
Dos de los lugares más visitados fueron Plasencia y Navalmoral de la Mata, en Cáceres. Esta última localidad fue la que más público atrajo, con más de 4.000 billetes de ferrocarril vendidos desde Madrid. La afluencia fue tan grande que cuando se agotaron los billetes se decidió sacar otra tirada, con un aumento del 25% en el precio. Aun así, muchas personas los compraron. Nadie quería perderse este evento que atrajo a científicos de España, Inglaterra, Francia e Irlanda. En España destacaron las fotografías tomadas por Manuel Gil, profesor de ciencias en la Universidad Central de Madrid (la actual Complutense).
Hubo una gran cobertura mediática y muchas anécdotas, como las de quienes contaron que las abejas se revolucionaron, las ovejas balaron descontroladas y las cigüeñas volvieron a sus nidos. Se hizo la noche poco después del mediodía y esto desconcertó a los animales y fascinó a los humanos.
30 de agosto de 1905, el eclipse que fue acabando con los prejuicios religiosos
Si bien en 1900 los prejuicios religiosos empezaban poco a poco a dejarse a un lado, todavía estaban bastante presentes. Sin embargo, posiblemente el hecho de ver un eclipse solar y que no se acabase el mundo llevó a que el de 1905 se recibiera con mucha más tranquilidad entre la población general. La totalidad, que comenzó a las 13:03 UTC del 30 de agosto, se observó en una franja desde el norte de Galicia al norte de la Comunidad Valenciana, pasando por Castilla y León y Aragón. Llegó a durar más de 3 minutos en algunas de estas ubicaciones.
Concretamente, el centro de la franja se encontraba en la localidad de Quintanilla, en Burgos, aunque los lugares en los que mejor se vio fueron Burgos capital y la localidad leonesa de Cistierna. Desgraciadamente, la meteorología no fue la mejor, por lo que hubo muchos lugares en los que las nubes impidieron la visualización del eclipse.
A pesar de eso, este eclipse solar total tuvo una gran cobertura mediática y científica, con astrónomos de toda Europa reuniéndose mayormente en Burgos y León.
17 de abril de 1912, un eclipse peculiar
El eclipse solar del 17 de abril de 1912 fue bastante peculiar, porque fue un eclipse mixto anular-total. Hubo una franja de totalidad muy pequeña, de apenas unos metros, en el noroeste español. Además, esa totalidad duró pocos segundos, por lo que fueron muy pocas las personas que pudieron verlo. En cambio, la anularidad sí se vio en un espacio de terreno más grande, desde Oporto hasta Gijón. Durante un eclipse anular no se hace de noche, sino que la Luna oculta el centro del Sol, que se ve como una especie de disco brillante.
Atrajo la atención de muchos astrónomos, tanto españoles como franceses, que se reunieron mayormente en la localidad leonesa de Cacabelos. Sin embargo, al ser tan corto no atrajo a tanta población general y mucho menos a la prensa, que se encontraba ocupada con noticias internacionales como el hundimiento del famoso Titanic.
2 de octubre de 1959: el de Canarias
A menudo se suele decir que el de 1912 fue el último eclipse solar total que ha habido en España. Sin embargo, esta es una afirmación injusta, ya que en 1959 tuvo lugar uno en las Islas Canarias, que también atrajo a mucha prensa y científicos tanto nacionales como internacionales.
La totalidad se produjo a partir de las 9:26 UTC y pudo verse en La Orotava, Santa Úrsula, La Victoria, La Matanza, Tegueste, La Laguna, Santa Cruz de Tenerife, el Rosario y Arafo en Tenerife, Las Palmas Santa Brígida, Ingenio, Telde y San Bartolomé de Tirajana en Gran Canaria y la zona de Jandía en Fuerteventura.
Ese sí que fue el último eclipse solar total de España, pero solo hasta ahora. Pronto podremos disfrutar de uno más. Y después otro. Y otro más. ¿Cómo no vamos a estar emocionados sacando una noticia tras otra? Es un periodo muy especial.
Imagen | Wikimedia Commons coloreada con Gemini | Ministerio de Defensa
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La noticia
El trío de eclipses solares de 2026-2028 tiene un precedente casi olvidado: España ya lo vivió entre 1900 y 1912
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Azucena Martín
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Fuente: www.xataka.com







