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Obispos de EE.UU. aprueban una versión revisada del Estatuto para la protección de niños y jóvenes


Mons. Barry Knestout, Obispo de Richmond, Virginia, presidente del Comité de Protección de Niños y Jóvenes de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, propone procedimientos revisados ​​para abordar las denuncias de abuso sexual de menores por parte de clérigos católicos en Orlando, Florida, el 11 de junio de 2026. / Crédito: USCCB/YouTube/captura de pantalla.

Los obispos de Estados Unidos votaron a favor de una versión revisada del Estatuto para la protección de niños y jóvenes.

El documento, también conocido como la “Carta de Dallas”, es un conjunto de procedimientos establecido originalmente en 2002 para abordar las denuncias de abuso sexual de menores por parte de miembros del clero católico.

Los obispos votaron sobre el documento revisado durante la sesión plenaria de primavera de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), celebrada en Orlando, Florida, el 11 de junio.

El estatuto revisado incorpora cambios y añadidos, pero mantiene el enfoque del documento original “para abordar con transparencia y rendición de cuentas las acusaciones de abuso cometidas por miembros del clero”, dijo en la reunión el Obispo de Richmond, Virginia, Mons. Barry Knestout, presidente del Comité para la Protección de Niños y Jóvenes.

El proceso de revisión comenzó en 2021 y se llevó a cabo en colaboración con los comités de la USCCB para la Protección de Niños y Jóvenes; Asuntos Canónicos y Gobierno de la Iglesia; Clero, Vida Consagrada y Vocaciones; la Oficina del Asesor Jurídico General; y la Junta Nacional de Revisión.

El nuevo documento ofrece un glosario “en respuesta a solicitudes reiteradas de las diócesis para contar con definiciones más consistentes de diversos términos”, señaló Knestout.

“Entre las influencias tomadas de las revisiones del Libro VI del Código de Derecho Canónico está la incorporación del derecho del acusado a la presunción de inocencia”, y “entre las disposiciones generales de Vos estis lux mundi está la identificación de denunciantes obligatorios dentro de la Iglesia para complementar la obligación de informar a las autoridades civiles”, explicó.

La versión revisada también incluye una “autorización clara para el uso de cartas de idoneidad electrónicas” y “una referencia adicional a la protección de la información amparada por el sigilo sacramental de la penitencia”, añadió Knestout.

Para garantizar que el estatuto se mantenga centrado en el abuso de menores, el Comité de Clero, Vida Consagrada y Vocaciones elaborará un documento separado del estatuto que se enfocará en las normas de conducta tanto para clérigos como para laicos en relación con adultos, incluidos los adultos vulnerables.

La votación genera debate entre los obispos

Antes de la votación, los obispos discutieron y debatieron el tema. Algunos plantearon preguntas sobre el lenguaje empleado en el documento y propusieron modificaciones.

Durante el debate, el Arzobispo de Kansas City, Kansas, Mons. Shawn McKnight, sugirió que los obispos “pospusieran la votación hasta la próxima reunión”, que se celebrará en noviembre. El Obispo de Columbus, Ohio, Mons. Earl Fernandes, secundó la moción, señalando que los obispos no “perderían mucho con el retraso” y que ello permitiría que su consejo presbiteral fuera “consultado adecuadamente”.

En respuesta a los obispos favorables al aplazamiento, Knestout afirmó que “ya ha habido bastante consulta”. Añadió: “No estoy seguro de qué se gana con más tiempo, aparte de brindar a algunas diócesis y presbiterios la oportunidad de volver a examinar esto”.

Finalmente, la mayoría votó en contra de posponer la decisión. Posteriormente, los obispos aprobaron el estatuto revisado con 176 votos a favor, 22 en contra y seis abstenciones.

Obispos reaccionan a la aprobación del estatuto

“Me acerco al final de mi propio mandato como presidente [del comité]. Heredé el proceso [de revisión del estatuto] y quería asegurarme de que se concluyera”, dijo Knestout a EWTN News después de la votación.

“Este fue… nuestro mejor esfuerzo para asegurarnos de que se adaptara a algunos de los desarrollos y circunstancias actuales”, afirmó. “De este modo puede funcionar como guía para nuestro trabajo continuo de cuidado y de garantizar la protección de niños y jóvenes dentro de nuestras diócesis, haciéndolo además de una manera respetuosa con el papel de los sacerdotes”.

Durante la revisión del documento, “fue necesario que nosotros, como obispos, hiciéramos dos cosas”, explicó Knestout.

“Una es expresar nuestro amor y nuestro cuidado por quienes son víctimas sobrevivientes, así como por todos los que han sido perjudicados o heridos debido al problema del abuso o a la crisis, y asegurarles que, con transparencia y rendición de cuentas, abordaremos el problema y seguiremos haciéndolo de manera vigilante”.

La otra era reflejar las actualizaciones “derivadas de los cambios que se han producido en el derecho canónico durante los últimos ocho años, y también expresar de manera tangible nuestra preocupación por los sacerdotes y sus necesidades”, además de “abordar cuestiones de debido proceso y presunción de inocencia”.

Según dijo, el estatuto “intenta hacer ambas cosas de manera equilibrada y auténtica, coherente y capaz de afrontar la crisis de una forma que, con el tiempo, genere confianza y favorezca la sanación”.

Mientras el estatuto estaba siendo revisado, el Comité de Asuntos Canónicos y Gobierno de la Iglesia “quería mantener claro que el estatuto es para la protección de niños y jóvenes”, dijo a EWTN News el Obispo de Springfield, Illinois, Mons. Thomas Paprocki, presidente de ese comité.

“Creo que ha funcionado bien durante los últimos 25 años” y “pienso que estas enmiendas y cambios serán para mejor”, afirmó.

“Hubo voces, y sigue habiéndolas, que querían ampliar su alcance para incluir otras áreas de conducta indebida, como la conducta impropia de los obispos o la conducta impropia de sacerdotes con adultos”, pero “existen otros mecanismos… para abordar eso”, explicó Paprocki.

“El hecho de no incluir a los adultos vulnerables en el estatuto no significa que no creamos que sea importante”, sino que “debería ser un proceso completamente separado, y en mi experiencia ha sido bueno tenerlo como un proceso separado”.

“También señalaría que ya existen algunos instrumentos”, añadió. Citó el motu proprio del Papa Francisco de 2016 Como una madre amorosa, que “prevé la destitución de obispos por distintos tipos de conducta indebida”, así como Vos estis lux mundi.

Por el contrario, McKnight declaró en “EWTN News In Depth” que es “una oportunidad perdida” que el estatuto revisado no aborde el abuso de adultos, los abusos de poder y la conducta indebida o los encubrimientos por parte de obispos.

McKnight explicó que anteriormente había “presentado una propuesta completa” para que los obispos “consideraran no revisar el estatuto, sino honrarlo como un documento histórico escrito para su momento”.

“Mi propuesta es que tengamos una declaración integrada de compromiso moral, similar al estatuto, que lo honre pero que esté orgánicamente relacionado con ella” y que “abarque estas otras cuestiones que son igualmente urgentes para la vida eclesial”, afirmó.

También consideró que la decisión de no aplazar la votación fue “una oportunidad perdida para ejercer un poco más el enfoque que nuestro Santo Padre, el Papa León, nos está pidiendo a los obispos”.

Aunque “ha habido una amplia consulta durante varios años por parte del liderazgo de la conferencia, los obispos como cuerpo no han participado en ella, salvo la consulta realizada hace cuatro años”, señaló McKnight.

“Por lo tanto, mi opinión era que… deberíamos tener la oportunidad de recabar y solicitar comentarios de nuestro propio clero y de nuestros propios laicos, y de trabajar de forma más colaborativa y con un espíritu de corresponsabilidad”, dijo.

Próximos pasos

De cara al futuro, “el comité administrativo ha pedido al Comité de Clero, Vida Consagrada y Vocaciones… que dé el siguiente paso examinando las cuestiones relacionadas con la conducta sexual indebida con adultos y con adultos vulnerables”, dijo a EWTN News el Arzobispo de Nueva York, Mons. Ronald Hicks, presidente de ese comité.

“Hemos aceptado esa tarea como comité y vamos a comenzar el trabajo para producir un documento de ese tipo”, afirmó.

“Mientras lo hacemos… colaboraremos con todas las demás instancias y con quienes participan en la respuesta a los casos de conducta sexual indebida, para determinar cómo respondemos como USCCB dentro de la Iglesia”, añadió Hicks.

Contar con documentos separados para abordar distintos ámbitos de abuso “garantiza que cada asunto permanezca adecuadamente en su propio ámbito”, explicó.

El estatuto examina “las cuestiones relativas a los niños, los menores, la prevención del abuso, la protección de los niños y también el acompañamiento de las víctimas sobrevivientes”, dijo. “Luego existen oportunidades para seguir dialogando sobre ‘¿cómo se manifiestan el abuso y la conducta sexual indebida en relación con adultos o adultos vulnerables?’”.

“Que otro documento aborde esos temas nos permite asegurarnos de que seguimos atendiendo adecuadamente el propósito original del estatuto: la protección de los niños, la prevención del abuso y el acompañamiento de las víctimas sobrevivientes”, concluyó Hicks.

Artículo publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.

Fuente: www.aciprensa.com

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