Su condición de estrella del pesimismo filosófico y su retrato más famoso, en el que lo vemos ya anciano, despeinado, canoso, con mirada cansada y un rictus severo, ha hecho que observemos a Arthur Schopenhauer con cierto recelo. En un mundo ya de por sí difícil, ¿quién querría dedicarle unos minutos a un prusiano del siglo XIX que destacó por la crudeza con la que se planteaba la vida? La realidad es que en pleno 2026 Schopenhauer sigue siendo un faro filosófico que nos ayuda a comprender cuestiones tan elementales como el sentido de la vida.
Incluso «la crisis de los 40».
La vida, como un libro. A lo largo de su extensa vida (falleció con 72 años) Schopenhauer se dedicó a escribir sobre cuestiones tan diversas como política, estética, moral, psicología, retórica o incluso sobre ‘el arte de insultar’.
Hacia el final de su vida publicó sin embargo un obra monumental, Parerga y Paraliómena, en la que deja una reflexión vital que con los años se ha convertido en uno de sus aforismos más famosos. Y es normal. Al fin y al cabo, arroja luz sobre el sentido de la vida usando una metáfora universal: los libros.
¿Qué dice exactamente? Que igual que los ensayos, las novelas o las obras de teatro siguen una estructura interna sin la que resultarían caóticos, la vida puede dividirse en partes que, en cierto modo, se explican entre sí. Para ser más precisos, en su ‘Eudemonología’, Schopenhauer nos dice:
«En un sentido más amplio, puede decirse que los cuarenta primeros años de la existencia proporcionan el texto y los treinta siguientes el comentario, que nos hace entonces comprender bien el sentido verdadero, luego la moral y todas las sutilezas […]. Al término de la vida hay algo que nos recuerda el final de un baile de máscaras, cuando los enmascarados se retiran».
¿Es la única cita sobre el tema? No. En su obra, Schopenhauer, que ya superaba los 60 años cuando se publicó Parerga y Paralipómena, nos regala otras muchas frases que apuntan en una dirección parecida. Por ejemplo:
«En la juventud domina la contemplación; en la edad madura, la reflexión. Por eso la primera es la época de la poesía; la segunda, la de la filosofía. En la práctica, igualmente, se determina uno por la percepción y su impresión durante la juventud; Más tarde, por la reflexión».
«Eso proviene en parte de que en la edad madura las imágenes se han presentado y agrupado alrededor de las nociones en número suficiente para darles importancia, peso y valor, así como para moderar al mismo tiempo, para la costumbre, la impresión de las percepciones».
«Solo quien alcanza la vejez recibe una representación completa y comedida de la vida, pues él la abarca de una ojeada en su plenitud y en su transcurso natural, de una forma especial y no meramente como hacen otros, solo desde su comienzo, sino también desde su final, a través del cual reconoce perfectamente la vanidad de la misma».
¿Qué nos quiere decir? Que sus reflexiones hayan tenido tanto éxito no es nada sorprendente. Frente a la frustración, el derrotismo o incluso el pesimismo por el paso del tiempo, Schopenhauer nos recuerda básicamente que cada época de la vida tiene su función en el relato de la vida, igual que las partes de un libro.
Los años de juventud ‘escribimos’ el texto, tomamos decisiones, acumulamos experiencias, cometemos errores y aciertos y, en definitiva, formamos nuestro carácter y nos marcamos un camino tanto a nivel laboral como personal. En la segunda mitad de la vida, ya maduros, cumplidos los 40 años, toca echar la mirada atrás y adoptar un enfoque crítico que nos dé coherencia.
Más allá de Schopenhauer. Como recuerdan en Trendencias, la teoría de Schopenhauer conecta con las de otros actores, como el psiquiatra Robert N. Butler, quien en la década de 1960 describió la tendencia de las personas a repasar su propia biografía cuando llegan a la vejez para darle sentido.
Al fin y al cabo no somos solo una concatenación de decisiones y acontecimientos, sino el relato que nosotros mismos conformamos y construimos con esas piezas, una historia que está en pleno proceso de reescritura.

¿Por qué a los 40 años? Schopenhauer escribió en el siglo XIX, el que le tocó vivir, y eso se percibe en sus ensayos. Por ejemplo, él marca el punto de inflexión en los 40 años y traza un horizonte vital de otros 30 por delante. La realidad es que ahora mismo la esperanza de vida e España supera los 84 años. Siendo eso cierto, resulta innegable que el prusiano tenía una puntería asombrosa.
Hoy los expertos manejan un concepto llamado reminiscence bump (pico de reminiscencia) que describe cómo al adentrarse en la edad adulta, con 30 o más años, nuestra memoria autobiográfica se vuelve especialmente activa. El fenómeno conecta en cierto modo con la metáfora de Schopenhauer.
«El pico de reminiscencia se refiere a la cantidad desproporcionada de recuerdos autobiográficos que datan de la adolescencia y la adultez temprana. A menudo se ha atribuido a la consolidación del yo maduro en el período que abarca dicho pico», explican los investigadores Jonathan Koppel y Dorthe Berntsen.
Otros autores lo definen como la «el aumento en la proporción de recuerdos autobiográficos de la juventud observado en mayores de 40 años».
Centrando el foco. ¿Significa eso que pasados los 40 nos vence el pasado? ¿Estamos condenados a vivir encadenados al recuerdo continuo? No. Lo que nos dice Schopenhauer es que cuando llegamos a la edad adulta cambia el foco: más allá de las vivencias o decisiones, importa el relato. Descubrimos el significado del camino que hemos recorrido y vemos las cosas de forma más clara. Pasamos de la edad de la poesía a la edad de la filosofía, parafraseando a Schopenhauer.
La reflexión de Parerga y Paralipómena nos ayuda a comprender mejor el pensamiento poliédrico y rico en matices del Schopenhauer. A eso y a algo más: entender que, más allá de la pátina que puede tener, el pesimismo filosófico no es exactamente lo mismo que el pesimismo psicológico. Al contrario, autores como Schopenhauer ofrecen un camino que puede transitarse con una actitud positiva y ayuda a evitar el buenismo que ha hecho de la felicidad una industria.
Imágenes | Wikipedia 1 y 2
Vía | Trendencias
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La noticia
Arthur Schopenhauer, filósofo: «Los primeros cuarenta años de nuestra vida suministran el texto; los treinta siguientes, el comentario»
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
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Fuente: www.xataka.com







