
Mons. Javier Alba del Río, Arzobispo de Arequipa. / Crédito: Arzobispado de Arequipa
El Arzobispo de Arequipa (Perú), Mons. Javier del Río Alba, exhortó a los fieles a vivir su fe sin temor a las dificultades del mundo ni al rechazo, recordando que Jesús invita a confiar en Dios y a dar testimonio público del Evangelio.
En su videomensaje del 21 de junio, difundido en el programa La Buena Noticia del Arzobispado de Arequipa, el Prelado explicó: “No hemos de tener miedo a los hombres ni tener miedo a la historia, qué nos podrá pasar, qué nos podrá suceder, sino que nos invita más bien a tener el santo temor de Dios”.
Mons. Del Río dedicó buena parte de su reflexión a explicar el significado del temor de Dios. “La Escritura dice que el santo temor de Dios es el principio de la sabiduría”. Según explicó, ello implica reconocer que “nosotros no somos Dios”.
“Quien no tiene el santo temor de Dios es uno que pretende asumir la posición de Dios en su propia vida y decidir él por su cuenta lo que es bueno y lo que es malo, lo que le conviene, lo que no le conviene, prescindiendo totalmente de todo aquello que Dios nos ha revelado desde antiguo y que ha llevado a su plenitud en nuestro Señor Jesús”, afirmó.
El Arzobispo precisó que el santo temor de Dios “consiste en este deseo que brota de nuestro corazón de ajustar nuestra vida a la voluntad de Dios”, y señaló que este deseo nace del encuentro personal con Jesucristo.
“Cuando nos encontramos con Jesús y a través de Él conocemos a Dios, vamos experimentando esto que dice también un salmo: que estamos tranquilos en las manos de Dios, como un niño reposa en los brazos de su madre”, expresó.
Asimismo, destacó que la fe surge al contemplar el amor de Dios manifestado en la vida, muerte y resurrección de Cristo.
El Prelado reconoció que la vida cristiana no está exenta de pruebas y sufrimientos, pero subrayó que la diferencia radica en la certeza de que Dios acompaña.
“Todo eso forma parte de la vida en este mundo. Pero la diferencia es que ante esas situaciones que humanamente se nos presentan como adversas, los cristianos sabemos que no estamos solos”, afirmó.
“Sabemos que apoyándonos en Dios, al final todo terminará bien, porque Dios lleva nuestra historia y la hace mejor de lo que la podríamos llevar nosotros, porque Él es mucho más inteligente que nosotros y Él nos ama incluso más de lo que nos amamos nosotros a nosotros mismos”, añadió.
Mons. Del Río también expresó su preocupación por “tantos cristianos, tantos católicos que tienen miedo de profesar públicamente su fe, que tienen miedo en reuniones de trabajo, sociales, familiares, que tienen miedo de dar testimonio de Jesús, por temor a ser rechazados, por temor a ser juzgados, por temor a ser criticados, algunas veces incluso por temor a perder el trabajo”.
Ante esta realidad, recordó el llamado de Cristo a anunciar el Evangelio con valentía: “Jesús nos dice que no tengamos miedo, que aquello que Él nos revela en la historia y nos revela en la intimidad de nuestro corazón, lo digamos abiertamente, que llevemos la buena noticia del Evangelio a tanta gente que no le conoce”.
El Arzobispo de Arequipa señaló además que muchas personas sufren porque han dejado a Dios de lado en sus vidas. “Ya ni siquiera sabe que la causa más profunda de su sufrimiento es esa inseguridad de vivir en este mundo como si Dios no existiera”, afirmó.
Al concluir su mensaje, Mons. Del Río reiteró la invitación a vivir confiados en el amor de Dios: “No tengamos miedo a los hombres, no tengamos miedo a la historia y vivamos abiertos al amor de Dios, para que, así como un niño descansa en los brazos de su madre, también nosotros podamos descansar en el amor de Dios”.
Fuente: www.aciprensa.com






