
Imagen referencial de festejos de Argentina. Crédito: Shutterstock
A las puertas del segundo encuentro de las semifinales de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Subcomisión de Paz y Deporte de la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina llamó a hacer del deporte un camino para la paz y el encuentro.
Este miércoles, la Selección Argentina se enfrentará a Inglaterra para lograr conseguir un lugar en la final que se disputará el próximo domingo contra España en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey.
En ese contexto, las redes sociales reviven por estos días aquel emblemático encuentro deportivo que se disputó en los cuartos de final del Mundial de México 1986, donde Diego Maradona anotó sus dos goles más recordados: “La mano de Dios”, y “El gol del Siglo”, y que para los argentinos tuvo un peso simbólico muy importante, poco después de la Guerra de Malvinas y la ocupación británica del territorio.
Desde entonces, las consignas futbolísticas mencionan a “los pibes de Malvinas”, en referencia a los jóvenes soldados argentinos que, sin preparación militar, pelearon por las Islas y dieron su vida por la Patria, y la rivalidad futbolística se interpreta en muchos casos como un símbolo de aquella herida histórica.
Un día antes del partido, el director técnico de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, declaró en conferencia de prensa que este enfrentamiento “es un partido de fútbol”.
“¿Qué podemos hacer con lo que pasó hace años atrás? Es parte de la triste historia. Hay gente que sufrió mucho como para hablar, sería una locura” mezclarlo, dijo.
“Es un partido, con todas las connotaciones que tiene. No estoy para meter nafta al fuego. Los jugadores saben que es una semifinal del mundo. Fue una historia muy triste para removerla. Tenemos memoria, lo recordamos, pero es una semifinal del Mundial”, cerró el tema, según recoge Olé.
La vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, por su parte, se posicionó sobre el encuentro deportivo diciendo: “Mañana jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más”.
“No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores”, enumeró en su cuenta de X.
“¡Aguante Argentina! Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!”, concluyó.
En este clima donde lo deportivo se entrecruza con la historia reciente del país, desde la Subcomisión de Paz y Deporte de la Comisión Nacional de Justicia y Paz compartieron una reflexión titulada: “El deporte, un camino para la paz y el encuentro”, que “trasciende el resultado deportivo”, expusieron.
“El deporte es uno de los lenguajes universales más fecundos para construir la paz. Nos enseña a reconocer la dignidad del otro, a respetar las reglas, a valorar el esfuerzo compartido y a comprender que el verdadero triunfo consiste también en crecer como personas y como comunidad”, afirmaron.
Recordando las enseñanzas del Papa Francisco, señalaron que “el deporte es un camino para construir la paz, porque es una escuela de respeto y de lealtad que hace crecer la cultura del encuentro”.
“Esa convicción inspira el trabajo de nuestra Subcomisión: promover el deporte como un ámbito privilegiado para educar en los valores de la fraternidad, el diálogo, la solidaridad y el bien común”, señalaron.
También hicieron suyo el mensaje del Papa León XIV en su oración para el mes de junio, invitando a “redescubrir el deporte como una expresión de la fraternidad entre los pueblos, capaz de tender puentes donde existen diferencias y de favorecer una auténtica cultura del encuentro”.
Por ello, subrayaron, “este partido debe ser vivido como lo que verdaderamente es: un partido de fútbol”.
“Como expresó el entrenador de la Selección Argentina, se trata de un juego, y nada más que eso. La pasión por nuestros colores puede convivir plenamente con el respeto por el rival y con la alegría que el deporte despierta en millones de personas”, resaltaron.
Al referirse a la causa Malvinas, desde la Subcomisión reconocieron que “ocupa un lugar permanente en la memoria y en el corazón de los argentinos, y merece ser honrada con respeto y responsabilidad”.
“Precisamente por ello, no corresponde trasladar esa historia al terreno de juego ni cargar sobre una competencia deportiva el peso de cuestiones que pertenecen a otro plano de la vida de nuestras naciones”, advirtieron.
Finalmente, expresaron el deseo de que esta semifinal “sea una verdadera fiesta del deporte; que prevalezcan el juego limpio, el respeto mutuo y el reconocimiento del esfuerzo de ambos equipos. Que quienes ingresen al campo de juego sean un ejemplo para los millones de niños y jóvenes que encuentran en el deporte una escuela de vida”.
“Que este encuentro nos recuerde que competir no es enfrentarse como enemigos, sino compartir una misma pasión desde el respeto. Porque cuando el deporte vive sus valores más auténticos, se convierte en un verdadero instrumento de paz y fraternidad entre los pueblos”, concluyeron.
Fuente: www.aciprensa.com






