La muerte de un hombre sin hogar que fue abatido por la policía durante un forcejeo en el que, según las autoridades, hirió con un cuchillo a un agente ha provocado protestas y renovado el debate sobre el uso de la fuerza y la justicia racial en Madison, la capital de Wisconsin, informó The Associated Press (AP).
La víctima fue identificada como Corey Durell Ruiz, de 38 años, quien murió el miércoles tras recibir disparos de un agente mientras se resistía al arresto. El enfrentamiento fue grabado por varios transeúntes y los videos, difundidos en redes sociales, han generado cuestionamientos sobre la actuación policial.
La Policía no ha revelado la identidad ni la raza del agente que disparó. En los registros judiciales de Wisconsin, Ruiz aparece identificado como afroamericano o latino.
“No importa quién seas ni cuál sea tu pasado, no deberías perder la vida como resultado de un encuentro con las fuerzas del orden”, afirmó la alcaldesa de Madison, Satya Rhodes-Conway, durante una conferencia de prensa.
Familia pide una investigación
La familia de Ruiz contrató al abogado Ben Crump, conocido por representar a las familias de George Floyd, Breonna Taylor y Ahmaud Arbery, para que evalúe si en este caso hubo un uso excesivo de la fuerza.
De acuerdo con AP, Ruiz tenía un historial de detenciones y condenas por delitos menores y graves, entre ellos posesión de drogas, robo, agresión, resistencia a la autoridad y lesiones corporales.
Pese a ello, líderes comunitarios insistieron en que su historial no justifica su muerte.
“Es un ser humano. Tenía una familia. Tenía padres que lo amaban, que lo llevaron a casa y que lo cuidaron”, expresó la presidenta del Consejo Municipal, Sabrina Madison.
Al referirse a las imágenes del tiroteo, agregó: “Lo primero que pensé fue: cuando el agente se va, ¿por qué no se va esposado? Estoy furiosa, no hay forma de evitarlo”.
Protestas e investigación en curso
Tras el tiroteo, decenas de personas se manifestaron cerca del lugar donde ocurrió el hecho y levantaron un memorial con flores y pancartas. Un grupo de manifestantes también interrumpió una rueda de prensa del jefe de Policía, John Patterson, para exigir respuestas.
Durante la protesta, uno de los asistentes sostenía un cartel con el mensaje: “¡Los policías corruptos también merecen morir!”.
Patterson aseguró que el caso será investigado por la División de Investigación Criminal de Wisconsin y prometió plena colaboración con las autoridades estatales.
El jefe policial pidió además no sacar conclusiones únicamente a partir de los videos difundidos en redes sociales.
“Esta situación era claramente peligrosa”, afirmó, antes de lamentar la muerte de Ruiz.
Según explicó, los agentes respondían a denuncias sobre un hombre que intentaba abrir vehículos estacionados. Ruiz huyó en bicicleta y, cuando fue alcanzado por los policías, uno de ellos utilizó una pistola Taser sin lograr controlarlo. Durante el forcejeo, añadió, el hombre hirió con un cuchillo a un agente, quien posteriormente abrió fuego.
El oficial involucrado tiene 11 años de servicio y, junto con los otros tres agentes que participaron en el operativo, fue apartado temporalmente de sus funciones mientras avanza la investigación, conforme a la legislación estatal.
Un barrio marcado por otros casos
El tiroteo ocurrió en el barrio de Marquette, a menos de tres kilómetros del Capitolio estatal, una zona donde ya se han registrado otros casos de muertes a manos de la policía.
En 2015, el afroamericano de raza mixta Tony Robinson murió tras recibir disparos de un agente en la misma calle. Tres años antes, en 2012, Paul Heenan falleció luego de que un policía le disparara cuando ingresó por error a la vivienda de un vecino.
En ambos casos, los agentes fueron exonerados.
“Quiero transparencia. Quiero que se rindan cuentas”, concluyó Patterson
Fuente: www.diariolibre.com






