
«No hay desacuerdo sobre la paz, el desarme de Irán, la necesidad del diálogo interreligioso y la libertad religiosa», dijo Burch. «El desafío radica en encontrar los medios para lograrlo». | Crédito: The World Over with Raymond Arroyo/EWTN News
Tras la aclaración del Vaticano sobre las declaraciones que el embajador de EE. UU. ante la Santa Sede, Brian Burch, dio al New York Times, el diplomático aclaró que entiende que el papel del Papa León XIV como jefe de Estado es “inseparable” de su rol como pastor universal de la Iglesia.
Durante una entrevista el 23 de julio con el programa de noticias de EWTN The World Over with Raymond Arroyo, Burch aclaró que sus comentarios del 9 de julio al Times no pretendían implicar que las declaraciones de León XIV sobre la política bélica con Irán deban considerarse simplemente como una guía diplomática, en lugar de espiritual.
“Creo que hay un malentendido”, explicó Burch. “(El papel de) el Papa como soberano universal de la Santa Sede y como pastor universal —pastor de la Iglesia universal— es inseparable”.
La controversia surgió a raíz de una cita del artículo del Times publicado el 9 de julio en la que Burch afirmaba: “Cuando el Papa actúa como líder soberano de la Santa Sede, es igual a los líderes mundiales”. El artículo también parafraseaba la postura de Burch, indicando que el embajador argumentaba que los comentarios del Pontífice sobre la guerra en Irán no se hicieron como vicario de Cristo, sino como líder político del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Sin mencionar a Burch, el director editorial del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano, Andrea Tornielli, publicó el 13 de julio un artículo de opinión en el que afirma que “incluso cuando habla de guerra y paz… el Sucesor de Pedro sigue siendo, ante todo, un líder espiritual”. Aunque León XIV sea jefe de Estado, escribió, esto “no significa que actúe o hable como político al abordar cuestiones que conciernen a los asuntos de la humanidad”.
En su entrevista con Arroyo, el embajador Burch refutó la descripción que el Times hizo de sus puntos de vista, afirmando que el medio “no comprende del todo los matices de la doctrina social católica ni cómo aplicarla”.
“El Papa tiene este doble papel”, dijo Burch. “Es a la vez el jefe del territorio soberano de la Santa Sede, que mantiene relaciones diplomáticas con el mundo, pero inseparable de ello es su papel como pastor universal de la Iglesia Católica. Y cuando actúa, sin duda lo hace para llamar al mundo a estos elevados principios morales, a los ideales de cómo la humanidad debería convivir”, afirmó.
Al mismo tiempo, Burch insistió en que “hay algunas cuestiones prácticas, contingentes y muy difíciles” que influyen en las decisiones sobre ir a la guerra, lo cual, según él, “es responsabilidad de la prudencia de quienes velan por el bien común”, es decir, líderes políticos como el presidente Donald Trump.
“Intenté explicar [al Times] dónde se plantean ciertas cuestiones de prudencia”, dijo Burch. “Por ejemplo, ¿qué nos dice la información de inteligencia sobre la situación en Irán? ¿En qué punto se encuentra el diálogo? ¿Cómo son las alianzas regionales? ¿Qué implica el escenario de simulación de guerra?”.
“Estas son preguntas muy contingentes y prudentes que fundamentan la cuestión del uso legítimo de la fuerza”, añadió. “Y creo que, para su mérito, el Santo Padre es el pastor universal que llama a la humanidad a este elevado ideal de intentar resolver este tipo de conflictos sin violencia, sin el uso de la fuerza”, afirmó.
Burch le dijo a Arroyo que no ve desacuerdo entre Trump y León XIV sobre el objetivo final: “No hay desacuerdo sobre la paz, sobre el desarme de Irán, sobre la necesidad del diálogo interreligioso, sobre la libertad religiosa”.
“El desafío radica en los medios para lograrlo”, concluyó Burch. Añadió que no es “una sorpresa, ni una conmoción, ni un mensaje desagradable del Santo Padre que debamos buscar la paz, que debamos buscar maneras de resolver este tipo de conflictos sin el uso de la fuerza”.
“Pero como sabes, el pecado original existe, y hay personas malvadas en este mundo con malas intenciones que, si no se las detiene, sin duda podrían causar un daño enorme, un daño catastrófico, en el mundo”, enfatizó el embajador.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Fuente: www.aciprensa.com






