La Sociedad Dominicana de Emergenciología (Sodoem) denunció que grupos de hasta 15 personas arrestadas durante operativos policiales son trasladados simultáneamente a hospitales para obtener certificados médicos, una práctica que, según advirtió, congestiona las salas de emergencias y puede retrasar la atención de pacientes cuya vida corre peligro.
La entidad aseguró que los médicos son requeridos para certificar que los detenidos “no presentan lesiones” o “no tienen ninguna enfermedad” antes de ser ingresados a destacamentos policiales.
Sodoem sostuvo que estas evaluaciones no constituyen emergencias médicas y denunció que, en algunas ocasiones, el personal encargado de custodiar a los apresados presiona a los especialistas para que emitan rápidamente las certificaciones.
“Las salas de emergencias fueron creadas para atender pacientes con enfermedades o lesiones agudas, clasificadas mediante sistemas internacionales de triaje según la gravedad de su condición. Una persona aparentemente sana, llevada únicamente para certificar su estado físico, no constituye una emergencia médica”, expresó.
La organización afirmó que diariamente llegan a los hospitales grupos de cinco, diez y hasta quince detenidos, quienes ocupan espacios físicos y consumen recursos y tiempo médico en servicios que ya operan con altos niveles de demanda.
El señalamiento se produce en momentos en que las autoridades realizan operativos capaces de generar decenas de detenciones en una sola jornada. El 10 de junio, por ejemplo, la Policía Nacional informó que había apresado a 125 personas en distintas intervenciones realizadas durante 24 horas en el país.
Presiones a los médicos
La sociedad especializada advirtió que un diagnóstico médico no puede limitarse a una observación rápida ni emitirse bajo presión de los agentes responsables de la custodia.
Para determinar el estado de salud de una persona, explicó, se requiere levantar una historia clínica completa, realizar un examen físico detallado y ordenar estudios complementarios cuando sean necesarios.
“Un diagnóstico apresurado puede poner en riesgo al paciente y comprometer legal y éticamente al médico que lo emite”, alertó.
Sodoem aseguró que algunos agentes solicitan que los médicos interrumpan la atención de pacientes con condiciones críticas para evaluar primero a los detenidos y completar los trámites requeridos para su ingreso a los destacamentos.
“El médico de emergencias no puede ser colocado en la disyuntiva de abandonar un infarto, un accidente cerebrovascular, un politraumatizado o un niño críticamente enfermo para emitir una certificación de una persona que no presenta una condición urgente”, manifestó.
La entidad calificó esa situación como incompatible con una atención médica segura y de calidad.
Los procedimientos establecidos por el Servicio Nacional de Salud disponen que los pacientes que llegan a las emergencias deben ser clasificados mediante un sistema de triaje que establece el orden de atención de acuerdo con la gravedad de cada caso, priorizando a quienes necesitan asistencia inmediata.
Consultorios para detenidos
Sodoem reconoció que toda persona arrestada tiene derecho a ser evaluada antes de ingresar a un centro de detención, tanto para identificar enfermedades como para documentar lesiones preexistentes o posibles agresiones.
Sin embargo, consideró que esas valoraciones deben realizarse en unidades creadas específicamente para esa función y no en las salas destinadas a pacientes urgentes.
La organización propuso instalar “Consultorios de Evaluación Médica para Personas Bajo Custodia” en destacamentos policiales o centros de retención.
En esos espacios, indicó, podrían levantarse las historias clínicas, realizarse los exámenes físicos con privacidad, documentarse lesiones previas e identificarse enfermedades que requieran tratamiento.
Solo las personas que presenten una verdadera urgencia médica serían referidas posteriormente a un hospital.
“Este modelo permitiría proteger los derechos de las personas detenidas sin seguir utilizando inadecuadamente los servicios de emergencias hospitalarias”, señaló.
La entidad solicitó al Ministerio de Salud Pública, al Servicio Nacional de Salud, a la Policía Nacional y al Ministerio Público elaborar un protocolo nacional para regular la evaluación médica de las personas privadas de libertad.
También manifestó su disposición a colaborar con las autoridades en el diseño de una solución que proteja simultáneamente los derechos de los detenidos, la seguridad de los pacientes y la responsabilidad profesional de los médicos.
SODOEM no identificó los hospitales en los que se estarían produciendo estas situaciones ni precisó cuántas certificaciones de detenidos son emitidas diariamente en las salas de emergencias.
“Cada minuto que un médico de emergencias dedica a una evaluación administrativa es un minuto que deja de atender a un paciente cuya vida puede depender de una intervención inmediata. Defender las emergencias es defender la vida”
Fuente: www.diariolibre.com






