España es toda una superpotencia en energías renovables y la solar es uno de los principales recursos con los que cuenta, con más de 50 gigavatios de potencia instalada. Cuando brilla el sol, este tipo de instalaciones aporta casi un tercio de todo el parque de generación español. Mañana, entre las 20:27 y las 20:33, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol y proyectará su sombra en una franja que atravesará parte de nuestra península, haciendo que caiga la oscuridad durante parte de los 5 minutos que durará el eclipse. Durante ese tiempo de penumbra, las placas fotovoltaicas no producirán tanta energía, por lo que ¿es posible que vivamos un bajón en el suministro eléctrico?
Haciendo las cuentas del eclipse. Red Eléctrica ha desarrollado un modelo matemático propio para calcular los posibles efectos del eclipse y prever su impacto sobre la producción eléctrica y en la aportación solar al mix eléctrico.
Gracias a estas estimaciones, han podido determinar que durante la oscuridad se producirá una reducción máxima de 5 GW en la generación de energía de la península, equivalente a un 13 % de la demanda máxima de un miércoles cualquiera de agosto. Todo esto, a falta de conocer otras condiciones meteorológicas como la nubosidad, que podrán influir en estas previsiones.
El operador del sistema además aclara que este fenómeno no tendrá apenas incidencia en la producción fotovoltaica de los archipiélagos españoles, por lo que en Baleares y Canarias todo se desarrollará con normalidad.
La hora y el lugar son importantes. El eclipse tendrá lugar al atardecer, en un momento en el que el sol se encuentra muy próximo al horizonte. Esto hace que la producción fotovoltaica en el momento del evento se encuentre en fase descendente, con mucha menor generación que en otros momentos “pico”, como las horas centrales del día, según señala Endesa.
El director técnico de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), Héctor de Lama, en sus declaraciones a La Razón, afirma además que el eclipse se proyectará sobre zonas de nuestro país en las que apenas existe potencia fotovoltaica instalada, por lo que el impacto será aún menor de lo que cabe esperar.
Asimismo, será un evento muy rápido en el que la totalidad rondará el minuto de duración en aquellos casos más largos. Por eso, se espera que los efectos sean imperceptibles a nivel del consumo energético de ese día.
La previsión, esencial. Al ser un acontecimiento previsible, desde Red Eléctrica se ha podido planificar con antelación y se han tomado las medidas necesarias para recuperar y compensar la caída de la generación solar con otro tipo de recursos energéticos, a través del sistema de reserva de potencia adicional y fuentes de energía como la hidráulica, como indica Endesa.
De hecho, contamos con un referente muy cercano: el eclipse parcial del 20 de marzo de 2015 que afectó a parte de Europa y la Península Ibérica se vivió sin incidencias. Durante la duración de ese intervalo, se dejaron de generar unos 35.000 MW, pero, gracias a una respuesta coordinada entre todos los operadores, se logró mantener el equilibrio de la red.
En coordinación con Europa. Endesa afirma que España no vivirá este reto en solitario, sino que, como ya ocurrió hace once años, lo hará con otros operadores de sistema de transporte europeos (TSOs), coordinados a través de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E) a tiempo real durante el eclipse.
Gracias a la cooperación entre estos organismos, el eclipse que tendrá lugar mañana no supondrá ningún riesgo para nuestro sistema eléctrico. Según asegura el operador del sistema, la red funcionará como lo hace cada noche cuando desaparece el sol y no notaremos ningún cambio en lo que a energía se refiere.
Imagen | Magic K
Fuente: www.xataka.com






