Samsung acaba de celebrar en el marco de la feria IFA 2026 de Berlín su evento Samsung Connect. Sin embargo, casi ninguno de los productos que ha traído a esta exposición tecnológica es realmente nuevo.
El Galaxy S26 FE se anunció hace apenas una semana. El Galaxy Book6 se anunció en el MWC de Barcelona, y la nueva gama Odyssey de 2027 de monitores gaming de la firma surcoreana también vieron la luz hace algunos días.
La única novedad real la encontramos en sus lavadoras Bespoke AI Washer con capacidad de carga de 10 kg y 13 kg que mantienen su formato de 60 cm. Pero incluso esta novedad queda un tanto descafeinada, ya que los modelos que se exhiben todavía no tienen una fecha confirmada de venta. Si esto fuera una nota de prensa de producto, sería una nota de prensa bastante floja.
Un sistema para dominarlos a todos
Pero lo realmente interesante es que Samsung no ha traído a Berlín productos nuevos: ha traído la demostración de que todo su catálogo de dispositivos para el hogar ya funciona como un solo sistema. Lo que más me ha sorprendido es que el objetivo de este ecosistema es, irónicamente, que sus usuarios no necesiten saber cómo funcionan sus dispositivos. Simplemente sucede.
Por poner un ejemplo, sus últimos televisores vienen equipados con el sistema Vision AI Companion, que reconoce mediante IA lo que estás viendo, ajusta los parámetros del televisor para ofrecer la mejor configuración de imagen y sonido. No necesitas saber qué perfil de imagen o sonido es el adecuado para un partido de fútbol o para una película. El televisor lo hace por sí solo.
Además, el televisor puede comunicarse con el frigorífico Bespoke AI Family Hub, o puede avisarte cuando la lavadora ha terminado la colada, no tienes que estar levantándote cada cierto tiempo a mirarlo.
Por su parte, el frigorífico puede identificar qué alimentos guarda en su interior, controla sus fechas de caducidad y sugiere recetas con esos ingredientes antes de que caduquen. ¿Has elegido ya la receta? pues desde el frigorífico puedes enviarla al horno pulsando un botón para que, automáticamente, se ajusten los programas de tiempo y temperatura adecuados.

Una cámara situada en la parte superior del frigorífico controla todo lo que sucede en su interior
Además, en función de esa receta, el horno y el frigorífico pueden comunicarse con el lavavajillas para indicarle que la receta venía con una salsa contundente. Es decir, que los platos y fuentes en las que se ha preparado y servido estarán especialmente sucios y será necesario activar el programa más intensivo de lavado. En todo ese proceso, el usuario solo ha tenido que pulsar un par de botones, no necesita saber programar cada dispositivo por separado. Simplemente, la magia sucede.
Ese ecosistema completo trabajando de forma conjunta e impulsado por IA, es el verdadero producto que Samsung ha venido a exhibir en IFA 2026.
La misma estrategia, cuatro tableros distintos
Samsung no juega sola esta partida de estrategias comerciales. IFA se ha convertido en el escaparate perfecto donde las grandes marcas de electrónica de consumo han decidido, casi al unísono, dejar de discutir sobre el mejor dispositivo y pelear por liderar algo más complicado de fotografiar: quién ofrece un ecosistema completo para que todos los dispositivos del hogar trabajen como uno solo.

Llevan mucho tiempo intentando consolidar esta idea, pero la IA les ha dado nuevas herramientas.
Frente a la propuesta de Samsung, LG llega con la nueva versión de su AI Home, impulsada por ThinQ Claw, un agente de IA que interpreta rutinas y coordina electrodomésticos sin que el usuario tenga que programar nada.
Xiaomi, por su parte, este año ha ido todavía más lejos y amplía su ecosistema hasta el garaje con Human x Car x Home, en el que cada dispositivo de IoT (Internet of Things) conectado en el hogar se convierte en un nuevo nodo de la red que se comunica e interactúa con el resto de dispositivos.
Y luego está TCL, una marca que, de forma discreta, ha ido ampliando su presencia más allá de los televisores del salón y presenta una TCL NXTHOME renovada para sumar aires acondicionados y lavadoras con IA al mismo sistema.
Los tres ofrecen el mismo argumento que Samsung, lo que demuestra que los usuarios ya no nos conformamos con comprar un dispositivo de buena calidad y con prestaciones de última tecnología. Ahora también buscamos que sus funciones trasciendan los límites físicos del propio dispositivo para encender la lavadora antes de llegar a casa, consultar lo que falta en la nevera mientras haces la compra o controlar la temperatura del aire acondicionado desde el televisor.

El conjunto importa más que el dispositivo
Esta convergencia en las estrategias no es casualidad. El hardware de los dispositivos de gama alta se ha vuelto casi indistinguible: los televisores comparten pantallas similares, los procesadores ofrecen un rendimiento muy parecido y las ventajas en los electrodomésticos de gama blanca se han convertido en una carrera por ver quién ofrece más años de garantía.
Cuando ya no puedes diferenciarte solo por tener la pantalla más nítida o la lavadora más eficiente, el único terreno que queda es demostrar que tus dispositivos, incluso cuando son de distintos tipos, son capaces de «hablar» entre sí sin que el usuario no tenga que hacer nada.
Tal y como explicaba Charlie Bae, director de producto de Samsung, ahí es donde entra la verdadera ventaja de Samsung. «Nuestra fortaleza está en el ecosistema. Tenemos móviles, electrodomésticos… un ecosistema completo que funciona a través de SmartThings, y lo importante es que SmartThings también funciona con productos que no son de Samsung«, señalaba el directivo.
La compañía surcoreana lleva construyendo SmartThings desde hace más de una década y su base de usuarios activos ronda ya varios cientos de millones, una escala que ninguno de sus rivales puede igualar de un día para otro.

Es su argumento más sólido: no necesita ganar la carrera con las mejores funciones de IA ni otras florituras porque su ventaja está en la cantidad de electrodomésticos con su logo que ya hay dentro de los hogares. Por ponerlo en contexto, y según datos de la propia Samsung, unos 400 millones de dispositivos está conectado al ecosistema Galaxy AI.
La feria de Berlín, más que un desfile de novedades, se ha convertido en el lugar donde Samsung nos ha mostrado que el próximo gran salto tecnológico no está en el dispositivo en sí, sino en el hilo invisible que los une a otros dispositivos.
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Fuente: www.xataka.com






