
Misa del 30 de agosto en la Catedral de Tlalnepantla donde se realizó una consagración al Sagrado Corazón. Crédito: Arquidiócesis de Tlalnepantla
Cientos de fieles participaron el 30 de agosto en una celebración eucarística en la Catedral de Tlalnepantla en el Estado de México, donde se consagraron al Sagrado Corazón de Jesús, pocos días después del estreno en México de la película Sagrado Corazón: Su Reino no tendrá fin.
La Misa fue presidida por Mons. José Antonio Fernández Hurtado, Arzobispo de Tlalnepantla, quien al finalizar la celebración dirigió la oración e invitó a los participantes a realizarla “también en nuestra casa todos los días”.
Entre los fieles estuvo Daniela Benítez Hernández, de 28 años, quien explicó a ACI Prensa que decidió participar movida por “la inquietud de renovar” su devoción y acercarse “más a Jesús a través de una experiencia viva con la comunidad”.
Para la joven, la consagración no sólo es un acto que “se queda sólo en el templo”, sino que debe ser “un estilo de vida diario”, por ello, se comprometió a “vivir con más empatía y amor en casa, compartiendo los valores del Evangelio empezando por nuestra familia y llevándolos también a mi comunidad, a mi trabajo”.
Una consagración inspirada por el cine
La celebración ocurrió apenas tres días después del estreno nacional de Sagrado Corazón: Su Reino no tendrá fin, que llegó a las salas de cine de México el 27 de agosto.
A la Misa asistió Pablo José Barroso, productor de la cinta, quien animó a los presentes a acercarse a la figura de Jesucristo y conocer más sobre el significado de esta espiritualidad.
“Él es el amor y su corazón nos lo vino a enseñar para que podamos reposar en él los que estemos cansados y agotados, porque su carga es ligera y su yugo es suave”, expresó Barroso al referirse a Jesús.
El productor destacó que busca que la gente pueda “conocer un poco más de Él a través de la película del Sagrado Corazón” y que luego vivan esta devoción “no como una fórmula, sino un estilo de vida”.
También invitó a los asistentes a compartir el mensaje de la película y acercar a otras personas a esta espiritualidad, especialmente a través de las promesas atribuidas al Sagrado Corazón.
Precisamente, Daniela consideró que el documental puede “ayuda a generar un encuentro personal con Jesucristo”. Después de ver la película, confesó que quedó “muy conmovida”, ya que, a su juicio, “ver el documental en el cine te toca el corazón y te hace reflexionar sobre tu propia fe”.
Fuente: www.aciprensa.com






