
Rosario Murillo y Daniel Ortega. Crédito: OEA-OAS vía Flickr (CC BY-NC-ND 2.0).
La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por la dictadura de Daniel Ortega y su esposa y copresidenta Rosario Murillo, aprobó de forma “unánime” la reforma de la Constitución, que impide a los “traidores a la patria”, como llama el régimen a la oposición, participar de elecciones. La medida ha suscitado un amplio rechazo nacional e internacional.
La reforma “se aprueba de forma unánime en lo general”, señaló el 1 de septiembre Gustavo Porras, presidente de la asamblea, en la sesión especial realizada en la ciudad de León, según informa el diario nicaragüense La Prensa.
La reforma modifica los artículos 12, 47, 122, 123, 130, 132, 142, 143, 150, 152. 155, 164 y 166 de la Constitución, que en resumen extiende el mandato presidencial y otros altos cargos de seis a siete años, que pueden ser prorrogables.
Daniel Ortega gobierna Nicaragua desde 2007; pero antes estuvo en el poder entre 1979 y 1990, con lo que ha regido el país unos 30 años en total. El 19 de julio dijo que en Nicaragua no volvería a haber elecciones, para luego plantear, el 31 del mismo mes, la reforma que excluye a los “golpistas” y “terroristas”, como también llama a la oposición, y que comenzará a regir en 2027.
“La Constitución no puede ser utilizada para cancelar la democracia”
“Ruta del Cambio rechaza de manera categórica y desconoce jurídicamente la reforma parcial a la Constitución Política aprobada en primera legislatura el 1 de septiembre de 2026 por una Asamblea Nacional despojada de toda independencia y reducida a notaría de la voluntad de Daniel Ortega y Rosario Murillo”, señaló en un comunicado el 2 de septiembre, la organización defensora de los derechos humanos y del Estado de derecho, que tiene entre sus líderes a Félix Maradiaga, excandidato presidencial y ex preso político ahora en el exilio.
“Lo aprobado no es una reforma constitucional. Es la formalización de la usurpación del poder mediante un texto redactado en secreto, dictaminado sin oposición y votado con obediencia unánime por quienes deben sus cargos, sus privilegios y su impunidad a la pareja que ha secuestrado el Estado”, alertó Ruta del Cambio.
“Daniel Ortega y Rosario Murillo han convertido la Constitución en escritura de propiedad de una familia. Han transformado el Estado en patrimonio personal, la ley en instrumento de venganza y las armas de la República en herramienta de terror contra el propio pueblo que juraron servir”, subrayan.
En ese sentido, la organización pide “desconocer la validez jurídica de esta reforma y de todo acto, mandato, prórroga o nombramiento derivado de ella, y declarar formalmente su ineficacia frente al derecho internacional”.
“Elecciones sin legitimidad”
“Lo que estamos viendo en Nicaragua ahorita es una reforma que intenta tener elecciones sin competencia, sin legitimidad y sin posibilidades de cambio. Es decir, Ortega controla los jueces, controla el escenario y quiere generar una profundización de su modelo autoritario sin ninguna competencia”, señaló Arturo Mcfields Yescas, exembajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), en entrevista con EWTN Noticias este 3 de septiembre.
“Y esto profundiza no solamente la falta de libertades políticas civiles, sino otra libertad que es fundamental: la libertad religiosa”, afirmó.
McFields explicó además que cuando el régimen habla de “traidores a la patria” se refiere a quienes disienten de él. “Las personas que cuestionaban la autoridad de Ortega se convertían inmediatamente en traidores a la patria”, al igual que quienes “pensaran simplemente distinto” o pidieran “una mediación internacional”.
“Esto significa —denunció— que cualquier persona que no aplaude a Ortega se vuelve traidor a la patria”.
La reacción de Estados Unidos
Sobre el pedido de Estados Unidos para que los países corten sus relaciones diplomáticas y comerciales con Nicaragua, McFields dijo que “es un extraordinario comienzo. Por primera vez, Ortega está recibiendo una presión de esta naturaleza. Por primera vez, la OEA aprobó casi de forma unánime una resolución sobre Nicaragua”, al convocar una reunión de cancilleres para tratar la situación del país centroamericano.
En su cuenta de X, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, escribió ayer que “la Asamblea Nacional de los Murillo-Ortega destripó lo que quedaba de la democracia de Nicaragua en la segunda reescritura constitucional en dos años. Estados Unidos implementará medidas en la próxima Ministerial de Relaciones Exteriores de @OAS_official para asegurar que nuestro hemisferio deje de hacer negocios como de costumbre con esta dictadura”.
El gobierno del Perú, liderado por la presidenta Keiko Fujimori, también rechazó la aprobación de la reforma constitucional. En un comunicado del 2 de septiembre señaló que “se mantendrá al lado del pueblo nicaragüense, de sus presos políticos, de sus exiliados y de todos aquellos que hoy son perseguidos por soñar con elecciones libres”.
La persecución contra la Iglesia Católica en Nicaragua
McFields cuestionó también la postura de países como Brasil y México, que no adhirieron a la resolución sobre Nicaragua, y dijo que “es algo que sorprende, algo que duele y algo que debería de cambiar. Debería de haber una empatía hacia el sufrimiento del pueblo nicaragüense, hacia los políticos perseguidos, hacia los sacerdotes encarcelados, exiliados, desterrados, los templos que han sido quemados en algunas ocasiones. Es algo demasiado grotesco pero la ideología parece imponerse por encima de la democracia”.
Desde 2018, la dictadura de Ortega y Murillo ha emprendido una feroz persecución contra la Iglesia Católica en Nicaragua. Su última víctima conocida es el Obispo Emérito de Estelí, Mons. Abelardo Mata, de 80 años, quien según el régimen está en su casa, pero de quien no se sabe con certeza su estado actual, dado que padece de diabetes, tiene una dolencia cardiaca y un problema de la vista.
A mediados de agosto el régimen difundió un video de una entrevista con el prelado, que hace poco celebró 50 años de sacerdote, sin precisar la fecha de grabación.
Fuente: www.aciprensa.com






