
Un sacerdote armenio ortodoxo en una oración en el edículo en la iglesia del Santo Sepulcro / Crédito: Victoria Cardiel/EWTN News
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció que se ha otorgado “acceso pleno e inmediato” al Santo Sepulcro a la máxima autoridad católica en Tierra Santa, el Patriarca Latino de Jerusalén, Cardenal Pierbattista Pizzaballa, y aseguró que puede “celebrar servicios religiosos según desee”.
“He dado instrucciones a las autoridades competentes para que se le conceda al Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino, acceso pleno e inmediato a la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén”, anunció Netanyahu en un comunicado publicado en la red social X después de haber justificado su veto a la basílica por motivos de “seguridad”.
La Policía de Israel, por su parte, también informó de la creación de un “marco común” para permitir —“en un formato simbólico, limitado”— la oración en la Basílica del Santo Sepulcro, en coordinación con el Patriarcado Latino. En un comunicado publicado en X, que incluyó una foto en la que el Cardenal Pizzaballa estrecha la mano a un agente israelí, se da a conocer algunas de las claves de este acuerdo.
“Las ceremonias, incluido el ’Fuego Sagrado’, se celebrarán de forma simbólica y limitada. Esta coordinación garantiza que se mantenga la libertad de culto, al tiempo que se cumple con nuestro deber primordial: la protección de la vida humana”, se lee en el comunicado de la policía israelí.
La ceremonia del Fuego Sagrado (o Santa Luz) es un antiguo rito ortodoxo celebrado en la Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén el Sábado Santo, víspera de la Pascua.
Asunto resuelto
Por su parte, el Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa también confirmaron que las cuestiones relativas a las celebraciones de la Semana Santa y la Pascua en la Iglesia del Santo Sepulcro fueron “resueltas” en coordinación con las autoridades israelíes.
Según un comunicado conjunto difundido este Lunes Santo, ambas instituciones eclesiales señalaron que, en acuerdo con la policía israelí, se ha garantizado el acceso de los representantes de las Iglesias para poder celebrar las liturgias y ceremonias, así como preservar las antiguas tradiciones pascuales en el lugar santo.
No obstante, el texto precisa que, “a la luz del actual estado de guerra”, continúan en vigor las restricciones sobre reuniones públicas. Por ello, las Iglesias asegurarán la transmisión en directo de las celebraciones para los fieles en Tierra Santa y en todo el mundo.
El comunicado expresa un agradecimiento al presidente del Estado de Israel, Isaac Herzog, por su “rápida atención y valiosa intervención”, así como a diversos jefes de Estado y responsables políticos que intervinieron para trasladar su apoyo y cercanía.
Las instituciones firmantes subrayan además que la fe religiosa constituye “un valor humano supremo, compartido por todas las religiones, judíos, cristianos, musulmanes, drusos y otras”, y destacan que, “especialmente en tiempos de adversidad y conflicto, como los que estamos viviendo actualmente, salvaguardar la libertad de culto sigue siendo un deber fundamental y compartido”.
En este sentido, expresan su deseo de que se sigan encontrando soluciones adecuadas que permitan la oración en los lugares de culto —en particular en los Santos Lugares de todas las religiones— respetando tanto las necesidades de seguridad como las prácticas religiosas de cientos de millones de creyentes.
El Patriarcado Latino y la Custodia aseguran asimismo que mantienen un diálogo continuo con las autoridades, incluida la policía israelí, y reiteran su esperanza en el fin de la guerra que afecta a la región, recordando sus graves consecuencias para la población.
Finalmente, ambas instituciones reafirman su compromiso con el diálogo, el respeto mutuo y la preservación del “statu quo” en los lugares santos.
Incidente previo
El acuerdo se produce un día después de que la Policía de Israel impidiera que el Cardenal Pizzaballa junto al Custodio de Tierra Santa, Fray Francesco Ielpo, ingresaran con otras dos personas a celebrar la Misa en la Basílica del Santo Sepulcro, a pesar de que las actuales restricciones de seguridad, en el marco de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, limitan el aforo a 50 personas.
En el Patriarcado Latino de Jerusalén conocían y acatan “con plena responsabilidad” las restricciones en todo el país, que incluyen a los centros religiosos de una ciudad en la que fragmentos de misiles balísticos iraníes impactaron en las últimas semanas cerca de la Basílica del Santo Sepulcro, del Muro de los Lamentaciones y de la Explanada de las Mezquitas.
El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa lamentaron el incidente en un comunicado conjunto, alertando que algo así ocurría “por primera vez en siglos” y que “sienta un grave precedente y atenta contra la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo”.
En medio de críticas de diplomáticos y autoridades de diversos países —entre ellos Estados Unidos, Italia, Francia y Portugal—, las autoridades israelíes aseguraron que “no hubo ninguna intención maliciosa” en la medida, sino una “especial preocupación por su seguridad”.
El presidente de Israel, Isaac Herzog dijo que llamó al Cardenal Pizzaballa y le expresó su “gran dolor por el desafortunado incidente ocurrido esta mañana en la Ciudad Vieja de Jerusalén”, y aseguró “el compromiso inquebrantable del Estado de Israel con la libertad de religión para todas las religiones”.
Source: www.aciprensa.com




