Mientras los astronautas descansan en su viaje hacia la Luna, expertos de la misión Artemis II supervisan su trayectoria desde la Tierra, utilizando tecnología de vanguardia basada en experiencias previas de las misiones Apolo.
El tercer día de los diez días de la misión Artemis II comienza en la mañana del viernes. En el Centro Espacial Johnson en Houston, Texas, al sur de Estados Unidos, un grupo de ingenieros y técnicos monitorean cientos de pantallas encendidas.
Desde este centro, se mantiene la comunicación con la nave Orion, cuyo objetivo es alcanzar la órbita lunar el 6 de abril para luego regresar a la Tierra, en un recorrido total de hasta 800,000 km.
La Sala de Control de Vuelo White es el epicentro de la operación, donde los directores de vuelo Judd Frieling y Rick Henfling supervisan. Cerca de ellos, el CapCom o comunicador de cápsula, Stan Love, transmite instrucciones, actualizaciones y decisiones a los astronautas a bordo: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.
Kylie Clem, funcionaria de comunicaciones de la NASA, destacó la capacitación y experiencia del equipo de control de la misión en supervisar los sistemas de la nave espacial, tras años de formación y preparación.
En este centro espacial, el 20 de julio de 1969, se recibió el histórico mensaje de Neil Armstrong desde el Apolo 11, con la llegada del primer hombre a la Luna, seguido de la icónica frase «Un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad».
Artemis II representa el retorno a la Luna desde el Apolo en 1972, con avances tecnológicos notables. La tecnología actual ha mejorado la capacidad de procesamiento y la interacción de la tripulación con los sistemas, utilizando más de 900,000 líneas de código.
La nave Orion ha sido optimizada para transportar a 4 tripulantes en lugar de 3, manteniendo la misma funcionalidad con una forma cónica que garantiza estabilidad durante el reingreso a la atmósfera, heredada de las misiones Apolo.
Howard Hu, director del programa Orion de la NASA, explicó que la forma aerodinámica de lágrima de la nave sigue siendo altamente eficiente, aprovechando los conocimientos del programa Apolo en la misión Artemis.
Source: www.diariolibre.com






