La creciente tendencia de magnates como Jeff Bezos, Sergey Brin y Mark Zuckerberg trasladando sus lujosas propiedades a Florida ha provocado un inesperado desafío: la falta de espacio para sus megayates. Bezos es propietario del Koru, un velero de 125 metros que le costó 500 millones de dólares, mientras que Brin posee el Dragonfly, un megayate de 142 metros adquirido por 450 millones de dólares. Por su parte, Zuckerberg compró dos superyates por 330 millones de dólares en lugar de uno. A pesar de sus vastas fortunas y mansiones en Florida, la escasez de muelles adecuados se ha convertido en un obstáculo.
El desafío de encontrar espacio para estas embarcaciones no es exclusivo de los magnates de la tecnología, ya que la élite de Silicon Valley y Wall Street también se ha trasladado a Florida, desatando una competencia por los megayates más grandes. Sin embargo, la saturación de los muelles en Florida ha elevado los precios de los amarres a cifras exorbitantes, llegando a costar hasta medio millón de dólares al año, y ha generado un aumento en los conflictos legales.
La presencia de figuras influyentes como Donald Trump en Palm Beach ha posicionado a esta área como un nuevo epicentro de poder económico en Estados Unidos. Asimismo, la ventaja de no tener impuesto estatal sobre la renta en Florida, en contraste con California, que planea imponer un impuesto al patrimonio a los más ricos, ha impulsado la migración de celebridades como Zuckerberg y Bezos a este estado.
Ante la falta de espacio en los muelles convencionales, millonarios como Ken Griffin han optado por construir sus propios puertos privados. Griffin, fundador de Citadel, ha recibido autorización para construir un puerto en Miami Beach con capacidad para nueve embarcaciones y una galería de arte, todo para acomodar su superyate de casi 100 metros que no cabe en el muelle de su mansión.
En síntesis, la migración de los magnates a Florida ha traído consigo una serie de problemas logísticos, desde la saturación de los muelles hasta el aumento de precios y los conflictos legales. La expansión de propiedades de lujo en esta región ha dejado en evidencia que incluso con todo el dinero del mundo, la falta de espacio para atracar megayates sigue siendo un desafío.
Source: www.xataka.com






