Seguro que ya sabes que con un sencillo prompt puedes generar un videojuego usando IA, pero lo irónico es que la misma IA no puede jugarlo. La razón radica en que los videojuegos no siguen las mismas leyes físicas del mundo real, lo que presenta un desafío para las inteligencias artificiales.
La paradoja se hace evidente al ver cómo un prompt puede generar un clon funcional de un juego clásico como ‘Asteroids’, pero el mismo sistema no puede superar ni siquiera el primer nivel de su propia creación. Julian Togelius, director del Game Innovation Lab de la Universidad de Nueva York, ha investigado esta cuestión y señala que la programación, a diferencia de jugar, sigue reglas estructuradas y claras que los modelos de lenguaje pueden resolver.
Cuando se le pide a una IA que juegue un videojuego, el resultado es un «fracaso absoluto» según Julian Togelius. Incluso cuando se logra completar un juego como ‘Pokémon Azul’, se requiere de guías estratégicas específicas para lograrlo, ya que los modelos de IA dependen de este tipo de información para avanzar.
La diversidad de reglas, mecánicas y lógicas presentes en los videojuegos hace que sea un desafío para las IA jugarlos, a diferencia del mundo real donde las leyes físicas son consistentes en todas partes. Por ello, Togelius propone usar los videojuegos como criterio para determinar el éxito de una IA, aunque actualmente ningún sistema se acerque a la capacidad de aprender y completar juegos como un jugador humano.
En resumen, mientras que las IA pueden programar videojuegos de manera efectiva, la complejidad y diversidad de reglas presentes en los videojuegos hacen que sea un desafío para ellas jugarlos con éxito.
Palabras clave: IA, videojuegos, programación, modelos de lenguaje, Julian Togelius
Fuente: www.xataka.com






