El gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó una ley que autoriza al estado a designar ciertos grupos como organizaciones terroristas y expulsar de universidades públicas a estudiantes que las respalden, una medida que ha generado críticas por posibles riesgos a la libertad de expresión, según informó la agencia AP.
La nueva normativa otorga facultades a funcionarios del Departamento de Aplicación de la Ley de Florida para identificar grupos como organizaciones terroristas nacionales o extranjeras, decisión que posteriormente debe ser aprobada por el gobernador y otros tres miembros del Gabinete estatal: el fiscal general, el director financiero y el comisionado de agricultura.
Una vez que un grupo recibe esa designación, puede ser disuelto y dejar de recibir fondos públicos provenientes de distritos escolares o agencias estatales. Además, las universidades deberán notificar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos sobre los estudiantes expulsados que se encuentren en el país con visa.
“Esto ayudará al estado de Florida a protegerlos. Nos ayudará a proteger sus impuestos”, dijo DeSantis durante una conferencia de prensa en Tampa. “Nos ayudará a proteger cosas que no deberían estar sucediendo en los Estados Unidos de América, y mucho menos en el estado libre de Florida”.
Críticas a la nueva ley
Según la agencia AP, la medida se produce después de que, en diciembre pasado, DeSantis designara al Consejo de Relaciones Americano-Islámicas y a los Hermanos Musulmanes como organizaciones terroristas extranjeras mediante una orden ejecutiva. Sin embargo, el mes pasado un juez federal bloqueó temporalmente la aplicación de esa decisión.
Organizaciones defensoras de la libertad de expresión han manifestado preocupación por el alcance de la ley. El grupo PEN America advirtió que el lenguaje de la normativa es amplio y podría afectar actividades educativas o manifestaciones estudiantiles críticas hacia funcionarios estatales.
La nueva ley “podría frenar la educación en todos los niveles”, afirmó William Johnson, director de PEN America en Florida. “Las implicaciones son muy preocupantes”.
Fuente: www.diariolibre.com






