Tras ausentarse por 27 partidos debido a una lesión de rodilla, Stephen Curry regresó el domingo por la noche para anotar 29 puntos y demostrar su nivel habitual. A pesar de su destacada actuación, los Golden State Warriors no lograron vencer a los Houston Rockets.
Los Rockets se llevaron la victoria por 117-116 luego de permitir que los Warriors recuperaran la ventaja en los últimos segundos, gracias a una canasta ganadora de Alperen Sengun.
Curry, quien salió desde el banquillo, encestó 11 de 21 tiros de campo y 5 de 10 triples en tan solo 26 minutos de juego. Aunque tuvo la oportunidad de ganar el encuentro con un tiro sobre la bocina, el balón no entró.
Este fue el primer partido de temporada regular en el que Curry fue suplente desde la campaña 2011-12. Además, compartió la cancha por primera vez con su hermano, Seth Curry, quien también forma parte de los Warriors.
El público en el Chase Center ovacionó a Curry al ingresar al partido, donde rápidamente demostró su habilidad al asistir a Charles Bassey para un mate fácil y encestar un triple lejano ante la defensa de los Rockets.
En el descanso, Curry ya acumulaba 10 puntos, manteniendo a los Warriors cerca de sus rivales. En el tercer cuarto, anotó 11 puntos y contribuyó a una racha de 11-0 que volvió a meter a su equipo en la pelea.
La actuación de Stephen Curry, a pesar de la derrota, demuestra su importancia y liderazgo en los Warriors, quienes confían en su regreso para fortalecer su desempeño en los próximos partidos.
Fuente: www.diariolibre.com






