La Segunda Sala Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional intenta conocer por tercera ocasión, la medida de coerción contra el procurador fiscal Aurelio Valdez Alcántara, investigado por la supuesta recepción de US$10,000 de un testigo del Ministerio Público en el caso Senasa.
Pasadas las 9:00 de la mañana, el imputado fue trasladado a la sala de audiencias donde se llevará a cabo el conocimiento de la solicitud, luego de dos aplazamientos consecutivos.
A su llegada, el fiscal llamó la atención al presentarse con papeles en sus manos para su defensa material por tercera ocasión esposado y con máxima seguridad entre los contingentes policiales.
Aplazamientos
Los aplazamientos anteriores se produjeron con el propósito de garantizar el derecho de defensa.
El primero realizado el 30 de marzo permitió a sus abogados estudiar el expediente, mientras que el segundo el 7 de abril facilitó un encuentro entre el imputado y su equipo legal para preparar su estrategia.

Desde su arresto el pasado 27 de marzo, Valdez Alcántara permanece recluido en la carcelita provisional del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.
De acuerdo con la investigación, el fiscal habría exigido inicialmente US$200,000 a cambio de favorecer a un investigado, monto que luego habría reducido a US$150,000.
- El expediente también recoge la supuesta solicitud de bienes de lujo, entre ellos un reloj Rolex y un vehículo Mercedes Benz de alta gama.
El director de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, ha indicado que la imputación es por soborno, al sostener que el acusado habría solicitado dinero a cambio de influir en investigaciones bajo su responsabilidad.
En tanto, la defensa, encabezada por Valentín Medrano, rechaza los señalamientos y sostiene que la detención fue producto de un montaje con dinero previamente marcado.
Fuente: www.diariolibre.com






