
Presos de la capilla del Centro de Cumplimiento de Las Garzas. / Crédito: Arquidiócesis de Panamá
Un total de 27 menores de edad recluidos en el Centro de Cumplimiento de Menores Las Garzas, en la Ciudad de Panamá, recibieron sacramentos de iniciación cristiana el pasado 24 de mayo, día que la Iglesia Católica celebró la festividad de Pentecostés.
La Misa fue presidida por Mons. José Domingo Ulloa, Arzobispo de Panamá, quien administró el Bautismo a uno de los adolescentes y el sacramento de la Confirmación a los 27 reclusos. El centro alberga a menores de edad que han cometido un delito y en el lugar participan en programas de reinserción social que incluyen educación, acompañamiento psicológico y formación espiritual.
En el marco de la Jornada Mundial de la Juventud 2019 que se celebró en Panamá, el Papa Francisco visitó este sitio y confesó a algunos de los internos.

“Feliz de ser un hijo más de Dios”
Según explicó Ysati Forte, directora del Instituto de Estudios Interdisciplinarios (IEI), en un video difundido por el Ministerio de Gobierno de Panamá, este tipo de iniciativas buscan que cada joven “tenga esa vida en Cristo”, la cual, es necesaria en la “formación que él necesita como adolescente que va en crecimiento”.
“Nosotros creemos fielmente que esto es un escalón para el día de mañana que les va a funcionar. Van a tener, como quien dice, esa creencia en que Dios nos mira, nos perdona, nos da desde su amor todas las herramientas y todos estos dones para el día de mañana ser mejor persona”, expresó.

En el video también se presenta el testimonio de Fredy, uno de los menores internados, quien expresó su alegría “por el paso que he dado”, el cual, aseguró, no hubiera sido posible de seguir en la calle. Destacó que gracias al acompañamiento recibido “he conocido el amor de Dios y [estoy] feliz de ser un hijo más de Dios”.
Posterior a la celebración, Mons. Domingo Ulloa compartió con medios de comunicación su alegría por la decisión tomada por los jóvenes y señaló que ahora corresponde a la sociedad a mirarlos “no por lo que hicieron, sino lo que quieren ser de ahora en adelante”. Asimismo, destacó que estos menores de edad son un ejemplo de superación, pues “después de reconocer sus caídas son capaces de levantarse”.

La iniciativa no fue un hecho aislado. De acuerdo con el medio de la Iglesia Católica en Panamá, Panorama Católico, la actividad forma parte del trabajo pastoral que la Iglesia Católica desarrolla dentro del centro juvenil mediante el Centro San Juan Pablo II, una obra social dedicada al acompañamiento de personas en situación de vulnerabilidad.
Fuente: www.aciprensa.com






