
Brooklyn Rivera / Crédito: Inter-Parliamentary Union vía Flickr (CC BY-NC 2.0).
Brooklyn Rivera, preso político y líder indígena que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo mantuvo detenido e incomunicado durante más de 970 días, falleció en Nicaragua a los 73 años, luego que el régimen emitiera diversos comunicados sobre su grave estado de salud.
“A pesar de los enormes e intensos esfuerzos que médicamente se realizaron para recuperar la salud de nuestro Hermano Brooklyn, cuyo deterioro físico y neurológico es consecuencia de una bacteria generada por el virus COVID 19, lamentamos confirmar que desgraciadamente ha dejado este plano de vida”, señala el último comunicado del Ministerio de Salud de Nicaragua, con fecha 31 de mayo.
#Nicaragua Régimen sandinista confirma muerte de Brooklyn Rivera.https://t.co/vnxCnzpptA pic.twitter.com/vHPqseIlCM
— CONECTA AL MUNDO (@conectalmundo) May 31, 2026
El Ministerio de Salud y la Dirección de Medicina Legal “realizan los procedimientos correspondientes a la certificación de su fallecimiento”, agrega el texto publicado en El 19 Digital, medio afín a la dictadura nicaragüense.
“Ser cristiano es denunciar y no callar ante esta injusticia”
“Lo que hay en nuestro país no es un gobierno, es un régimen de represión, una cruel dictadura que ha convertido a Nicaragua en un estado policial”, dijo a ACI Prensa este 31 de mayo el P. Edwing Román, sacerdote nicaragüense que sirve como vicario de Santa Agatha en Miami, Florida (Estados Unidos).
El sacerdote denunció diversos “crímenes de lesa humanidad” cometidos por la dictadura como “detenciones arbitrarias con delitos inventados, presos políticos que mueren en las cárceles a causa de torturas, persecución a la Iglesia, cierre de universidades, despojo de la nacionalidad, confiscaciones, desapariciones y asesinatos”.
El P. Román advirtió también que “pensar diferente ya es un delito en Nicaragua. El pueblo nicaragüense merece libertad, justicia y dignidad, hoy pisoteada por estos delincuentes en el poder”.
Todo esto “ya es del conocimiento de la comunidad internacional, y deben actuar ante estas violaciones sistemáticas. Ser cristiano es denunciar y no callar ante esta injusticia”, subrayó el sacerdote.
Para Martha Patricia Molina, autora del informe Nicaragua: Una Iglesia perseguida —que da cuenta de los ataques de la dictadura contra la Iglesia Católica desde 2018— lo ocurrido con el fallecido preso político resulta “repugnante, reprochable, inhumano”.
“Con el líder indígena Brooklyn Rivera suman 9 personas que han sido asesinadas por la dictadura Ortega-Murillo. Hay más de 45 presos políticos que podrían aún correr la misma suerte. Son crímenes que no deben de quedar en la impunidad”, dijo Molina a ACI Prensa este domingo.
La ONU denuncia más casos
El 1 de mayo, un grupo de expertos de la ONU reunidos en Ginebra expresaron su “profunda preocupación” por las personas desaparecidas en Nicaragua que habrían muerto bajo custodia de la dictadura, tras haber sido torturadas.
Además de Brooklyn Rivera, los expertos se refirieron al caso de otra persona desaparecida que habría muerto “en febrero de 2026 mientras estaba detenida, y que su cuerpo fue devuelto a sus familiares sin certificado de defunción”.
En total, serían más de 112 personas desaparecidas forzosamente, de las cuales han informado al régimen de Nicaragua sin haber recibido respuesta hasta ahora.
El caso de Brooklyn Rivera
El caso de Brooklyn Rivera, detenido por la dictadura el 29 de septiembre de 2023, suscitó en días recientes una serie de reacciones de la comunidad internacional y nacional, como la de su hija Tininiska Rivera, quien desmintió los comunicados del régimen sobre la salud de su padre.
El miércoles 27 de mayo, el régimen nicaragüense publicó en El 19 Digital un comunicado en el que informaba de la “delicada” condición de salud de Brooklyn, tras haber sido hospitalizado el 7 de marzo. En ese momento, indicaba el texto, el preso político tenía “ventilación mecánica invasiva” por un problema respiratorio.
“Como hija de Brooklyn Rivera Bryan rechazo categóricamente el reciente comunicado emitido por el régimen sandinista de Ortega y Murillo de Nicaragua, el cual contiene información falsa sobre la condición de salud y las condiciones de salud de mi padre”, indicó Tininiska en un comunicado enviado a los medios, según refiere el diario La Prensa.
Tras señalar que su padre estaba en “óptimas condiciones de salud” cuando fue tenido, Tininiska resaltó que “desde su secuestro y desaparición forzada no se ha permitido visita alguna de ningún familiar. Nuestra familia ha vivido este tiempo bajo incertidumbre, angustia y silencio oficial, sin acceso independiente ni información verificable sobre su estado real”.
Brooklyn “no murió, fue asesinado”
Arturo McFields Yescas, exembajador de Nicaragua ante la OEA, señaló en X que “Brooklyn Riverra Bryan no murió, fue asesinado. En un crimen de Estado. Es un mismo manual usado en Cuba, Venezuela y Nicaragua: entran vivos y salen muertos”.
Brooklyn Rivera Bryan no murió, Brooklyn fue asesinado. Es un crimen de Estado. #Nicaragua
Es un mismo manual usado en Cuba, Venezuela y Nicaragua. Entran vivos y salen muertos. pic.twitter.com/5h3B2Ya5Q0— Arturo McFields Yescas (@ArturoMcfields) May 31, 2026
Brooklyn Rivera fue uno de los dirigentes indígenas más influyentes de la Costa Caribe de Nicaragua y fundó el movimiento Yatama, organización para la defensa de los miskitos e indígenas. Fue diputado de la Asamblea Nacional.
Nació el 24 de septiembre de 1952 en Nicaragua, lideró en la década de 1980 una resistencia indígena armada contra el primer gobierno sandinista y luego participó en negociaciones de paz y procesos de autonomía para los indígenas del Caribe nicaragüense.
Los dictadores que están lejos de Dios “multiplican víctimas humanas”
Aunque no se refirió de manera directa a Brooklyn Rivera, el Obispo Auxiliar de Managua, Mons. Silvio Báez, dijo este domingo que “al contemplar el misterio de la Santísima Trinidad como misterio de amor, de unidad y de libertad, comprendemos cuán lejos de Dios están la crueldad y el cinismo de los dictadores que, por más que invoquen su nombre, destilan odio, multiplican víctimas humanas y pretenden endiosarse valiéndose de la violencia y la represión”.
“Son poderes envejecidos, cegados por su ambición, destinados a la destrucción”, precisó el prelado en la homilía de la Misa que presidió este domingo 31 de mayo en la parroquia Santa Agatha en Miami.
Los que creen en Dios uno y trino, continuó el obispo, “no nos imponemos por la fuerza, sabemos escuchar, no ofendemos”. “La fe en la Trinidad —resaltó— nos impulsa a rechazar la lógica de la división, la polarización, el desprecio por la diversidad y la exclusión de las minorías”.
Fuente: www.aciprensa.com






