
null / Crédito: Anelina/Shutterstock.
Al frente de la recientemente instituida Dimensión Episcopal para la Pastoral de Consolación y Ministerio del Exorcismo (DEPAC) de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Mons. José Trinidad Zapata Ortiz destaca la importancia de una “fe madura” de cara a la proliferación de cultos esotéricos, en los que muchos católicos llegan a caer.
“Nos hace falta fe madura, comprometida, convencida”, compartió con ACI Prensa el también Obispo de Papantla, lamentando que “desafortunadamente muchos de nuestros feligreses, que están bautizados, no viven ortodoxamente su fe” y terminan buscando una “solución a sus dificultades en otros campos”.
“Teniendo la solución en su propia Iglesia, en la práctica pastoral y la vivencia de los sacramentos, andan buscando soluciones en otra parte”, cayendo “en prácticas espiritistas o de otro tipo, satánicas o la llamada ‘Santa Muerte’, etc.”.
Es así que algunas personas terminan enfrentando diversas dificultades espirituales, explicó.
Esto denota una falta de fe, alertó, pues “cuando hay una confianza total en el Señor, sabemos que puede haber dificultades, que puede haber problemas, pero que al fin y al cabo todo eso lo permite el Señor para sacar un bien mayor y llevarnos por buen camino”.
“La vida cristiana no es una vida triunfalista donde no hay ningún dolor, ningún problema, pero se asume esto como camino, siguiendo al Señor”, explicó.
Una nueva pastoral para atender el sufrimiento espiritual
Los obispos mexicanos establecieron la nueva dimensión pastoral en su asamblea general de noviembre de 2025, y designaron como su responsable a Mons. Zapata Ortiz. El prelado explicó a ACI Prensa que la decisión se enmarca en la “creciente necesidad de atender estas situaciones de dolor espiritual, moral, físico de algunas personas que pudieran tener origen maligno”.
“Entonces se pensó que era bueno acompañar de manera oficial a los exorcistas que ya venían teniendo cursos”, así como “acompañarlos” y promover una “unidad y cohesión a toda esta problemática a nivel nacional”.
Sin embargo, destacó que la DEPAC “no se va a dedicar solamente a pensar en la atención de los exorcistas”, sino que se apunta a toda una “pastoral de la consolación”, pues “lo que muchas veces necesita la gente es consuelo, es que se le escuche, que se le dé orientación, que se haga oración por ellos, para seguir un camino y un proceso de seguimiento del Señor”.
Todos los sacerdotes, subrayó, como pastores de sus feligreses, deben “escuchar a sus fieles para ver qué problemáticas o qué dolores están sufriendo, padeciendo”.
Por eso es necesario fomentar entre los sacerdotes una formación “seria y profunda de Teología, de espiritualidad, y de moral y de práctica pastoral sobre estas cosas para poder atenderlos”.
La acción ordinaria del demonio
Al tiempo que el prelado mexicano subrayó que es necesario atender los problemas de la “acción extraordinaria” del demonio, como son las posesiones, “a través de la acción ordinaria es a través de la cual el demonio causa mucho mal en el mundo”.
Es “a través de la tentación en la que caemos muchos”, como el demonio “produce los males peores en el mundo y no [con] una posesión, que además es una entre millones”.
“A través de las tentaciones —de los que se caen las tentaciones— de dinero, se cometen fraudes, se cometen robos, asesinatos. Cuando se quiere fama, se pisotea a los demás, se aplasta a los demás para estar por encima de ellos”, señaló.
En “las guerras, los pleitos de familia, de comunidades con comunidades, ahí no hay exorcismo”, señaló, y “sin embargo, estos males son peores y están haciendo mucho daño a la humanidad”.
Mons. Zapata Ortiz llamó además a no exagerar el poder del demonio en nuestras vidas: “Ni hay que negarlo, ni tampoco hay que verlo por los dos lados”, pues también “hay que asumir nuestra responsabilidad”.
“El demonio no puede hacer aquello que no le permite Dios y no le permitimos nosotros. Así que si hace estragos con nosotros, es porque nosotros primero lo dejamos. Nos metemos en sus caminos y lo metemos en nuestras vidas”.
La formación que la Iglesia quiere impulsar en México
Con miras a estos desafíos, la recientemente surgida DEPAC apunta a “formar y orientar a todos nuestros presbíteros para que conozcan la acción divina, la acción del demonio y la acción humana, y saber discernir”, al tiempo que se apunta a que sepan “atender los casos especiales de acción extraordinaria”.
En esa ruta, la dimensión episcopal ya viene realizando ejercicios espirituales y cursos para sacerdotes, y tiene programadas nuevas jornadas de formación para julio de este año, incluyendo expertos laicos en diversas disciplinas que asisten a esta pastoral, como médicos y psicólogos.
Perfilando cómo debe ser un sacerdote exorcista, Mons. José Trinidad Zapata Ortiz señaló que “simplemente necesitamos un sacerdote con la doctrina, un buen sacerdote en términos generales”.
“Aquí no se trata de carisma, se trata de un mandato de parte del obispo a un sacerdote que él ve que tiene cualidades para esto”, señaló, por lo que cada prelado “tiene que evaluar las cualidades del sacerdote”.
Sin embargo, subrayó que se considera importante “que sea un sacerdote eucarístico, que sea un sacerdote mariano, que sea un sacerdote que le gusta la atención a las personas necesitadas, especialmente enfermos”.
Se trata de “un sacerdote, digamos, recto, transparente, honesto”, concluyó.
Fuente: www.aciprensa.com






