
Mons. Silvio Báez, Obispo Auxiliar de Managua, en la Misa de Corpus Christi de hoy en la parroquia Santa Agatha en Miami, Florida (Estados Unidos). / Crédito: St. Agatha Catholic Parish.
Mons. Silvio Báez, Obispo Auxiliar de Managua, afirmó este domingo que Dios no abandona al pueblo de Nicaragua y que está siempre junto a él en todos sus “desiertos”, incluso en el de estar sometido “a un poder irracional”.
“En los desiertos de la vida, cuando se nos caen nuestras seguridades humanas y experimentamos nuestra propia insuficiencia, Dios está junto a nosotros como un padre que provee amorosamente de las necesidades de sus hijos”, dijo el prelado en su homilía por la solemnidad de Corpus Christi, en la Misa que presidió este domingo en la parroquia Santa Agatha en Miami, Florida (Estados Unidos).
“Pensemos en el desierto personal de la soledad y la tristeza, del desánimo y del miedo; pensemos en el desierto de nuestro pueblo, sometido durante años a un poder irracional y envejecido que lo priva de libertad y de futuro; pensemos en el desierto del desarraigo y del exilio, que muchos de nosotros hemos vivido”, continuó el prelado.
Sin embargo, subrayó, “no hay ningún desierto en el que Dios nos deje abandonados a expensas de nuestras propias fuerzas y no nos sostenga ni nos alimente con la fuerza de su amor”.
La Iglesia Católica en Nicaragua sufre una grave persecución por parte de la dictadura de Daniel Ortega y su esposa y copresidenta Rosario Murillo, que se agudizó en 2018 cuando reprimió brutalmente las protestas cívicas contra el régimen, dejando 355 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El régimen nicaragüense vigila sacerdotes, impide la ordenación de presbíteros y diáconos, confisca propiedades eclesiales, expulsa obispos, sacerdotes y religiosas, entre muchos otros atropellos contra los católicos en el país.
Jesús Eucaristía da fortaleza para hacer frente a los “poderosos desquiciados”
El obispo Báez dijo también que “en un mundo lleno de promesas incumplidas y de palabras engañosas que buscan manipular la conciencia, Jesús es el pan que nos alimenta de luz y de verdad. Frente a regímenes autoritarios que someten mediante el miedo y la represión, Jesús es el pan que nos nutre de fortaleza y esperanza”.
“Delante de poderosos desquiciados que tergiversan la historia, llamando paz a la represión y bendición a la esclavitud, Jesús es el pan que sostiene nuestros sueños de libertad y nos impide ser engañados”, destacó el obispo.
Ante esta realidad, el prelado explicó que la Eucaristía, “la presencia real de Jesús es alimento que fortalece y renueva la esperanza. Al recibir a Jesús en el pan de la eucaristía, nuestra vida renace una y otra vez; nos sentimos amados gratuitamente e impulsados a amar a nuestros hermanos con la misma intensidad”.
“No se puede recibir a Cristo en la Eucaristía y ser indiferente ante el dolor de los pobres, descalificar a quien piensa diferente, promover divisiones estériles o cerrar los ojos ante la injusticia”.
Una oración por el Perú y por el Papa León XIV
Mons. Báez también rezó este domingo “por el pueblo peruano que hoy elige a su nuevo presidente” —entre Keiko Fujimori de Fuerza Popular y Roberto Sánchez de Juntos por el Perú— para que “tenga la sabiduría para elegir a la persona que más conviene a este amado país”.
También elevó sus oraciones por el Papa León XIV, para que “lo asista la fortaleza y la sabiduría del Señor y pueda llevar el evangelio a tierras españolas”, donde estará hasta el viernes 12 de junio.
Fuente: www.aciprensa.com






