
John Rick Miller. / Crédito: Cortesía de johnrickmiller.org.
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) votó a favor de que avance, a nivel local, la causa de beatificación y canonización del misionero católico John Rick Miller.
Miller fue un empresario y misionero estadounidense conocido por numerosos apostolados, entre ellos la asociación “Por el amor de Dios en todo el mundo”, que promueve la consagración a Dios a través del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María.
Los obispos votaron a favor de que la causa del Siervo de Dios continúe avanzando durante la reunión plenaria de primavera de la USCCB, celebrada el 10 de junio en Orlando, Florida (Estados Unidos).
Mientras los obispos se preparan para consagrar Estados Unidos al Sagrado Corazón de Jesús, hicieron referencia a la causa de Miller, destacando su prolongado enfoque en la consagración nacional.
“El Dicasterio para las Causas de los Santos ha concedido el nihil obstat a la Arquidiócesis de Miami”, dijo durante la reunión el Arzobispo de Miami, Thomas Wenski. “Esta causa en particular reconoce, o subraya, la vocación de los laicos a la santidad”.
“San Juan Pablo II escribió… que pedir el bautismo significa pedir llegar a ser santo”, afirmó Wenski. “Miller es un laico que, después de una profunda conversión, vivió de manera ejemplar ese llamado bautismal a la santidad, razón por la cual presentamos hoy su causa para su consideración”.
“Miller nació en la ciudad de Nueva York en julio de 1948, en el seno de una familia católica. Fue esposo, padre de dos hijos [y] ejecutivo corporativo internacional”, explicó Wenski. “En 1988, tras algunos años alejado de la práctica religiosa, experimentó una profunda conversión por intercesión de la Santísima Madre”.
“Desde ese momento, su vida espiritual se apoyó en dos pilares inseparables: una vida de oración, adoración y Eucaristía diaria, ante la cual ponía toda iniciativa e intención apostólica; y también una intensa devoción mariana, vivida como una entrega filial al Sagrado Corazón de Jesús, al Corazón Doloroso e Inmaculado de María y también al casto corazón de San José”.
“Los tres corazones… se convirtieron en el sello distintivo de su apostolado”, señaló Wenski. “Abandonó una vida corporativa ferviente y activa para dedicarse por completo al apostolado”.
Misión en el extranjero
La labor de Miller llegó a numerosas naciones, ya que evangelizó y enseñó el catecismo en distintas partes del mundo.
“Creo que existe suficiente evidencia de santidad en múltiples naciones, reconocida por obispos y arzobispos —México, Colombia y Ecuador—, y honrada por numerosas instituciones civiles”, afirmó Wenski.
“Fue cofundador del Apostolado de San José en 2001; fundó la Cofradía de Nuestra Señora de Willesden en Londres durante el episcopado del Cardenal Cormac Murphy-O’Connor; y, junto con los Padres Palotinos, promovió 10 santuarios marianos en el sur de la India”, explicó.
“Por iniciativa suya, Colombia fue consagrada al Inmaculado Corazón de María en 2008. A partir de esa experiencia nació en 2009 la misión Por el amor de Dios en todo el mundo, reconocida en 2011 por la Conferencia Episcopal Ecuatoriana como una asociación privada de fieles”, añadió.
“Diagnosticado con cáncer de esófago a finales de 2012, continuó evangelizando hasta sus últimas semanas de vida”, dijo Wenski.
“Su vida es un testimonio de la vivencia, o del seguimiento, de la Lumen gentium, que afirma que corresponde a los laicos, por su propia vocación, buscar el Reino de Dios ocupándose de las realidades temporales y ordenándolas según la voluntad de Dios”, señaló Wenski.
“Existe una necesidad pastoral de modelos de santidad laical, y él y su vida fueron un ejemplo de ello”, concluyó.
Miller se une a los 87 católicos estadounidenses que se encuentran oficialmente en camino hacia la santidad, además de los 11 estadounidenses que ya han sido declarados santos.
Artículo publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Fuente: www.aciprensa.com






