
“El Mundial no debería hacernos cerrar los ojos ante la realidad de un país que tiene una crisis de seguridad brutal”, alerta Alejandro Palacios Torres, responsable de Formación Permanente del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (Imdosoc). / Crédito: fifg/Shutterstock.
En medio de la efervescencia de la Copa Mundial de la FIFA 2026, un experto en Doctrina Social de la Iglesia hizo un llamado a que la celebración del campeonato de fútbol no haga “cerrar los ojos ante la realidad” de crisis y exclusión que vive México.
En entrevista el 22 de junio con ACI Prensa, Alejandro Palacios Torres, responsable de Formación Permanente del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (Imdosoc), consideró que “definitivamente sería injusto quedarnos solamente con la exterioridad del Mundial, con el festejo, el nacionalismo en los equipos, y no mirar hacia las realidades, no sólo de nuestro país, sino de todos los países de América Latina”.
“En concreto, en México, el Mundial no debería hacernos cerrar los ojos ante la realidad de un país que tiene una crisis de seguridad brutal, tiene carencia de medicamentos, falta de mejores sistemas de salud, pobreza que se está acrecentando a pesar de que los gobiernos intentan hacer esfuerzos por evitarlo”, señaló.
También hay “familias desplazadas, marginalidad, migración descontrolada”, así como “presiones económicas a nivel internacional”, tanto desde Estados Unidos como de otros países, alertó.
México comparte con Estados Unidos y Canadá la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que enfrenta del 11 de junio al 19 de julio de 2026 a las selecciones nacionales de 48 países. De los 104 encuentros del campeonato, 13 se realizarán en estadios mexicanos en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.
Por primera vez en su historia, este año la Selección Mexicana de fútbol superó en primer lugar la fase de grupos.
En ese marco, Palacios Torres señaló que “desde la Doctrina Social de la Iglesia y el pensamiento social cristiano, en particular”, los católicos debemos distinguir entre “lo que son los fines y los medios”.
“El Mundial es una fiesta, se fundó esta institución con la idea de que fuera un espacio de convivencia entre los países, pero realmente los medios por los cuales se está logrando esta fiesta no precisamente son los más justos y equitativos”, dijo.
La importancia de un “pensamiento crítico”
Entre los riesgos que advierte Palacios Torres, Máster en Doctrina Social de la Iglesia, se encuentra el que en México “nos volvamos fraternos de oportunidad, fraternos de ocasión”, de tal forma que tras la celebración del Mundial “volvemos a ser los mismos egoístas y los mismos oportunistas a veces ante la existencia del otro”.
“La emocionalidad y el sentimentalismo tienen la característica de durar poco tiempo en el imaginario de las personas. Y por lo que respecta a nuestro país, parece que esto es un signo de los tiempos”, dijo.
Para hacer frente a estos peligros, aconsejó formar “un pensamiento crítico sobre nuestras actitudes y sobre el futuro que queremos para nuestros países”.
Esto, continuó, implica cuestionarse si las emociones y sentimientos que despierta la celebración del Mundial “me pueden llevar a una cultura del cuidado, a una cultura del bien común, de la protección de los más débiles, de la atención a los descartados”.
También animó a “cultivar la idea de la transparencia”, planteando preguntas que pueden ser incómodas, como “¿quién, por ejemplo, audita a la FIFA?”.
“El fin no justifica los medios, la diversión no puede opacar los elementos de opacidad de las instituciones y de nuestras actitudes”, subrayó.
Los horizontes de acción desde la Doctrina Social de la Iglesia
Palacios Torres indicó que “la Doctrina Social de la Iglesia nos enseña que hay distintos horizontes de acción, dependiendo de las capacidades que cada uno de nosotros tenga”.
Lo más básico, dijo, “a nivel de pequeña historia”, los católicos pueden “disfrutar el fútbol, pero también saber que tenemos que cuidar de los otros”, pues “el descartado, el oprimido, el que tiene hambre y sed de justicia está a mi lado”.
Refiriéndose a quienes tienen “una posibilidad de toma de decisiones”, el experto en Doctrina Social de la Iglesia señaló que “tienen una responsabilidad mayúscula”, pues “son los primeros que deberían evitar descartar a las personas”, reconociendo sus derechos laborales, que incluyen la seguridad social.
“Todos tenemos pequeñas, medianas o grandes responsabilidades que asumir”, reiteró.
El desafío, añadió, es “no quedarnos sólo con el espectáculo, sino profundizar en el sentido antropológico del espectáculo y mirar que hay que promover integralmente a la persona y a todas las personas involucradas”.
Esto, en el caso del campeonato de fútbol, involucra desde los deportistas hasta quienes “elaboran los balones, a las personas que están llevando agua a los equipos” y los voluntarios que se han sumado a la realización del evento. “Todos tenemos una responsabilidad social a la que tenemos que responder”, subrayó.
Fuente: www.aciprensa.com






