La muerte de tres bomberos forestales en Colorado, quienes desplegaron sus refugios de emergencia al quedar atrapados por un incendio de rápida propagación, ha vuelto a poner la atención sobre estos dispositivos de protección, considerados la última línea de defensa cuando no es posible escapar de las llamas.
De acuerdo con The Associated Press (AP), otros dos bomberos sobrevivieron al incidente y permanecen hospitalizados tras utilizar también sus refugios durante el incendio ocurrido el pasado fin de semana.
Especialistas advierten que, aunque estos equipos han salvado cientos de vidas a lo largo de las últimas décadas, no ofrecen protección absoluta frente al fuego extremo. Por ello, la principal estrategia continúa siendo identificar rutas de escape y zonas seguras antes de iniciar las labores de extinción.
«Lo ideal es que intenten escapar y evitar quedar atrapados», explicó Shawn Steber, del Programa Nacional de Tecnología y Desarrollo del Servicio Forestal de Estados Unidos en Montana. «Pero si llega el caso y es lo último que les queda para protegerse, entonces sí, en ese sentido es como su última línea de defensa«.
Cómo funcionan los refugios
Según AP, los refugios contra incendios están fabricados con varias capas de papel de aluminio, tejido de sílice y fibra de vidrio, materiales diseñados para reflejar el calor extremo y conservar aire respirable mientras las llamas rodean al bombero.
El objetivo es reducir la exposición al calor y evitar que los ocupantes inhalen gases extremadamente calientes, que pueden causar graves lesiones en las vías respiratorias y los pulmones.
Los refugios pesan aproximadamente 2.7 kilogramos y permanecen plegados dentro de una funda protectora que los bomberos llevan en sus mochilas. La humedad, la arena, los escombros o el uso constante pueden deteriorar el equipo.
Entrenamiento obligatorio
De acuerdo con AP, todos los bomberos forestales reciben capacitación anual para desplegar estos refugios en menos de 30 segundos.
Durante el entrenamiento aprenden a sacar el refugio de su funda, desplegarlo rápidamente, introducirse en su interior y sujetarlo firmemente con brazos, piernas y pies para impedir el ingreso del aire caliente y las llamas.
«Intentamos enseñar a la gente a actuar ‘en 30 segundos o menos‘, pero al mismo tiempo, a ‘desplegar lo antes posible‘», señaló Steber.
Las guías de seguridad también advierten que abandonar el refugio antes de tiempo puede resultar fatal.
«Por muy mal que se ponga la situación dentro, suele ser mucho peor fuera», señala el manual de entrenamiento. «Si entra en pánico y abandona el refugio, una sola bocanada de gases calientes y tóxicos podría dañar sus pulmones. Podría sufrir asfixia«.
Un recurso que rara vez se utiliza
Según estadísticas del Grupo Nacional de Coordinación de Incendios Forestales citadas por AP, entre 2021 y 2025 solo se registraron cuatro despliegues de refugios, mientras que en 2020 se utilizaron 30, la mayoría durante los grandes incendios de California.
Los refugios han estado presentes en algunos de los peores desastres registrados entre bomberos forestales. En 2013, 19 integrantes de una brigada murieron en el incendio de Yarnell Hill, en Arizona, mientras intentaban protegerse con estos dispositivos. En 1994, otros 14 bomberos fallecieron durante el incendio de South Canyon, en Colorado.
En contraste, otros incendios han demostrado que estos equipos pueden marcar la diferencia. Durante el incendio de Twisp, en Washington, en 2015, dos bomberos sobrevivieron gracias a sus refugios, aunque tres compañeros murieron dentro de un camión.
Las autoridades estadounidenses investigan ahora las circunstancias que rodearon la muerte de los tres bomberos en Colorado para determinar qué ocurrió durante la emergencia y si existen lecciones que puedan mejorar la seguridad de futuras operaciones.
«Es una combinación de eventos que llevaron a que alguien actuara, porque son decisiones que se toman en fracciones de segundo», afirmó John Montrastelle, gerente de ventas de Anchor Industries, fabricante de refugios contra incendios.
Fuente: www.diariolibre.com






