Rodrigo Hernández, capitán de la selección española, explicó este martes, tras clasificarse para la final del Mundial 2026 con una victoria por 0-2 contra Francia, que los jugadores tienen ahora “el partido más importante” de su “vida” en el duelo decisivo que los enfrentará el próximo domingo ante Argentina o Inglaterra.
“Muy contento, muy orgulloso, sobre todo de mi equipo, de mi país, lo que representa esto para nosotros. Tenemos que descansar y recuperar bien porque enfrente tenemos seguramente el partido más importante de nuestra vida. Descansar y un grandísimo partido”, expresó en declaraciones a ‘TVE’ al término del encuentro.
“Ha sido un partido tremendamente exigente, donde necesitamos de todos, de la ayuda tanto Fabián como Dani Olmo han estado sensacionales ayudándome en el medio campo contra un equipo muy físico. Ha sido un partido muy completo de todos”, añadió.
Rodrigo explicó que el objetivo era “anular un poco al rival”. “Era llevar el equipo y el partido a nuestro terreno. El equipo ha estado excepcional, anulando completamente a sus jugadores, la presión tras pérdida ha sido impresionante…”, expuso.
Paternindad sobre Francia
La selección española ha consolidado una auténtica paternidad futbolística sobre Francia, convirtiéndose en la peor pesadilla del combinado galo en los torneos más importantes del planeta. Esta racha de dominio absoluto se impuso con fuerza en las semifinales de la Eurocopa 2024, cuando el equipo dirigido por Luis de la Fuente remontó un gol tempranero para imponerse por 2-1.
Aquella tarde en Múnich quedó grabada por la genialidad de Lamine Yamal y un tanto de Dani Olmo que desmoronaron el planteamiento de Didier Deschamps.
El segundo golpe consecutivo de esta hegemonía se dio en la espectacular semifinal de la UEFA Nations League 2024-25.
Los principales diarios internacionales reseñaron aquel choque en Stuttgart como una «noche de ensueño» y un festival de goles en el que España volvió a devorarse tácticamente a Les Bleus con un trepidante marcador de 5-4.
Con anotaciones de Nico Williams, Mikel Merino, Pedri y un doblete de Yamal, La Roja llegó a golear 4-0 y 5-1 en distintas fases del encuentro, desnudando las falencias colectivas de una Francia que maquilló el resultado en los minutos finales.
Esta racha de victorias oficiales consecutivas —a la que hoy se suma el contundente 2-0 en la Copa del Mundo— confirma un cambio drástico en el balance de poder de la élite europea.
Fuente: www.diariolibre.com






