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El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una demanda para revocar la ciudadanía estadounidense a un fraile franciscano capuchino mexicano condenado en 2019 por abuso sexual de menores cuando ejercía su ministerio en Washington D. C.
Se trata de Urbano Vázquez Ortega, de 53 años, quien, según las autoridades de Estados Unidos, obtuvo la ciudadanía estadounidense en 2017.
“Vázquez Ortega fue sentenciado por múltiples cargos de abuso sexual infantil en segundo grado mientras trabajaba como sacerdote en una iglesia de Washington, D.C.”, señaló el comunicado del Servicio de Ciudadanía e Inmigración estadounidense.
“En 2019, fue sentenciado a 15 años de prisión. Estados Unidos presentó cinco cargos para revocar su ciudadanía, alegando que cometió estos delitos antes, durante y después de su naturalización”, agregó el texto.
Vázquez Ortega forma parte de una lista de diez personas cuya ciudadanía se busca revocar tras haber sido declaradas culpables de diversos delitos graves, entre ellos abuso sexual de menores, fraude y narcotráfico.
El comunicado agrega que “el Departamento de Justicia ha presentado denuncias para revocar la ciudadanía de estas personas” y que “los reclamos presentados en las denuncias son únicamente alegaciones, y no se ha adjudicado ninguna responsabilidad”.
Cuatro cargos de abuso en 2019
En agosto de 2019, un jurado del Tribunal Superior del Distrito de Columbia declaró culpable a Vázquez Ortega de cuatro cargos de abuso sexual infantil contra dos menores en la parroquia del Santuario del Sagrado Corazón, en el noroeste de Washington D. C., donde ejercía su ministerio desde 2014.
De acuerdo con las pruebas presentadas durante el juicio, entre abril y mayo de 2015 abusó sexualmente de una adolescente de 13 años dentro de la parroquia.
Asimismo, entre junio de 2016 y agosto de 2017, abusó de otra menor, de entre 9 y 10 años, en distintos lugares del templo, según las pruebas.
Durante el proceso judicial también declaró una tercera adolescente, quien aseguró que Vázquez Ortega la besó en una sala de conferencias de la iglesia.
Tras conocerse la sentencia, el entonces Arzobispo de Washington, Mons. Wilton D. Gregory, emitió un comunicado el 22 de noviembre de 2019 en el que expresó su cercanía con las víctimas y sus familias.
“Me tomo muy en serio nuestra responsabilidad de proteger a los niños y adultos vulnerables a nuestro cuidado y sigo comprometido con hacer todo lo posible para fomentar la sanación, con mi firme compromiso de garantizar la atención y la rendición de cuentas en nuestra Iglesia local”, indicó el Arzobispo.
Apartado del ministerio tras la primera denuncia
Al darse a conocer las acusaciones en 2018, la Arquidiócesis de Washington informó que se trataba de la primera denuncia de abuso sexual recibida en contra de Vázquez Ortega y que, “inmediatamente después de enterarse de esta grave acusación, la arquidiócesis apartó al Padre Vázquez de su ministerio y suspendió sus facultades sacerdotales”.
En el mismo comunicado, la arquidiócesis informó que, tras revisar el caso, determinó que el entonces párroco del Santuario del Sagrado Corazón, el fraile Moisés Villalta, “no siguió los protocolos adecuados para denunciar los casos de abuso ante las autoridades civiles y la Arquidiócesis de Washington” y por esta razón “fue removido de su cargo”.
Asimismo, el coordinador parroquial de protección de menores fue colocado en licencia administrativa, según el comunicado de entonces.
Fuente: www.aciprensa.com






