
Mons. Carlos Garfias en el Curso de Espiritualidad Bíblico para Hombres y Mujeres, que se realizó en la Arquidiócesis de Morelia el 1 de diciembre de 2024. Crédito: Arquidiócesis de Morelia.
Mons. Carlos Garfías Merlos, Arzobispo Emérito de Morelia (México), falleció este 6 de agosto a la edad de 75 años, después de cinco décadas de ministerio sacerdotal y de una trayectoria marcada por la promoción de la paz.
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) dio a conocer la noticia a través de un comunicado en el que invitó a todos los fieles a “elevar sus oraciones por su eterno descanso”.
“Rogamos a nuestro Señor Jesucristo que lo reciba en su Reino y recompense con la vida eterna su fecundo ministerio y su generosa entrega pastoral al servicio del Evangelio”, señaló la CEM.
Con la esperanza puesta en la Resurrección, comunicamos que nuestro hermano S.E. Mons. Carlos Garfías Merlos, Arzobispo Emérito de Morelia, ha sido llamado hoy a la Casa del Padre.
Hoy, fiesta de la Transfiguración del Señor en la que Él nos revela la vida divina que llevamos… pic.twitter.com/7B8S2TMinH
— CEM (@IglesiaMexico) August 6, 2026
¿Quién fue Mons. Carlos Garfias Merlos?
Según el comunicado de la CEM, Mons. Garfias Merlos nació el 1 de enero de 1951 en Tuxpan, en el estado mexicano de Michoacán. En 1975 fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Morelia, capital de ese estado.
Obtuvo la Maestría y el Doctorado en Psicoterapia y Espiritualidad en la Universidad Intercontinental de la Ciudad de México.
Durante sus primeros años de ministerio desempeñó diversas responsabilidades en la formación sacerdotal. Fue formador del Seminario Menor de Morelia entre 1975 y 1985, profesor de Pastoral y Sacramentos y director del Curso Introductorio del Seminario Mayor de Morelia de 1985 a 1995.
Fue encargado de la Pastoral Familiar Diocesana, presidente de la Comisión del Clero de Morelia, delegado episcopal para la Formación Permanente del Presbiterio de la Arquidiócesis de Morelia; entre otros cargos.
En 1996, el entonces Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de Ciudad Altamirano, en el estado de Guerrero, y escogió como su lema “Cristo es nuestra paz”, una frase que marcaría buena parte de su trayectoria episcopal.
Posteriormente, fue Obispo de Nezahualcóyotl en el Estado de México en 2003; Arzobispo de Acapulco, también en Guerrero, desde 2010 y, finalmente, en 2016 fue nombrado por el Papa Francisco Arzobispo de Morelia en Michoacán.
El 19 de enero de 2026, el Papa León XIV aceptó su renuncia.
Una trayectoria dedicada a la paz
Durante su trayectoria, Mons. Garfias Merlo desempeñó diversas responsabilidades dentro de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), entre ellas la de presidente de la Pastoral Juvenil y representante de la Pastoral del Trabajo.
Su labor pastoral estuvo marcada especialmente por la promoción de la paz y la reconciliación, impulsando iniciativas de diálogo en distintos contextos de violencia.
En 2016, la revista Líderes mexicanos lo incluyó en la lista de los 300 líderes más influyentes por la promoción de paz “ante la difícil situación por la que atraviesa la ciudad de Acapulco”.
Del 2016 al 2018, fue responsable de la Dimensión de Justicia, Paz y Reconciliación, Fe y Política de la CEM. Según el sitio web de la Arquidiócesis de Morelia, desde esta pastoral se promovieron 5 líneas de trabajo para combatir la violencia en todo el país: la “oración por la paz”; una “campaña mediática”; el “acercamiento a los jóvenes”; la atención “a las víctimas de las violencias, ofreciéndoles ayuda espiritual, psicológica y jurídica” y el surgimiento de “diálogos sociales”.
Esto lo llevó a participar en foros nacionales e internacionales sobre construcción de paz.
En 2018 coordinó la participación de los obispos mexicanos en los foros de consulta para el Pacto de Reconciliación Nacional, impulsados por el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Fuente: www.aciprensa.com






