Con la experiencia que acumula Xiaomi en el segmento de los wearables, la línea ‘Pro’ de sus «Mi Band» se ha ido desdibujando hasta rozar la frontera de los smartwatch. La nueva Xiaomi Smart Band 10 Pro NFC aterriza con un objetivo claro: ofrecer un diseño premium ultradelgado, mejorar sus sensores deportivos y, sobre todo, integrar la posibilidad de pagar desde la muñeca que el mercado llevaba años pidiendo a gritos.
Tras varias semanas usándola en lugar de mi reloj con Wear OS, esta ha sido mi experiencia.
✅ Cómprala si…
- Quieres algo más pequeño que un smartwatch y a la vez pagar cómodamente desde la muñeca. Y no te importa usar Curve.
- Quieres una pantalla espectacular que se lea perfectamente a pleno sol.
- Priorizas la comodidad de un diseño fino que ni se nota al dormir o hacer deporte.
❌ No la compres si…
- Necesitas responder llamadas desde la muñeca sin utilizar el móvil.
- Buscas instalar apps de terceros o acceder a un ecosistema conectado más amplio.
- Haces deportes de montaña exigentes donde necesites sensores como altímetro o barómetro.
Lo esencial en 30 segundos

La Xiaomi Smart Band 10 Pro NFC ha quedado en algo así como un híbrido para quienes quieren la estética y la pantalla de un reloj, pero con la ligereza y el precio de una pulsera. Funciona con mucha fluidez, el salto al aluminio le sienta de maravilla y la incorporación del NFC para pagar vía Xiaomi Pay elimina una de las grandes carencias de las generaciones anteriores.
En los apartados de deporte y salud, Xiaomi ha hecho los deberes. No he detectado los problemas de precisión del GPS que tuvimos en la Band 9 Pro: me ha posicionado siempre bastante rápido y trazado las rutas con exactitud. El renovado sensor que calcula el ritmo cardíaco también aguanta el tipo en altas pulsaciones. Todo ello respaldado por una batería que permite olvidar el cargador durante un par de semanas largas.
Ahora bien, la realidad no perdona su naturaleza de pulsera. Sigue sin ofrecer altavoz ni micrófono para llamadas (solo podemos rechazar o enviar un SMS), y no cuenta con tienda de apps de terceros. Es un dispositivo centrado en lo básico, pero con una ejecución notable.
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A favor
- El salto al aluminio la hace comodísima y muy elegante
- La llegada del NFC por fin permite pagar
- La autonomía es fabulosa
En contra
- La compatibilidad del NFC en España es muy específica
- Sigue sin permitir responder llamadas ni contestar notificaciones
- La tienda de esferas peca de falta de variedad
Nuestra experiencia con la Xiaomi Smart Band 10 Pro NFC

Casi invisible en la muñeca. El salto al aluminio y su adelgazamiento hasta los 9,7 milímetros le sientan fenomenal. Es un cuerpo finito, elegante y muy sobrio. Viniendo de usar relojes completos mucho más voluminosos como el OnePlus Watch 3, el chasis de esta Smart Band 10 Pro ni se nota en el día a día. A la hora de dormir mientras registra el sueño, la experiencia es intachable: no molesta en absoluto.
Un sistema de correas cómodo, pero cerrado. Xiaomi mantiene su anclaje propietario, lo que nos sigue limitando e imposibilita comprar correas universales. Lo positivo es que el botón es súper cómodo. La correa de TPU incluida en la caja rebosa calidad, en la línea de lo que ya vi en el Redmi Watch 6 NFC; es cómoda y muy ligera, aunque como contrapartida tiende a pegarse un poco a la piel al sudar.
Una pantalla que no teme al sol. El panel AMOLED de 1,74 pulgadas da un salto importante, ahora brilla hasta los 2.000 nits por momentos. Bajo el implacable sol de verano del sur de Andalucía se comporta de lujo; no he tenido el más mínimo problema para leer las notificaciones o seguir una ruta a mediodía. Los colores son vibrantes, los negros puros y la respuesta del táctil es muy buena. La única pega es que las esferas disponibles son escasas, aunque por suerte, resultonas.
Pagos, con letra pequeña. Como ya experimenté al probar el citado Redmi Watch, la configuración de las tarjetas se realiza desde el teléfono y exige ponerle un PIN de seguridad. El proceso de vinculación es algo lento, pero una vez configurado, termina funcionando sin problemas al acercarlo al datáfono. El peaje es su compatibilidad: Xiaomi sigue sin tener relaciones directas con las principales entidades bancarias de nuestro país, limitando su uso casi en exclusiva a Curve o a tarjetas Mastercard muy específicas.
Una gestión de notificaciones de solo lectura y ni altavoz ni micro por diseño. Aprovechando su buena diagonal, los correos y mensajes de WhatsApp se leen bien, aunque los emojis se muestran mal con caracteres erróneos. La cortina de notificaciones es limpia e incluye un práctico contador, pero la interacción acaba ahí: bien, sin más. Solo permite descartar las notificaciones, sin ninguna posibilidad de responderlas desde la pantalla. Y, al carecer de altavoz, es imposible realizar o contestar llamadas y tampoco contamos con una tienda para instalar apps de terceros. Quien busque un smartwatch completo debe mirar hacia otras alternativas.

Monitorización coherente (y una cuenta pendiente). Xiaomi saca pecho de su nuevo sensor cardíaco de cuatro luces y doble PD. En el registro diario, las lecturas son estables y fiables. Eso sí, no he sometido a la pulsera a picos de esfuerzo por encima de las 140 pulsaciones de forma sostenida, por lo que dejo en cuarentena su precisión en deportes de alta exigencia. Para el usuario medio, la mejora está ahí.
Una interfaz deportiva que sabe lo que hace. A la hora de sudar, la Smart Band 10 Pro NFC despliega sus más de 150 modos con acierto. Los deportes están bien diferenciados e incluyen pequeñas opciones que se adaptan según la disciplina elegida, calcando la usabilidad que ya me he encontrado en este HyperOS recortado. Las métricas se leen bien de un vistazo rápido, aunque en pleno movimiento es inevitable echar en falta un poquito más de pantalla. El posicionamiento integrado se comporta francamente bien. Es cierto que tarda algo más que otros que he usado, pero una vez conectado traza las rutas con relativa precisión.
El milagro de olvidar el cargador en vacaciones. Xiaomi promete 21 días de autonomía y sí, se cumplen. Llevando el registro del sueño activo, monitorizando algo de movimiento y recibiendo notificaciones (aunque a ratos suelo desconectar el Bluetooth al estar tranquilo por casa), la pulsera me ha aguantado unos 18 días. Con un uso algo más conservador, alcanza la cifra oficial sin inmutarse. Cuando toca pasar por el enchufe, la Smart Band 10 Pro NFC recupera el 100% de su batería en aproximadamente hora y media.
Ficha técnica de la Xiaomi Smart Band 10 Pro NFC
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xiaomi smart band 10 pro |
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dimensiones y peso |
Standard: 46.18 x 33.35 x 9.7mm Ceramic: 43.96 × 33.36 × 9.7mm 21,6g (sin correa) |
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pantalla |
1,74 pulgadas AMOLED Resolución 480 x 336 píxeles Brillo pico de hasta 2.000 nits Brillo típico de 1.500 nits Tasa de refresco de 60 Hz |
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Sensores |
Sensor de ritmo cardíaco Acelerómetro Giroscopio Brújula Sensor de luz ambiente Conexión GNSS |
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Batería |
350 mAh |
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Autonomía |
Hasta 21 días de duracióin |
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conectividad |
Bluetooth 5.4 Android 8 y superior iOS 14 y superior |
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Resistencia |
5 ATM |
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compatibilidAD |
Android 8.0 o superior iOS 14 o superior |
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PRECIO |
Xiaomi Smart Band 10 Pro NFC, la opinión de Xataka

La Xiaomi Smart Band 10 Pro NFC es la consolidación de un formato que apenas tiene que envidiarle a los smartwatch con sistemas RTOS. Xiaomi ha sabido retocar las debilidades de su antecesora: ha rebajado su grosor usando un chasis de aluminio, el GPS responde y la llegada del NFC le otorga esa función de conveniencia que necesitaba (desde hace tiempo). Lástima que no su app no sea tan abierta como Apple o Google Wallet.
Evidentemente, tiene unos límites propios de su categoría: no vas a poder responder llamadas, no hay teclado para contestar notificaciones y no existe un ecosistema de apps para instalar nada extra. Ahora bien: a cambio de aceptar esas renuncias, te llevas una pantalla fabulosa y casi tres semanas de autonomía.
¿Te la recomiendo?
Sí, sin duda. Si buscas un dispositivo cómodo para controlar salud y deporte sin demasiada pretensiones, ver notificaciones y poder pagar en tiendas sin tener que sacar la cartera, es una compra muy buena en calidad-precio. Ahora bien, si para ti es indispensable responder llamadas o mensajes de WhatsApp al vuelo, tendrás que asumir un mayor desembolso y dar el salto a un smartwatch con Wear OS.
El dispositivo ha sido cedido para la prueba por parte de Xiaomi. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas y cómo hacemos estas reviews.
Fuente: www.xataka.com






