InicioEspiritualidad¿Estoy excomulgado si asisto a una boda de la FSSPX?

¿Estoy excomulgado si asisto a una boda de la FSSPX?


Matrimonio. Crédito: A59/Shutterstock.

La respuesta es no, pero los católicos deberían sopesar cuidadosamente y con prudencia las cuestiones de caridad y unidad de la Iglesia antes de decidir si asisten o no.

Pregunta: Soy católico practicante en New England. Recientemente fui invitado a una boda en una capilla dirigida por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX). Dado que ordenaron a cuatro obispos desafiando al Papa, ¿correría el riesgo de ser excomulgado por mi asistencia?

Respuesta: No. El simple hecho de asistir a una boda en una capilla de la FSSPX no pone a un católico en peligro de excomunión.

El Decreto de Excomunión del Vaticano del 2 de julio, firmado por el Cardenal Víctor Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, declara que seis personas incurrieron en excomunión latae sententiae (automática): los dos obispos de la FSSPX que consagraron ilícitamente a cuatro sacerdotes como obispos, y los cuatro sacerdotes que recibieron la ordenación episcopal desafiando la prohibición expresa de la Santa Sede.

Al dirigirse a otros clérigos de la FSSPX, así como a los miembros laicos de la congregación, el decreto adopta un enfoque diferente. En lugar de declararlos excomulgados, les advierte que no se unan al cisma de la congregación, para evitar que también ellos incurran en la misma pena.

Una nota explicativa adjunta aclara que unirse al cisma significa «adherirse formalmente» a él, aplicando los mismos criterios que la Santa Sede estableció en su nota explicativa de 1996 tras las consagraciones episcopales ilícitas del arzobispo Marcel Lefebvre en 1988.

La adhesión formal es un término técnico y canónico que requiere tanto un elemento interno como uno externo.

Internamente, una persona debe aceptar de forma consciente y libre la negativa de la sociedad a someterse plenamente al Romano Pontífice; en el presente caso, al aprobar su decisión de proceder con las ordenaciones episcopales a pesar de la prohibición explícita de la Santa Sede.

Externamente, debe manifestar esa elección haciendo de la FSSPX, en lugar de la Iglesia en comunión con el Romano Pontífice, la principal comunidad a través de la cual vive su fe católica; en otras palabras, haciendo de la FSSPX su hogar espiritual.

Por lo que nos ha contado, no hay motivo para temer que la excomunión descrita en el decreto del Vaticano y su nota explicativa le afecte. Usted no ha manifestado intención alguna de adherirse a la negativa de la fraternidad a someterse plenamente al Papa León XIV ni de hacer de la FSSPX su hogar espiritual. Más bien, su único deseo es asistir a la ceremonia nupcial de familiares o amigos, manteniendo la plena comunión con el Santo Padre y la Iglesia Católica.

Por lo tanto, se puede responder con seguridad a la pregunta fundamental: asistir a la boda no te pondría, por sí mismo, en peligro de excomunión.

La cuestión más difícil es si, en sus circunstancias particulares, asistir sería la decisión más prudente.

Una cuestión de prudencia

La prudencia es la virtud mediante la cual discernimos el curso de acción correcto en circunstancias particulares, identificando los bienes humanos relevantes y juzgando la mejor manera de respetarlos todos.

Los dos bienes principales que están en juego en este escenario son la unidad con la Iglesia y la amistad (o el amor al prójimo).

Por un lado, todo católico tiene la obligación de dar testimonio claro de la unidad de la Iglesia y de la comunión con el Sucesor de Pedro. Asistir a una boda de la FSSPX podría interpretarse razonablemente como una aprobación del rechazo de la fraternidad a la autoridad de la Santa Sede.

También podría causar escándalo al llevar a otros a concluir que la comunión con el Papa tiene poca importancia, que el juicio de la Iglesia sobre la FSSPX no debe tomarse en serio, o que los católicos son libres de desobedecer a la autoridad eclesiástica cuando no están de acuerdo con ella. Finalmente, podría otorgar credibilidad pública a una conducta que la Iglesia ha considerado gravemente errónea.

Por otro lado, los católicos también tienen obligaciones de caridad hacia familiares y amigos. Negarse a asistir a la boda puede dañar relaciones importantes o impedir la reconciliación futura con la Iglesia. El amor al prójimo puede, en ocasiones, constituir una razón suficientemente importante para asistir, siempre que la asistencia se entienda claramente como una expresión de amor a la pareja y no como solidaridad con la postura cismática de la sociedad.

Otro factor influye en este juicio prudencial. La nota explicativa indica que los matrimonios oficiados por sacerdotes de la FSSPX son inválidos. Por lo tanto, según la nota, la ceremonia en cuestión sería ilícita y no daría lugar a un matrimonio sacramental válido. Si bien asistir a dicha ceremonia no implica necesariamente su aprobación, conviene evitar cualquier acción que pueda sugerir lo contrario, ya que la pareja u otros invitados podrían interpretar la conducta como un respaldo al intento de matrimonio.

Si tienes una relación cercana con la pareja comprometida, considera hablar con ellos de antemano. Si desconocen la reciente nota explicativa de la Santa Sede, explícales que un matrimonio celebrado ante un sacerdote de la FSSPX no sería reconocido como válido. Dado que la validez del matrimonio es de suma importancia, la preocupación genuina por su bienestar espiritual puede requerir esta conversación difícil.

En última instancia, la decisión de asistir o no requiere sopesar la importancia de evitar el escándalo frente a la de preservar las relaciones familiares y fomentar la reconciliación futura.

Si, tras reflexionar detenidamente, decides asistir, limita tu participación a lo estrictamente necesario para expresar tu afecto por la pareja. Evita las muestras habituales de celebración o afirmación de la unión, como entregar un regalo de bodas o tratar a la pareja como si ya hubiera contraído un matrimonio válido.

Si, por otro lado, decides no asistir, haz lo que esté a tu alcance para minimizar cualquier distanciamiento que esto pueda generar. Explica tu decisión con delicadeza y sin ponerte a la defensiva, asegúrale a la pareja tu continuo afecto y tus oraciones, y busca otras oportunidades para preservar la relación y fomentar una futura reconciliación con la Iglesia.

Conclusión

El reciente decreto de la Iglesia no da motivos para temer que asistir a una boda de la FSSPX conlleve la excomunión. Aun así, conviene discernir con prudencia si asistir o no asistir representa mejor un testimonio de la unidad de la Iglesia y de las exigencias de la caridad cristiana.

Publicado originalmente en el National Catholic Register. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa

Fuente: www.aciprensa.com

RELATED ARTICLES
- Advertisment -
Google search engine
Google search engine
Google search engine

Most Popular