
P. Pedro Bono. Crédito: Diócesis de Cuneo-Fossano
El Vicariato Apostólico de Aysén, en Chile, y la Diócesis de Comodoro Rivadavia, en Argentina, lamentaron el fallecimiento del P. Pedro Bono, sacerdote misionero recordado por su labor pastoral, ocurrido la madrugada del martes en Savigliano, Italia.
Al momento de su fallecimiento tenía 79 años, de los cuales 26 los dedicó a su misión como sacerdote en la patagonia chilena y argentina, sirviendo 16 años en Comodoro Rivadavia, donde se dedicó con especial entrega al apoyo de personas con discapacidad física y mental; y diez años en Chile, donde fue párroco de Nuestra Señora del Carmen de Chile Chico y tuvo una presencia pastoral muy recordada en las comunidades cercanas al lago General José Miguel Carrera (Chelenko).
Tras su regreso a Italia ocupó varios cargos pastorales importantes: fue párroco de Vottignasco, Gerbola y Tetti Roccia, y luego asumió el liderazgo de las comunidades de Salmour y San Antonino en 2015, permaneciendo allí cuatro años.
En los últimos años, pese a su avanzada edad y salud no tan fuerte, el P. Bono continuó sirviendo a la comunidad de Fossano con humildad y caridad, virtudes que lo llevaron a ser designado en el cargo de delegado diocesano para sacerdotes ancianos y enfermos.
Asimismo, ejerció el ministerio de capellán en residencias de ancianos, y de capellán voluntario en la cárcel de Santa Catalina en Fossano.
Desde el Vicariato Apostólico de Aysén lo recuerdan como “un hombre que, a pesar de los esfuerzos y las limitaciones humanas, siempre confió en la obra de Dios, convencido de que el Señor sabe usar todas las herramientas para sembrar su bien”.
“Con su muerte, la comunidad pierde un testimonio de fe que pudo estar cerca de los más vulnerables, desde niños discapacitados en misión hasta ancianos y presos de su ciudad”, afirman, dando gracias por su paso por la patagonia chilena, por su testimonio de fe y servicio ministerial.
Además, anunciaron que este miércoles 19 de agosto a las 19:00 horas, se celebrará en Coyhaique una Misa en memoria agradecida por el P. Pedro Bono.
En Comodoro Rivadavia, por su parte, destacaron la “reconocida labor pastoral con los más vulnerables” ejercida por el P. Bono, destacando su compromiso y acción por los discapacitados.
“Se prodigó incansablemente para detectarlos, visitarlos e integrarlos a través de encuentros mensuales, en una época en que la gran mayoría de ellos estaba ‘condenado’ a vivir recluidos en sus casas por la falta total de estructuras para su integración”, recordaron.
A su vez, valoraron su trabajo para gestionar el acceso a los derechos civiles y comunitarios de los discapacitados, tarea que le valió el reconocimiento público, a través de un premio otorgado por el Congreso de la Nación.
La diócesis patagónica destacó asimismo su “fuerte impronta comunitaria” y el contacto pastoral fluido con los hermanos de Puerto Aysén, en especial ofreciendo contención durante los años de dictadura militar.
Finalmente, mencionaron su destacada labor en Cáritas Diocesana de Comodoro Rivadavia durante la guerra por las Islas Malvinas, y agradecieron a Dios “por el servicio y por el testimonio del P. Pedro entre nosotros, con el compromiso de valorar y seguir su legado”.
Fuente: www.aciprensa.com






