El gobierno de Colombia anunció el martes que presentará ante el Congreso una propuesta de reforma para clasificar a guerrillas, narcotraficantes y otras organizaciones ilegales como «terroristas».
El presidente derechista Abelardo de la Espriella asumió el poder el 7 de agosto con la promesa dar un fuerte giro a las políticas de paz que implementaba su predecesor de izquierda con los grupos armados, para combatirlos sin tregua con apoyo de Estados Unidos.
En medio del peor pico de violencia en la última década, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, dijo que prepara un «estatuto antiterrorista» que busca establecer herramientas jurídicas específicas para enfrentar a las organizaciones criminales.
En la propuesta que será presentada ante el Congreso se definirá «qué es una organización terrorista» para luego crear una lista de organizaciones que entren en esa categoría, precisó a Blu Radio.
El ministro no dio detalles y declinó especificar qué grupos armados pueden entrar en esa clasificación, pero deslizó que incluso quienes están detrás de los incendios que afectan el oeste del país podrían ser considerados.
«Eso lo estoy trabajando yo (…) para poder dotar a la fuerza pública de herramientas para combatir a individuos de esta naturaleza que llegan y queman a pueblos enteros, fincas y ponen en peligro la vida de la gente», dijo Lara.
Disfrazados de voluntarios
Según el gobierno, detrás de la atención a los incendios y el potente terremoto del 10 de agosto hay personas que se hacen pasar por voluntarios pero en realidad son «terroristas» que buscan «distraer y agotar las capacidades de la fuerza pública» y del Estado, añadió.
La presidencia aseguró que trabaja en una estrategia para que todos los grupos criminales sean «tratados» como «terroristas», de acuerdo a un comunicado del lunes.
«Todos son terroristas y los vamos a tratar como tal», dijo en el boletín De la Espriella, aliado cercano del gobierno estadounidense.
Washington ha designado como terroristas a organizaciones ilegales de México, Colombia, Ecuador, entre otros.
Esa designación permite, a juicio del presidente Donald Trump, extender en todo el mundo las operaciones policiales, de inteligencia y contrainsurgencia contra esas bandas.
El expresidente de izquierda Gustavo Petro implementó sin éxito políticas para desarmar a guerrillas y narcotraficantes en el país que más produce cocaína en el mundo.
Fuente: www.diariolibre.com






