Una supuesta “manifestación eucarística” ha despertado la atención de los fieles en Guatemala: una hostia consagrada habría permanecido intacta dentro de un vaso de agua con presuntas manchas de lo que “podría ser sangre”.
Mientras el hecho ha despertado la atención de la comunidad católica, la Iglesia ha pedido “prudencia y mesura” a los fieles.
Una hostia consagrada que no se habría disuelto
La Catedral Niño Dios de la Diócesis de Santa Rosa de Lima informó en un comunicado que el acontecimiento ocurrió el jueves 30 de julio, durante una Misa por la Semana Eucarística Misionera celebrada en un colegio privado de Cuilapa, ciudad ubicada a unos 65 kilómetros al sureste de Ciudad de Guatemala.
Según el comunicado, durante el momento de la Comunión el sacerdote que presidía la celebración se percató de que uno de los jóvenes que había recibido la Eucaristía “estaba sacándose la Sagrada Hostia de la boca y rápidamente se acercó a él, pudiendo impedir que la tirara al suelo”.
“Siguiendo las indicaciones para estos casos, el sacerdote colocó la Sagrada Hostia en un vaso de cristal con agua, en la capilla de la casa parroquial”, explicó.
La intención era que la hostia se pudiera disolver de manera natural. Sin embargo, el 6 de agosto notaron que no había sido así.
“El jueves siguiente, al realizar la limpieza de la capilla, un colaborador parroquial se dio cuenta de que la hostia no se había disuelto y que tenía unas manchas rojas, que podría ser sangre”, indicó.
El hallazgo fue informado al párroco encargado, quien interrogó y tomó el testimonio del colaborador parroquial que se percató de la situación. Posteriormente, el hecho fue informado a Mons. José Cayetano Parra Novo, Obispo de la Diócesis de Santa Rosa de Lima.
“Prudencia y mesura”
Desde la catedral pidieron expresamente a los fieles “prudencia y mesura”.
“A lo largo de la historia, la Iglesia ha recibido el testimonio de la presencia real y substancial de Jesucristo en la Eucaristía, bajo esta forma tan singular de manifestación”, recordó la catedral en su comunicado.
Se advirtió que estos casos “no han sido nada comunes ni sencillos de discernir, por lo que no se pueden llamar milagros hasta que se concluya toda una investigación que se debe realizar y llevará su tiempo”.
Asimismo, se dio a conocer que la hostia está reservada “en un lugar especial y no estará en exposición pública”, mientras que Mons. Parra Novo da “las indicaciones para el discernimiento necesario y poder realizar un estudio de esta posible manifestación eucarística”.
Fuente: www.aciprensa.com






