
Imagen de la Virgen Desatadora de Nudos, ubicada en la capilla de su santuario en Cancún, México. Crédito: Denisse Cámara / @dencamaraphoto
El Santuario de María Desatadora de los Nudos, ubicado en Cancún (México), fue vinculado espiritualmente a la Basílica de Santa María la Mayor y se le otorgó la posibilidad de que los fieles puedan obtener indulgencia plenaria en el templo.
Enclavado entre la selva del Caribe mexicano, en el estado de Quintana Roo, el santuario comenzó a recibir peregrinos desde 2016 y, en poco más de una década, se ha convertido en un importante lugar de devoción mariana. La afluencia de fieles ha crecido con visitantes procedentes de distintos estados de México y de otros países.

Su rector, el P. Luis Pablo Garza, compartió con ACI Prensa que esta concesión “expresa la cercanía espiritual entre el santuario de Cancún y la Basílica de Santa María la Mayor, la primera iglesia de Occidente dedicada a la Santísima Virgen María”.
“El reconocimiento destaca la creciente devoción del Pueblo de Dios a María Desatadora de los Nudos y la fecundidad pastoral del santuario en la Diócesis de Cancún-Chetumal”, señaló.
De acuerdo con el sacerdote, la vinculación espiritual fue aprobada en agosto mediante un decreto de la Penitenciaría Apostólica del Vaticano, acompañada de un decreto expedido por la Basílica Papal de Santa María la Mayor de Roma.
Con esto, el Santuario María Desatadora de los Nudos tendrá, “de manera perpetua, la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria”, siempre que se cumplan las condiciones establecidas por la Iglesia Católica.
¿Qué es la indulgencia plenaria y cómo obtenerla?
La indulgencia plenaria no equivale al perdón de los pecados. Según la Enciclopedia Católica, es la “remisión del castigo temporal debido al pecado cuya culpabilidad ha sido ya perdonada”, es decir, la persona queda libre de las consecuencias que aún permanecen tras recibir el perdón.
Para obtenerla en el santuario, los fieles deberán haberse confesado y recibido la Comunión, orar por las intenciones del Santo Padre y mantener un sincero rechazo de todo pecado.

Además, deberán peregrinar al santuario y participar con devoción en alguna celebración o rezar allí el Padrenuestro y el Credo.
La indulgencia podrá obtenerse en cinco ocasiones especiales: el 5 de agosto, fiesta de la dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor; el 8 de diciembre, fiesta patronal del santuario; en todas las solemnidades de la Santísima Virgen María; una vez al año, en la fecha que libremente elija cada fiel; y cada vez que peregrine al Santuario por motivos de devoción.
Un reconocimiento que también es un compromiso
Para el P. Garza, este vínculo espiritual con Santa María la Mayor no representa únicamente un “privilegio espiritual”, sino que es un signo que busca “fortalecer la vida espiritual de los fieles y promover la conversión del corazón mediante la oración, los sacramentos y la peregrinación”.
“Anima a todos los peregrinos a acercarse al Santuario como un lugar privilegiado de encuentro con Cristo, de reconciliación y de confianza filial en la intercesión de la Santísima Virgen María, Desatadora de los Nudos”, señaló el rector.

Según compartió el P. Garza, el santuario recibe de 25.000 peregrinos a un millón a por año. Por lo que, dijo, el reconocimiento supone un compromiso para todos los que trabajan en el santuario a dedicarse “más aún a la atención a los peregrinos, a dedicar más tiempo a la confesión, a mejorar nuestros servicios”.
“Invitamos a todos los fieles y peregrinos a vivir este don con espíritu de conversión, acercándose a los sacramentos y confiando a María Desatadora de los Nudos las dificultades de sus familias, de la Iglesia y del mundo”, concluyó el P. Garza.
Fuente: www.aciprensa.com






