
Familiares de las víctimas del terremoto de magnitud 7,4 rezan durante una vigilia en honor a los fallecidos a un mes después de la tragedia en Cali, Colombia, el 10 de septiembre de 2026. (Foto de Joaquin SARMIENTO / AFP vía Getty Images)
A un mes del terremoto que golpeó el occidente de Colombia, la Conferencia Episcopal indicó que la reconstrucción debe ir más allá de la recuperación de las viviendas, pues las visitas realizadas identificaron también riesgos y necesidades asociados a protección, salud mental, agua, seguridad alimentaria y recuperación económica.
Desde su sitio web, el Episcopado señaló tras el sismo de 7,4 grados del 10 de agosto, la Iglesia Católica, además de la atención inmediata a los damnificados, organizó la misión territorial “Con Colombia, hasta el último rincón” en diez jurisdicciones eclesiásticas del Valle del Cauca, Eje Cafetero y Chocó.
«Al llegar a las comunidades, las misiones encontraron necesidades directamente relacionadas con el sismo y, al mismo tiempo, condiciones sociales, económicas, geográficas y de seguridad que ya estaban presentes y que ahora pueden dificultar aún más los procesos de recuperación», indicó.
Añadió que, «en varios de los territorios visitados, las familias enfrentan dificultades para recuperar sus viviendas, restablecer sus fuentes de ingreso y acceder de manera adecuada a servicios esenciales».
Además de las necesidades materiales, los reportes de las misiones también hacen mención al «impacto psicológico y emocional provocado por el terremoto». «La pérdida de viviendas, la separación familiar, la incertidumbre y las condiciones precarias de alojamiento han generado nuevas necesidades de acompañamiento psicosocial», señaló el Episcopado.
Como ejemplo puso a la Arquidiócesis de Ibagué, donde se identificó «la ausencia de atención psicosocial profesional en algunas comunidades pese a las manifestaciones de angustia de la población».
«También advierte sobre el desgaste físico y emocional de sacerdotes y agentes pastorales que permanecen acompañando a las comunidades afectadas», añadió.
Por su parte, en territorios de diócesis como Quibdó y Buenaventura se «identificaron riesgos para niños, niñas y adolescentes, dificultades de acceso a servicios y asistencia, así como situaciones relacionadas con violencia basada en género, separación familiar y riesgos de reclutamiento y utilización de menores por grupos armados».
Por ello, la Iglesia Católica animó a las personas e instituciones a seguir donando para ayudar a las comunidades afectadas por el sismo, pues «la emergencia no termina cuando disminuye la atención mediática».
«Para muchas familias comienza una etapa más prolongada: reconstruir sus viviendas, recuperar sus medios de vida, restablecer servicios esenciales y afrontar las consecuencias emocionales y sociales que dejó el sismo», señaló.
El Episcopado indicó que quienes deseen colaborar pueden hacerlo en las siguientes cuentas:
-Banco de Bogotá – cuenta de ahorros: 081789224 | Bre-B: 0092651552
-Bancolombia – cuenta de ahorros: 82900024657 | Bre-B: 0092879108
Titular: Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas ColombianaNIT: 860.039.273-3
También se pueden hacer donaciones en línea en el enlace donar.caritascolombiana.org
Fuente: www.aciprensa.com






