
La imagen original de la Virgen de Guadalupe con la bandera de México. | Crédito: David Ramos/ACI Prensa.
Con ocasión del Día Internacional de la Paz, que se celebra este lunes 21 de septiembre, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo un llamado a construir la paz en el país “juntos, todos los días”, asegurando que “México no está condenado a la violencia”.
En su mensaje, titulado La paz es tarea de todos, los obispos mexicanos subrayaron que para muchos mexicanos la paz significa “poder salir de casa, trabajar, transitar por una carretera, abrir un negocio o formar una familia sin miedo”.
“No podemos hablar de paz ignorando el dolor que atraviesa a tantas comunidades de México. La violencia continúa arrebatando vidas, provocando desapariciones, desplazando familias, sometiendo a comerciantes y trabajadores mediante la extorsión y sembrando temor en pueblos y ciudades”, denunciaron.
“La Iglesia también ha sido alcanzada por esta realidad: vivimos en medio del Pueblo de Dios y compartimos sus dolores y esperanzas”, añadieron.
Los obispos alentaron a no “acostumbrarse” a la violencia y recordaron que “detrás de cada persona asesinada, desaparecida, desplazada o extorsionada hay una vida y una familia heridas”.
“No podemos permitir que la violencia se vuelva parte del paisaje ni que el miedo determine nuestra manera de vivir”, expresaron.
La CEM subrayó luego que “trabajar por la paz no es opcional para ningún mexicano”, pues “la paz es tarea de todos, aunque no todos tengamos la misma responsabilidad”.
A las autoridades, los obispos les pidieron “cumplir con su responsabilidad de garantizar la seguridad, el Estado de derecho y el acceso efectivo a la justicia”, mientras que a las familias las alentaron a “erradicar la violencia de sus hogares, educar para la fraternidad y promover el respeto”.
El pedido de la Iglesia a las escuelas apunta a “formar ciudadanos responsables”, mientras que el llamado a los medios de comunicación es “contribuir a una cultura del encuentro y de la verdad, no de la violencia ni de la polarización”.
A los empresarios, los obispos los alentaron a “generar empleo digno y a no ceder ante la corrupción”, y “a las iglesias y organizaciones sociales”, la CEM les pidió “acompañar, reconstruir vínculos y abrir caminos de reconciliación”.
Desde la Iglesia, expresaron su deseo de “continuar colaborando con autoridades, organizaciones de la sociedad civil, instituciones educativas, empresarios, medios de comunicación y con toda persona de buena voluntad que quiera construir la paz”.
“México no está condenado a la violencia. Creemos en la capacidad de nuestro pueblo para encontrarse, organizarse y reconstruir aquello que la violencia ha roto”, aseguraron.
“La paz comienza cuando dejamos de considerar al otro como enemigo; cuando somos capaces de escuchar a las víctimas; cuando rechazamos la corrupción y la impunidad; cuando educamos a nuestros hijos en el respeto a la dignidad humana; y cuando cada comunidad decide no permanecer indiferente ante el sufrimiento de sus hermanos”, indicaron.
Al insistir en el llamado a que “no nos acostumbremos a la violencia”, los obispos pidieron: “no renunciemos a la paz. Construyámosla juntos, todos los días, desde el lugar que a cada uno le corresponde”.
Fuente: www.aciprensa.com






