
Mons. Víctor Sánchez Espinosa en visita pastoral en agosto de 2026. Crédito: Arquidiócesis de Puebla
Tras concluir 17 años al frente de la Arquidiócesis de Puebla en México, Mons. Víctor Sánchez Espinosa destacó en entrevista con ACI Prensa que la “cercanía con las comunidades, con la gente” fue uno de los aspectos que más marcaron su ministerio pastoral.
El 21 de septiembre, el Papa León XIV aceptó la renuncia por edad del prelado, de 76 años, y nombró como su sucesor a Mons. Jorge Carlos Patrón Wong, hasta ahora Arzobispo de Xalapa.
Aseguró sentirse “tranquilo” y “satisfecho” al concluir esta etapa de su ministerio, la cual inició en febrero de 2009, cuando el Papa Benedicto XVI lo nombró Arzobispo de Puebla.
Al recordar aquellos primeros años, reconoció que entonces imaginaba que “mi periodo iba a ser más corto”.
Finalmente fueron 17 años en los que, señaló, junto a su equipo buscó “trabajar lo más que pudimos en diferentes áreas pastorales”, con el propósito de recorrer las comunidades y buscar “la cercanía con los agentes de pastoral, sacerdotes, religiosas, laicos”.
La cercanía que buscó durante 17 años
Esos recorridos también permitieron a Mons. Sánchez Espinosa conocer de cerca la manera en que los poblanos viven su fe. Al describir a la Iglesia que deja después de casi dos décadas, destacó tres características: “Puebla es una arquidiócesis muy religiosa, muy eucarística, muy mariana”.
La Arquidiócesis de Puebla cuenta actualmente, según las cifras proporcionadas por el propio arzobispo, con alrededor de cinco millones de fieles y unos 670 sacerdotes, de los cuales aproximadamente ordenó 175, además de los 10 que serán ordenados el próximo 5 de octubre.
El prelado señaló además que el porcentaje de católicos en el territorio de la arquidiócesis se encuentra, según sus estimaciones, alrededor del 88% o 89%. Atribuyó esta presencia católica, en primer lugar, a “la bondad de la gente” que es además “muy piadosa”.
También destacó el trabajo evangelizador desarrollado por los diferentes agentes de pastoral, entre ellos sacerdotes, religiosas y laicos que colaboran en las distintas comisiones y dimensiones de la arquidiócesis.
La cercanía que buscó durante su episcopado también se tradujo en cambios en la participación pastoral. Entre ellos recordó que “hasta antes era la asamblea de pastoral solo para los sacerdotes, casi era una asamblea sacerdotal”. Por ello, pidió que en estos encuentros fueran incluidos también religiosas, y laicos.
Sin embargo, al mirar en retrospectiva estos 17 años, Mons. Sánchez Espinosa no eligió un proyecto como su principal recuerdo, sino que, para él, “lo más bonito de estos 17 años fue mi cercanía con las comunidades, con la gente”.
“Es mi vida la liturgia”
Aunque deja el gobierno de la Arquidiócesis de Puebla, Mons. Sánchez Espinosa no piensa alejarse de una de las grandes vertientes de su ministerio sacerdotal y episcopal: la liturgia.
Siendo sacerdote se especializó en Sagrada Liturgia en el Pontificio Instituto Litúrgico San Anselmo, en Roma (Italia), y en 1980 participó en la fundación de la Sociedad Mexicana de Liturgistas, organización de la que fue secretario durante 25 años y que posteriormente presidió.
También ha desempeñado diferentes responsabilidades en la Comisión Episcopal para la Pastoral Litúrgica de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), donde actualmente mantiene un encargo que concluirá en noviembre de 2027.
Aunque ahora sus responsabilidades pastorales ya no serán tan exigentes, señaló que aún tendrá que “terminar mi periodo y seguir apoyando”, en especial a las distintas dimensiones vinculadas a esta comisión, entre ellas la pastoral litúrgica, la piedad popular y los santuarios, el arte sacro, los bienes culturales de la iglesia y la música sacra y litúrgica.
Además, no descartó la idea de volver a retomar la escritura sobre “algún tema, algún artículo sobre algún tiempo litúrgico”.
“Es mi vida la liturgia”, subrayó.
Fuente: www.aciprensa.com






